Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

11 agosto 2009

Aumenta la preocupación por los residentes iraníes del campo de Ashraf que se encuentran detenidos

Aumenta la preocupación por los residentes iraníes del campo de Ashraf que se encuentran detenidos

Treinta y seis residentes iraníes del campo de Ashraf en Irak siguen corriendo riesgo de ser devueltos a Irán, donde se teme que estén expuestos a sufrir tortura o a ser ejecutados. Los 36 permanecen detenidos desde el 28 de julio, fecha en que las fuerzas de seguridad iraquíes asaltaron el campo, situado a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad.

Al menos ocho residentes del campo murieron en aquella operación y muchos otros resultaron heridos. Según informes, la mayoría de las 36 personas detenidas ha sido golpeadas y torturadas. Al menos siete necesitan atención médica urgente.

El campo de Ashraf acoge a unos 3.500 miembros de la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán, grupo iraní de oposición radicado en Irak desde 1986.

Tras el asalto, los 36 fueron llevados a una comisaría de policía instalada dentro del campo. Los tuvieron recluidos allí durante una hora, en el curso de la cual, según informes, los golpearon y torturaron. Posteriormente los trasladaron a otra comisaría situada en la localidad de Al Jalis, unos 25 kilómetros al sur del campo de Ashraf.

Según informes, se pidió a los detenidos que firmaran unos documentos escritos en árabe, pero se negaron a hacerlo. Han solicitado acceso a abogados, pero hasta ahora no se lo han concedido.

De los siete que, según informes, necesitan atención médica, Mehraban Balai tiene una herida de bala en la pierna y también sufrió una fractura de brazo al ser golpeado por las fuerzas de seguridad iraquíes. Habib Ghorab sufre, al parecer, una hemorragia interna, y Ezat Latifi tiene un fuerte dolor en el pecho. Según parece, fue atropellado por uno de los vehículos militares utilizados por las fuerzas iraquíes para tomar el control del campo.

La Organización Muyahidín del Pueblo de Irán se radicó en Irán en 1986 (durante la guerra entre Irán e Irak de 1980-1988), bajo la protección del entonces presidente iraquí Sadam Husein.

En 1988, la Organización intentó invadir Irán desde su base en el campo de Ashraf. Las autoridades iraníes ejecutaron sumariamente a centenares, si no miles, de sus miembros que estaban detenidos en lo que se conoce en Irán como las “matanzas de las prisiones”. Durante varios años, estaba clasificada como organización “terrorista”  por los gobiernos de diversos países occidentales.

Tras la invasión de Irak de 2003 dirigida por Estados Unidos, se desarmó a los miembros de la Organización y se les concedió la condición de “personas protegidas” conforme al IV Convenio de Ginebra. Sin embargo, esta situación no tiene ya valor en 2009, cuando el gobierno iraquí ha comenzado a asumir el control de los asuntos internos del país, conforme a lo estipulado en el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA), pacto de seguridad firmado entre Irak y Estados Unidos en noviembre de 2008 y que ha entrado en vigor el 1 de enero de este año.

Las fuerzas dirigidas por Estados Unidos en Irak brindaron protección efectiva al campo de Ashraf hasta mediados de 2009, cuando terminaron de retirarse de todas las ciudades del país para permanecer en sus bases.

Tras su desarme, la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán anunció que renunciaba a la violencia. Aunque no existen indicios de que haya continuado haciendo oposición armada al gobierno iraní, las personas asociadas a ella están todavía expuestas a sufrir violaciones de derechos humanos en Irán.

Desde mediados de 2008, el gobierno iraquí ha indicado reiteradamente que quiere cerrar el campo de Ashraf y que las personas residentes allí deben abandonar Irak, porque si no serán expulsadas del país.

Amnistía Internacional ha instado a las autoridades a que no devuelvan a las personas iraníes que viven en el campo de Ashraf ni a ningún otro iraní a Irán, donde corren riesgo de sufrir tortura u otras violaciones graves de derechos humanos.

La organización ha instado a las autoridades iraquíes a que investiguen todos los informes de tortura y palizas y pongan a los responsables a disposición judicial. Asimismo, les ha pedido que proporcionen a las 36 personas detenidas la debida atención médica y que las dejen en libertad si no van a ser acusadas con prontitud de ningún delito común reconocible ni juzgadas de acuerdo con las normas internacionales sobre juicios justos.

Más información

Irak: Preocupación por los residentes del Campo Ashraf detenidos (declaración pública, 4 de agosto de 2009)
Ocho personas muertas en el ataque de las fuerzas iraquíes contra residentes iraníes del Campo Ashraf (noticia, 29 de julio de 2009)

Tema

Conflictos armados 
Armed Groups 
Detención 
Tortura y malos tratos 

País

Irán 
Irak 

Región

Oriente Medio y Norte de África 

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