Documento - Bahrein: Mujeres y ninos, victimas de detenciones arbitrarias y de abusos cada vez mayores

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ÍNDICE AI: MDE 11/21/96/s

NO PUBLICAR ANTES DE LAS 00:01H GMT DEL 16 DE JULIO DE 1996


BAHREIN: MUJERES Y NIÑOS, VÍCTIMAS DE DETENCIONES ARBITRARIAS Y DE ABUSOS CADA VEZ MAYORES


Por primera vez en la historia reciente de Bahrein, mujeres y niños de no más de siete años han sido detenidos, golpeados y amenazados bajo custodia, una pauta preocupante que parece destinada a durar, según indica Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.


Desde el inicio de las actividades «en favor de la democracia» en 1994, muchas mujeres bahriníes han participado en protestas públicas, lo que representa un cambio respecto a su papel tradicional lejos de la actividad pública. Han escrito peticiones al emir, jeque 'Issa Bin Salman Al Khalifa, instando a que se restaure el Parlamento, y han encabezado manifestaciones solicitando la liberación de los hombres de su familia y de todos los presos políticos.


Decenas de mujeres fueron golpeadas por participar en manifestaciones o tratar de impedir que arrestaran a los hombres de su familia. Unas fueron retenidas como «rehenes» con el fin de forzar a los hombres de su familia a entregarse a las autoridades, mientras que a otras las detuvieron, al parecer como castigo por las actividades de oposición de éstos.


A algunas mujeres también las arrestaron para disuadir a otras de participar en protestas públicas. La mayoría quedaron retenidas en régimen de incomunicación, y otras en régimen de aislamiento hasta dos meses antes de quedar en libertad, por lo general sin cargos ni juicio.


«Detener y golpear a estas mujeres fue un cínico intento por parte del gobierno para sofocar las críticas y presionarlas a fin de que entregaran a sus esposos, sus padres y sus hermanos a las autoridades», ha manifestado Amnistía Internacional.


En abril de 1995, 20 mujeres de distintas profesiones apoyaron una petición dirigida al emir en la que solicitaban que se pusiera fin al ciclo de violencia, que se entablara un diálogo nacional y que se restauraran los derechos democráticos. 'Aziza al-Bassam, Hassa al-Khumairi y Munira Ahmad Fakhro fueron despedidas de sus trabajos porque se negaron a retirar sus nombres de la petición.


Al mes siguiente, 'Afaf 'Abd al-Amir al-Jamri fue detenida, al parecer simplemente por ser la hija del jeque 'Abd al-Amir al-Jamri, líder religioso musulmán chiíta detenido en 1995. Según los informes, fue golpeada por mujeres policía y mantenida en régimen de incomunicación durante casi un mes antes de dejarla en libertad sin cargos ni juicio.


Al menos 10 mujeres fueron arrestadas en febrero de 1996 y retenidas durante unos dos meses sin permitirles acceder a sus familiares ni a sus abogados. Algunas de ellas tenían a sus esposos o sus padres en la cárcel, y otras ya habían estado detenidas durante breves periodos en 1995. Todas quedaron en libertad sin cargos ni juicio.


«Ninguna de las mujeres fue acusada de cometer actos violentos, y a la mayoría no se las acusó de nada en absoluto», ha manifestado Amnistía Internacional. «La mayor parte de ellas eran presas de conciencia detenidas simplemente por atreverse a participar en una protesta.»


En marzo de 1996, unas 20 mujeres estudiantes de enseñanza secundaria, de edades comprendidas entre los 16 y los 18 años, fueron detenidas en relación con manifestaciones en sus centros de estudios y en la calle. Las tuvieron encarceladas durante más de un mes sin poder ver a sus familiares ni a sus abogados, y durante los interrogatorios las hostigaron. Una de ellas afirmó que un funcionario de la cárcel amenazó con violarla a ella y a otra joven, las insultó y las hizo objeto de burlas sexuales.


Todas las mujeres y las estudiantes de enseñanza secundaria detenidas en 1996 quedaron en libertad. No obstante, como algunas de ellas ya habían sido detenidas en los disturbios de 1994-1995, Amnistía Internacional teme que puedan ser arrestadas y víctimas de más abusos.


A la organización le preocupó especialmente saber que el ministro de Información de Bahrein, Mohammed Ibrahim al-Motaweh, declaró recientemente a un diario en lengua árabe que las mujeres habían ayudado a «transportar armas» utilizadas en los disturbios gracias a que pueden evitar que las registren. El ministro no dio más detalles y, dado que no se ha acusado a ninguna mujer en relación con esto, Amnistía Internacional teme que estas declaraciones puedan ser un pretexto para nuevos arrestos arbitrarios.


Algunos de los detenidos tras los arrestos masivos de los disturbios del año pasado y los últimos desórdenes fueron niños de no más de siete años. Se cree que, en algunos momentos, unos 60 niños pueden haber estado detenidos sin tener acceso a asistencia legal ni a sus familiares. En algunos casos, las fuerzas de seguridad eligieron a niños para retenerlos como «rehenes» hasta que se entregaran los familiares que buscaba la policía. A varios niños los juzgaron y les aplicaron la sentencia máxima de 10 años, que deberán cumplir en un correccional (islahiyya).


«Los niños son las víctimas más vulnerables, y la asombrosa ausencia de las salvaguardias legales más básicas los deja expuestos a malos tratos y a juicios injustos», ha manifestado Amnistía Internacional.


Las autoridades de Bahrein también continúan con su política de obligar a exiliarse a los presuntos activistas políticos o a sus familias, y de prohibir volver a los presuntos opositores y a sus esposas e hijos tras años de exilio voluntario.


«Todas estas prácticas contravienen las normas internacionales de derechos humanos y los convenios internacionales», ha declarado Amnistía Internacional.

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