Documento - La Unión Africana debe dar prioridad a la protección de la población civil en situaciones de conflicto

AMNESTY INTERNATIONAL

AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

23 de junio de 2011

Índice AI: IOR 63/002/2011

La Unión Africana debe dar prioridad a la protección de la población civil en situaciones de conflicto

Aprovechando que la Unión Africana celebra su 17º cumbre ordinaria de jefes de Estado y de gobierno en Malabo, Guinea Ecuatorial, Amnistía Internacional le pide que de prioridad a la difícil situación de la población civil en los conflictos armados de Libia, Somalia y Sudán.

En Libia se están cometiendo graves violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y humanitario en el contexto del actual conflicto armado. Amnistía Internacional ha determinado que las fuerzas partidarias de Gadafi han cometido graves violaciones de derechos humanos, que constituyen en algunos casos crímenes de guerra –entre ellas ataques indiscriminados contra civiles y zonas civiles–, y que han causado víctimas civiles, incluidas mujeres y niños. Las fuerzas partidarias de Gadafi han utilizado armas que son por naturaleza de efecto indiscriminado, entre ellas algunas prohibidas internacionalmente, como minas antipersonal y bombas de racimo, artillería, morteros y cohetes, en zonas residenciales. También han emprendido una campaña de desapariciones forzadas de presuntos opositores, en la que han desaparecido como mínimo centenares de personas –o incluso más–, en su mayoría hombres, en todo el país. Han cometido además tortura y otros malos tatos, e incluso ejecuciones extrajudiciales, de combatiente capturados y otras personas bajo su custodia. Cuando comenzaron los disturbios, a finales de febrero de 2011, las fuerzas partidarias de Gadafi fueron responsables de uso excesivo de la fuerza, incluidos medios letales, contra personas participantes en manifestaciones en contra del gobierno. Tales violaciones de derechos humanos se están cometiendo en el contexto de una fuerte restricción de los medios de comunicación independientes, que incluye detenciones y actos de intimidación y hostigamiento contra periodistas libios y extranjeros.

Las fuerzas de la oposición también han sido responsables de abusos, incluidos tortura y otros malos tratos de soldados capturados, individuos considerados “mercenarios” y otras personas detenidas por su presunto apoyo al coronel Gadafi o por haber cometido presuntamente violaciones de derechos humanos en el pasado. Tales personas han sufrido palizas y otros abusos, particularmente al ser detenidas o en sus primeros días de reclusión. Amnistía Internacional considera asimismo motivo de preocupación la ausencia de una estructura clara para detener, recluir o interrogar a tales personas, así como de supervisión de las autoridades civiles, incluida la Fiscalía, o de coordinación con ellas. El Consejo Nacional de Transición no ha tomado tampoco medidas para condenar públicamente e investigar de manera independiente, imparcial y exhaustiva los homicidios a manos de partidarios de la oposición de soldados capturados, presuntos mercenarios y miembros de la famosa Agencia de Seguridad Interna, órgano de inteligencia responsable de graves violaciones de derechos humanos durante el gobierno del coronel Gadafi. La impunidad de tales delitos aumenta el riesgo de que se repitan y hace pensar a la sociedad que se tolera su comisión.

Amnistía Internacional quisiera llamar la atención de la Unión Africana sobre la difícil situación de los ciudadanos extranjeros presentes en Libia, en particular los procedentes de países subsaharianos. La organización ha recibido informes sobre agresiones perpetradas contra ciudadanos de países subsaharianos en territorios controlados por la oposición, debido en parte a la extendida creencia de que el coronel Gadafi ha contratado a “mercenarios africanos” para atacar a su propio pueblo. Los africanos de países subsaharianos que se encuentran en zonas bajo el control del coronel Gadafi también informan de un aumento de las agresiones racistas y xenófobas cometida contra ellos por ciudadanos de a pie, que les roban el dinero y el móvil y los agraden a veces violentamente con total impunidad.

Amnistía Internacional pide a la Unión Africana que desempeñe una función más proactiva para:

Presionar al gobierno del coronel Muamar al Gadafi para que aplique las medidas provisionales que el Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos ordenó adoptar el 25 de marzo de 2011 para poner fin de inmediato a las acciones causantes de violaciones del derecho a la vida y a la “integridad física”.

