Diálogo con los pueblos indígenas para solucionar las históricas violaciones de sus derechos

Representante de los Yakye Axa y los Sawhoyamaxa en el FSM, Belém, Brasil, 27 de enero de 2009.

Representante de los Yakye Axa y los Sawhoyamaxa en el FSM, Belém, Brasil, 27 de enero de 2009.

© Amnistía Internacional


9 agosto 2009

Desde el extremo norte del Ártico hasta el extremo sur de Tierra de Fuego, los pueblos indígenas de América han sido, desde tiempos inmemorables, víctimas de la marginación y la discriminación. Privados de voz en las decisiones que afectan a sus tierras, sus vidas y sus medios de subsistencia, sufren un nivel de pobreza desproporcionado, incluso cuando habitan zonas ricas en minerales y otros recursos naturales. En muchos casos su existencia como Pueblos no ha sido reconocida constitucionalmente, y los derechos a sus tierras ancestrales y a los recursos naturales es ignorado o aplicado de un modo que no  respeta de forma adecuada sus tradiciones culturales. La extracción de recursos, la explotación agrícola y maderera y otros proyectos de desarrollo en tierras indígenas se acompañan a menudo de actos de acoso y violencia, pues  intereses privados y poderosas empresas incumplen las leyes nacionales e internacionales en su deseo de obtener beneficios.

Frente a este legado de atroces violaciones de derechos humanos, los Pueblos Indígenas de la región se movilizan para hacer oír su voz. Su lucha contra la discriminación; por su derecho a recuperar sus tierra, al territorio y a ser consultados de manera libre, previa e informada sobre las decisiones que los afectan y a participar en las decisiones y los beneficios de la explotación de los recursos naturales de sus territorios ancestrales; esta cada vez más presente en el centro del debate sobre derechos humanos de la región y lo revitaliza. Lamentablemente, estas legítimas luchas por sus derechos son muchas veces violentamente reprimidas por los Estados que deberían garantizar dichos derechos y sus líderes muchas veces criminalizados. Este ciclo persistente de discriminación y exclusión social esta arraigado en las sociedades y contribuye a que los responsables rara vez rindan cuenta por las violaciones a los derechos humanos de los Pueblos Indígenas americanos.

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Amnistía Internacional quiere subrayar solo algunos de los casos documentados por la organización; que con sus matices y diferencias, ejemplifican el injusto y continuado patrón de violaciones a los derechos humanos descripto. No tratamos de hablar en su nombre sino de amplificar sus voces para que los Estados, las empresas y la comunidad internacional puedan escucharlas, entenderlas y revertir definitivamente esta vergonzosa situación.