Documento - Azerbaiyán: Amenazados los medios de comunicación y la sociedad civil por propuestas de reforma legislativa
AMNISTÍA INTERNACIONAL
ARTICLE 19
Human Rights Watch
PEN Internacional
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice
AI: EUR 55/005/2009
18 de junio de 2009
Azerbaiyán: Amenazados los medios de comunicación y la sociedad
civil por propuestas de reforma legislativa
El derecho a la libertad de expresión y asociación corre un
riesgo inminente y grave en Azerbaiyán, donde esta semana se
debaten en el Parlamento, el Milli
Meylis, nuevas restricciones a los medios de comunicación y
las organizaciones cívicas.
En una sesión extraordinaria que se celebrará el viernes 19 de
junio, el Milli Meylis va a examinar unas reformas
legislativas relativas al establecimiento de organizaciones no
gubernamentales (ONG) y a sus actividades, así como a los medios de
comunicación.
Los legisladores proponen reformar la Ley de
Medios de Comunicación para consolidar unos cambios aprobados en
marzo de 2009, entre los que figuran disposiciones como permitir la
suspensión de todo medio informativo que cometa “abuso de poder”
por utilizar, por ejemplo, fuentes anónimas. En Azerbaiyán se hace
amplio uso de la legislación penal y civil sobre difamación para
intimidar a periodistas y defensores y defensoras de los derechos
humanos: en la actualidad hay varios periodistas y directores de
periódico en prisión, en algunos casos condenados por cargos
manifiestamente falsos.
Las reformas propuestas contienen también una disposición que
permite al gobierno disolver las organizaciones declaradas
culpables de escribir “artículos tendenciosos” tres veces en dos
años. Asimismo, a los fundadores de medios informativos y ONG
cerrados por el gobierno podría prohibírseles establecer
organizaciones similares durante un periodo de hasta cinco
años.
Toda ONG que desde operar o tener actividades en Azerbaiyán tendrá
que inscribirse en un registro oficial, y si se habla en nombre de
una organización no inscrita se correrá el riesgo de que se imponga
a ésta una sanción administrativa, incluida una multa de hasta
50.000 manats averíes (unos 62.500 dólares estadounidenses o 44.650
euros). Si la persona que lo haga es extranjera, podrá ser
expulsada. El resultado de tal disposición podría ser que se limite
el acceso al país a los representantes extranjeros de
organizaciones internacionales de derechos humanos, no inscritas en
el registro oficial de Azerbaiyán.
Las ONG azerbaiyanas no podrán ya operar si sólo es de origen local
menos del 50 por ciento de su financiación. Para trabajar en todo
el país, tendrán que tener secciones, representaciones o ambas
cosas en la tercera parte de los 59 distritos en que está dividido
administrativamente Azerbaiyán.
A los grupos extranjeros les resultará prácticamente imposible
abrir oficinas con financiación internacional, salvo que exista un
acuerdo internacional formal entre Azerbaiyán y sus países de
origen.
“Estos cambios limitarán gravemente la capacidad de las
organizaciones y los medios de comunicación críticos con el
gobierno y constituyen un atentado directo contra la libertad de
expresión y asociación en Azerbaiyán”, ha manifestadoRashid Hajili,
del Instituto para los Derechos de los Medios de Comunicación de
Azerbaiyán.
Amnistía Internacional, ARTICLE 19, Human Rights Watch y PEN
Internacional creen que, si se aprueban, estos cambios legislativos
tendrán graves efectos negativos en la sociedad civil y los medios
de comunicación, que serán objeto de un escrutinio y un control aún
más intensos por parte del gobierno mediante medidas de registro y
vigilancia económica más restrictivas. Tal control impedirá a las
organizaciones independientes vigilar los abusos contra los
derechos humanos y hacer rendir cuentas al gobierno por sus
acciones. El derecho a la libertad de expresión y asociación se
verá amenazado.
Pedimos al Milli Meylis que no apruebe ninguna reforma que
pueda servir para obstaculizar en la práctica y sin justificación
alguna las actividades profesionales de las organizaciones de la
sociedad civil y los medios de comunicación. Asimismo, le instamos
a que asuma el compromiso de ajustar la legislación vigente a las
obligaciones internacionales contraídas por el gobierno. Como
Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos y el Convenio Europeo de Derechos Humanos, Azerbaiyán
tiene la obligación jurídica de hacer valer el derecho a la
libertad de expresión y asociación.
NOTA
PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Para más información, pónganse en contacto con: Zulfia Abdullaeva,
adjunta de investigación sobre el sur del Cáucaso y Asia central de
Amnistía Internacional, zabdulla@amnesty.org; tel:
+44 20 7413 5669; Nathalie Losekoot, encargada jefe del programa
para Europa de Article 19 nathalie@article19.org;
tel. +44 20 7324 2500; Rachel Denber, directora adjunta de la
sección de Europa y Asia central de Human Rights Watch; tel:
+1.212.216.1266, o Giorgi Gogia, investigador sobre el sur del
Cáucaso de Human Rights Watch; tel: +99577.42.12.35
Amnistía Internacional es un movimiento global formado por 2,2
millones de personas de más de 150 países y territorios, que hacen
campaña para poner fin a los abusos graves contra los derechos
humanos.
ARTICLE 19 es una organización de derechos humanos independiente,
que trabaja en todo el mundo para proteger y promover el derecho a
la libertad de expresión. Toma su nombre del artículo 19 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, que garantiza la
libertad de expresión.
Human Rights Watch es una organización independiente dedicada a
defender y proteger los derechos humanos en todo el mundo.
PEN Internacional es una asociación mundial de escritores y
escritoras, con miembros en 102 países, unidos por su interés común
por el oficio y el arte de escribir y el compromiso con la libertad
de expresión por medio de la palabra escrita.
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