Jordania: “¡Sus confesiones ya están preparadas para que las firmen!”
24 julio 2006
"Apagaron sus cigarrillos en una de mis manos, me golpearon el cuerpo con palos [...] después me golpearon los pies durante tres horas seguidas [...]. Le dije que estaba dispuesto a decir lo que quisiera; entonces me llevaron de nuevo en una camilla, porque no podía andar, a las salas de interrogatorio." - Usama Abu Hazeem
En Jordania se detiene y tortura a presuntos autores de delitos políticos y contra la seguridad. El organismo encargado de la seguridad militar –el Departamento de Información General– utiliza métodos de tortura como la falaqa, que consiste en golpear las plantas de los pies con un palo, y el shabeb (fantasma), en el que se golpea a la víctima después de esposarle las manos y de tenerla colgada durante varias horas de las muñecas.
Al parecer, las “confesiones” así obtenidas se utilizan de forma regular como prueba ante un Tribunal Especial de Seguridad, que hasta ahora no ha investigado de manera adecuada ninguna de las 100 denuncias de tortura presentadas durante los últimos 10 años. Algunos presuntos culpables han sido incluso ejecutados sobre la base de “confesiones” obtenidas bajo tortura.
Por ello, quizá no resulte sorprendente que Jordania se haya convertido al parecer en uno de los ejes centrales del sistema mundial de centros de detención secretos, administrados en colaboración con organismos de información extranjeros en el contexto de la “guerra contra el terror”. Al parecer, al menos 10 personas que han sufrido tortura u otros malos tratos han sido víctimas del programa de “entregas extraordinarias” dirigido por Estados Unidos.
El Reino Unido ha firmado un “memorando de entendimiento” con las autoridades jordanas en el que supuestamente se dan “garantías diplomáticas” de que determinados ciudadanos jordanos no serán torturados si el Reino Unido los devuelve a Jordania. Sin embargo, dada la complicidad de las autoridades jordanas en la práctica de la tortura, todo acuerdo de este tipo es evidentemente papel mojado.
El gobierno jordano tiene la responsabilidad de mantener la seguridad pública y llevar ante la justicia a los autores de atentados contra civiles, pero tiene la obligación legal de hacerlo sin recurrir a la tortura ni a otros malos tratos.
Más información
Fuera del radar: vuelos secretos a la tortura y la 'desaparición' (Informe, 15 de abril de 2006)

Delicious
Digg
Facebook
Technorati