Documento - Bielorrusia: Continúan las detenciones y palizas después de las elecciones
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: EUR 49/003/2006 (público)
Servicio de Noticias: 072/2006
22 de marzo del 2006
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR490032006
Bielorrusia: Continúan las detenciones y palizas después de las elecciones
La policía antidisturbios y las fuerzas antiterroristas de Bielorrusia están deteniendo y propinando palizas a numerosos manifestantes pacíficos en lo que parece un intento de intimidar a los manifestantes, según la información obtenida por Amnistía Internacional.
Según la organización bielorrusa de derechos humanos Vyasna, la noche del 19 al 20 de marzo fueron detenidas 108 personas, y entre el 20 y el 21 de marzo fueron detenidas 20 más. Las detenciones continúan y aunque no se dispone de cifras completas, Vyasna calcula que podrían haberse practicado en total 400 detenciones en todo el país.
“Las autoridades bielorrusas han demostrado una vez más su total falta de consideración por la libertad de expresión. Todas las personas detenidas por la expresión legítima y pacífica de sus opiniones deben ser puestas en libertad de inmediato”, ha declarado Heather McGill, investigadora de Bielorrusia de Amnistía Internacional.
Muchos de los detenidos están recluidos en calabozos policiales de Minsk, sometidos a condiciones atroces y sin que se les permita recibir paquetes de sus familias.
Según los informes, muchas detenciones van acompañadas de palizas. Suscitan especial preocupación los menores, que según los informes, no son detenidos por la policía sino que, una vez comprobada su edad, son sacados a empujones de los autobuses en los que permanece el resto de los detenidos antes de ser trasladados. Algunos han denunciado lesiones sufridas como consecuencia de esta actuación. Los informes indican que Alexander Kasko (de 17 años) recibió una paliza de la policía y después sufrió la rotura de la nariz, cuando fue empujado fuera del autobús. Actualmente está hospitalizado. Según los informes, su hermano mayor, Sergei Kasko, ha sido condenado a una pena excepcionalmente larga de 30 días de prisión, y a los activistas de derechos humanos les preocupa que su finalidad sea evitar que se vean sus heridas. Muchos de los manifestantes son estudiantes que podrían ser expulsados de sus universidades como consecuencia de su participación en las protestas.
La mayoría de los detenidos son acusados formalmente de infracciones administrativas, como participación en reuniones no autorizadas o vandalismo, que conllevan condenas de entre 10 y 15 días de detención. Según Vyasna, el 21 de marzo 65 personas fueron condenadas en Minsk a penas de entre tres y 15 días de detención por infracciones administrativas.
También se ha detenido a varios observadores extranjeros. El 20 de marzo, tres ciudadanos de Georgia, Malkhaz Songulashvili, obispo baptista, y dos sacerdotes ortodoxos, Basil Kobakhidze y Vladimir Gogiashvil, fueron detenidos en las manifestaciones de Minsk. Según los informes, fueron expulsados del país a última hora de la noche del martes. Un parlamentario polaco, Yaroslav Yageilo, fue detenido por el KGB en Minsk y expulsado el 22 de marzo. También han sido detenidos dos observadores electorales no oficiales de Estonia, Erik Mora y Tarmo Lecht.
Amnistía Internacional pide a las autoridades bielorrusas que pongan en libertad a todas las personas detenidas por la expresión legítima y pacífica de sus opiniones. La organización también pide a las autoridades que garanticen el pleno respeto de las normas internacionales de derechos humanos durante las operaciones policiales y que los manifestantes no sean sometidos a palizas ni a otras formas de malos tratos.
Información complementaria
Según los resultados oficiales, el 19 de marzo el presidente Alyaksandr Lukashenka fue reelegido por otros cinco años con una mayoría de más del 82 por ciento. La oposición alega que las elecciones fueron amañadas y ha pedido a la población que se manifieste para que se repitan. La misión de observación electoral de la OSCE ha declarado que en los comicios no se cumplieron los requisitos de la OSCE ni las normas electorales internacionales y que “el abuso arbitrario del poder estatal, obviamente destinado a proteger al presidente en ejercicio, fue mucho más allá de la práctica aceptable.”
Los manifestantes han levantado tiendas de campaña en la plaza de Octubre de Minsk y, según algunos cálculos, 10.000 personas se manifestaron la noche de las elecciones. Se están celebrando manifestaciones similares en otras ciudades del país. Pese a las amenazas del jefe del KGB, que declaró que quienes participasen en manifestaciones después de las elecciones del 19 de marzo serían considerados terroristas y podrían ser condenados a muerte, la policía ha evitado el enfrentamiento abierto con los manifestantes en la plaza de Octubre de Minsk y está deteniendo a las personas que llegan y se marchan de la plaza, acusándolas de infracciones administrativas.