Instar a todas la partes en el conflicto a que observen el derecho internacional humanitario, en particular absteniéndose de efectuar ataques directos contra civiles, ataques en los que no se distinga entre bienes civiles y objetivos militares y ataques que tengan un efecto desproporcionado en civiles o bienes civiles, y garanticen que todas las personas detenidas en el contexto de los disturbios y los combates reciben un trato humano y que se informa a sus familias de su detención y se les permite ponerse en contacto con ellas.

Instar al gobierno del coronel Muamar al Gadafi y a la Coalición Nacional de Transición a que aborden la cuestión de las agresiones a ciudadanos extranjeros, en particular de países subsaharianos, condenándolas públicamente, investigándolas incluso si no se denuncian oficialmente y llevando a los responsables ante la justicia.

Garantizar que toda persona que huya de Libia, incluidos los ciudadanos de terceros países, tiene acceso a las fronteras sin discriminación y cualquiera que sea su origen.

En Somalia continúan los combates en el contexto de un ofensiva militar del gobierno y las fuerzas de pacificación de la Unión Africana contra grupos islamistas armados. Los niños y jóvenes somalíes se están viendo especialmente afectados: En mayo de 2011, tres hospitales de Mogadiscio tuvieron, según informes, 1.590 ingresos por heridas de guerra, el 46 por ciento de ellos de niños menores de cinco años, la mayoría de los cuales presentaban lesiones causadas por explosiones, metralla o balas. Todas las partes somalíes en el conflicto emplean a niños soldados, aunque la que lo hace de manera más sistemática es el grupo armado Al Shabab, que recluta también a jóvenes por la fuerza. Se calcula que uno de cada cuatro niños sufre malnutrición aguda, especialmente en el sur de Somalia, donde las organizaciones humanitarias tienen muy poco o ningún acceso. Este año, la catastrófica situación de los derechos humanos y la emergencia humanitaria han obligado a unos 60.000 somalíes o más a buscar refugio fuera del país. Sin embargo, en vez de encontrar seguridad y protección, los refugiados somalíes se enfrentan a abusos contra los derechos humanos y a devoluciones desde otros países.

Amnistía Internacional pide a la Unión Africana que preste atención a los niños y jóvenes somalíes y que proceda a:

Garantizar que las tropas de la AMISOM toman constantemente todas las precauciones posibles para evitar víctimas civiles, lo que incluye avisar a la población civil de los ataques militares inminentes, a menos que las circunstancias no lo permitan; evitar en la medida de lo posible situar bases militares y otros objetivos militares en zonas civiles densamente pobladas o cerca de ellas, y garantizar que sus tropas no utilizan indiscriminadamente morteros ni otras piezas de artillería en zonas civiles densamente pobladas.

Pedir a todos los Estados miembros de la Unión Africana que pongan fin a las transferencias de armas a todas las partes en el conflicto de Somalia, incluido el Gobierno Federal de Transición, hasta que se establezcan mecanismos efectivos para impedir que este tipo de asistencia material se utilice para cometer violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y humanitario, como reclutamiento o empleo de niños soldados.

Pedir a todos los Estados miembros de la Unión Africana que presten protección y asistencia a los somalíes que huyan del conflicto armado y no devuelvan a ninguno a sur ni al centro de Somalia.

Exigir el establecimiento de una comisión imparcial e independiente de investigación o un mecanismo similar para examinar y documentar los delitos de derecho internacional cometidos en Somalia y recomendar más medidas de rendición de cuentas.

En Sudán se intensificaron aún más los combates en Darfur entre enero y mayo de 2011. El 23 de enero, las fuerzas del gobierno asaltaron el campo de desplazados de Zamzam, en Darfur Septentrional. Detuvieron a 37 personas y entraron en viviendas civiles y las saquearon. A finales de febrero de 2011 hubo combates entre fuerzas aéreas y terrestres del gobierno sudanés y grupos armados de oposición en Shangil Tobaya y sus alrededores, en Darfur Septentrional. Según informes, como consecuencia de los combates fueron destruidos 10 pueblos y huyeron de la zona más de 4.000 personas. Más recientemente, en mayo, se tuvo noticia de bombardeos aéreos en Darfur Septentrional y Meridional.

