Documento - Bielorrusia: Manifestantes golpeados durante la Marcha por la Libertad
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: EUR 49/005/2008 (Público)
31 de marzo de 2008
Bielorrusia: Manifestantes golpeados durante la Marcha por la
Libertad
Amnistía Internacional ha condenado la fuerza excesiva que, según
informes, las fuerzas de seguridad bielorrusas han empleado contra
los manifestantes que se habían congregado en la capital, Minsk, el
25 de marzo de 2008. Hasta dos mil personas se habían concentrado
en una plaza del centro de la ciudad para conmemorar el 90º
aniversario de la independencia de Bielorrusia, ocurrida en 1918,
al que la oposición política se refiere actualmente como “Día de la
Libertad”. Las autoridades no han autorizado la manifestación y el
gobierno del presidente Alyaksandr Lukashenka ha prometido impedir
la celebración de cualquier acto público para conmemorar la
ocasión.
De acuerdo con la información recibida, la policía rodeó a los manifestantes y, después de anunciar que la concentración era ilegal, empezó a dispersarlos. Según el relato de testigos –tanto de organizaciones no gubernamentales como de periodistas–, la policía dio patadas a los manifestantes y los golpeó con porras antes de encerrarlos en camiones y autobuses de las fuerzas de seguridad preparados en la zona. Algunos manifestantes intentaron emprender la marcha hacia la sede presidencial pero encontraron el paso obstaculizado por vehículos policiales, y muchos de ellos fueron detenidos.
Alrededor de un centenar de personas fueron
detenidas y, en los días siguientes a la manifestación, se abrieron
75 causas administrativas contra manifestantes por “violar la orden
de organización y celebración de actos multitudinarios”. A raíz de
los juicios celebrados, 26 personas han sido condenadas a penas de
entre 5 y 15 días de cárcel y se han impuesto multas a más de 50
personas. Según el relato de testigos presenciales y activistas
locales de derechos humanos, no menos de 20 personas resultaron
heridas como consecuencia de la actuación de la policía. Los
activistas políticos Andrei Babitski, Zmitser Dashkevich, Artur
Finkevich y Mikita Shutsiankou han denunciado haber sido golpeados.
Según informes, una menor, Alena Makarevich, recibió una fuerte
paliza en el departamento de policía de Partizanski.
Las autoridades también han adoptado medidas sin precedentes contra los periodistas que estaban informando sobre la manifestación. Entre los detenidos estaba Andrei Loankevich, periodista gráfico del diario independiente Nasha Niva, a quien, según informes, golpearon y acusaron de organizar y participar en una reunión no autorizada. Quedó en libertad el 27 de marzo, cuando su caso fue devuelto para realizar nuevas investigaciones. Los informes recibidos también indican que la policía golpeó a dos reporteros de la televisión lituana y dañó su equipo. Tras la manifestación, parece ser que las autoridades están adoptando medidas represivas contra medios de comunicación independientes. El 27 de marzo, los servicios de seguridad del Estado (KGB) llevaron a cabo en todo el país registros de domicilios de periodistas que trabajan para medios extranjeros. Algunos han sido detenidos como testigos, presuntamente en relación con una causa en aplicación del artículo 367 del Código Penal de Bielorrusia, “difamación en relación con el presidente de Bielorrusia”.
Amnistía Internacional ha solicitado la excarcelación inmediata e
incondicional de todas las personas detenidas y condenadas por la
expresión pacífica y legítima de sus ideas. Además, la organización
pide a las autoridades bielorrusas que garanticen la estricta
observancia de las normas internacionales de derechos humanos
durante las operaciones policiales y que no se somete a palizas ni
otros malos tratos a los manifestantes.
Amnistía Internacional pide también a las autoridades de
Bielorrusia que respeten las obligaciones contraídas en virtud del
derecho internacional, en particular los artículos 19, 21 y 22 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantizan
el derecho a la libertad de expresión, de reunión y de asociación.
La organización insta a las autoridades bielorrusas a poner fin de
inmediato a la obstrucción, el hostigamiento y la intimidación de
activistas de la sociedad civil que participan directa o
indirectamente en la promoción y defensa de los derechos humanos en
Bielorrusia.
Documento público
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