El gobierno continúa restringiendo el acceso de las organizaciones humanitaria a grandes zonas de Darfur. Asimismo, el gobierno mantiene activamente a UNAMID fuera de las zonas en conflicto con el pretexto de que son inseguras. Sólo en enero, bloqueó, según informes, más de 20 intentos de UNAMID de patrullar en algunas zonas. Estas restricciones limitan gravemente la capacidad de UNAMID para vigilar y cumplir con su mandato de protección de los civiles en las zonas más afectadas por el conflicto.

En las últimas semanas han aumentado los combates entre las Fuerzas Armadas de Sudán, con base en el norte, y el Ejército de Liberación Popular de Sudán, con base principalmente del sur, en las zonas fronterizas entre el norte y el sur del país. Sudán del Sur pasará a ser independiente el 9 de julio, en virtud de un referéndum celebrado en enero de 2011 con arreglo al Acuerdo General de Paz de 2005. El 21 de mayo, las Fuerzas Armadas de Sudán ocuparon de hecho la localidad de Abyei, violando el Acuerdo General de Paz de 2005 y varios más alcanzados por el partido gobernante, el Congreso Nacional, y la formación del sur Movimiento de Liberación Popular de Sudán. El ataque se produjo tras una serie de escaramuzas entre las Fuerzas Armadas de Sudán y el Ejército de Liberación Popular de Sudán, incluido un presunto ataque que el segundo llevó a cabo el 19 de mayo contra tropas de aquéllas que viajaban con un convoy cerca de Abyei.

Las Fuerzas Armadas de Sudán respondieron con bombardeos aéreos y fuego de artillería, así como con incendios y saqueos de bienes civiles. Las ONU calcula que el número de desplazados internos asciende a 96.000 personas. Se han recibido informes según los cuales se está presionando a los desplazados para que regresen a Agok, localidad vecina de Abyei. También se ha informado de que el gobierno sudanés ha facilitado el traslado de millares de árabes miseriya a la ciudad para tener más fuerza con que reclamar el territorio.

El 5 de junio estallaron combates entre las Fuerzas Armadas de Sudán y elementos del Ejército de Liberación Popular del Sudán en distintas partes de Kordofán Meridional, incluida Kadugli, capital del estado. Se ha informado de bombardeos aéreos y ataques de artillería de las Fuerzas Armadas de Sudán en pueblos situados al sur de Kadugli, así como contra Talodi, Heiban, Kauda y varias localidades más. Algunos de estos bombardeos aéreos son indiscriminados.

El saqueo y la destrucción de bienes por las fuerzas de seguridad están a la orden del día, y se han asaltado viviendas civiles y oficinas de ONG. En Kadugli y Dilling, las fuerzas Armadas de Sudán y miembros de las fuerzas de seguridad vestidos de civil registraron calles y casas y detuvieron y mataron a presuntos partidarios del Movimiento de Liberación Popular de Sudán, en su mayoría de la tribu nuba. Se desconoce el número de civiles muertos en los combates, debido a la seguridad imperante. La ONU ha manifestado que los recientes enfrentamientos han desplazado a más de 61.000 personas. Según informes, la localidad de Dilling y varios pueblos de los alrededores de Kadugli están desiertos.

El acceso humanitario a la región es sumamente limitado. La mayor parte del personal de las ONG internacionales ha sido evacuado, y hay una grave escasez de alimentos y medicinas. La pista de aterrizaje de Kadugli está cerrada, por lo que no llega a la zona ayuda humanitaria. El 14 de junio fue bombardea, Kauda, localidad próxima a Kadugli, y resultó destruida la pista de aterrizaje, lo que impide aún más el envío de ayuda humanitaria.

Amnistía Internacional exhorta a la Unión Africana a:

Pedir a todas las partes en el conflicto de Darfur, Abyei y Kordofán Meridional que ordenen de inmediato a sus fuerzas tomar todas las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles y prohíban los ataques contra civiles durante las operaciones militares y permitan el acceso sin restricciones de la ONU y las organizaciones humanitarias.

Continuar apoyando a los mecanismos nacionales e internacionales de justicia a fin de poner fin a la cultura de impunidad en Sudán.

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