Documento - Nepal: Continúan los homicidios ilegales

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA


Índice AI: ASA 31/002/2005 (Público)

Servicio de Noticias: 005/05

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA310022005



Embargado hasta las 00:01 horas GMT del 20 de enero de 2005


Nepal: Continúan los homicidios ilegales



El número de personas víctimas de homicidios ilegales en Nepal va en aumento, y los responsables utilizan tácticas cada vez más elaboradas para ocultar sus crímenes, según un nuevo informe de Amnistía Internacional.


“Tanto las fuerzas de seguridad como los maoístas ejecutan deliberadamente a civiles y a combatientes desarmados”, ha dicho Ingrid Massage, directora del Programa Regional para Asia de Amnistía Internacional. “Lo más espeluznante es que estos homicidios quedan completamente impunes, a pesar de que el gobierno y los líderes maoístas han prometido en numerosas ocasiones que respetarán y harán respetar los derechos humanos”.


En el informe, titulado Nepal: Killing with impunity, se ofrecen detalles de muchas personas que han sido víctimas de homicidios ilegales a manos de ambos bandos del conflicto desde la interrupción del alto el fuego, en agosto de 2003. En él se documenta cómo las fuerzas de seguridad cada vez perfeccionan más las técnicas para ocultar estos abusos, por ejemplo enterrando los cuerpos y obligando a los ciudadanos a firmar falsas declaraciones como testigos, y también cómo continúa la renuencia a castigar a los responsables.

Ni siquiera los responsables de los abusos más graves y destacados, como la ejecución ilegal de 19 maoístas desarmados en el pueblo de Doramba, distrito de Ramechhap, en agosto de 2003, han comparecido ante la justicia.


En otro incidente sucedido el 3 de septiembre de 2004, tres muchachas desarmadas fueron presuntamente ejecutadas por las fuerzas de seguridad. Un grupo de soldados siguió a Hira Ram Rai, de 15 años, Jina Rai, de 16, e Indra Kala Rai, de 16, cuando salieron del lugar donde estudiaban en el pueblo de Basikhora, distrito de Bhojpur, y les dispararon al llegar a un bosque cercano, enterrándolas allí. Los autores no han sido identificados ni castigados.


Los maoístas también han sido responsables del homicidio de civiles y personal de las fuerzas de seguridad que han hecho prisioneros. Una de las víctimas fue Dekendra Raj Thapa, periodista y defensor de los derechos humanos secuestrado por los maoístas en junio de 2004, a quien ejecutaron el 11 de agosto de 2004. No se han tomado medidas disciplinarias contra los combatientes maoístas responsables de estos abusos, que continúan en sus puestos.


“Estos homicidios ilegales forman parte de un terrible abanico de abusos contra los derechos humanos. Los nepalíes viven diariamente entre torturas, violaciones, "desapariciones" y detenciones arbitrarias”, ha dicho Ingrid Massage.


Amnistía Internacional pide:


- al gobierno nepalí y los maoístas, que cumplan sus promesas respecto a los derechos humanos y apliquen medidas disciplinarias a los miembros de entre sus filas que cometen abusos;

- al gobierno nepalí y los maoístas, que cooperen plenamente con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, firmen el Acuerdo sobre Derechos Humanos y acepten una observación exhaustiva;

- A la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que se reúne en marzo, que designe un relator especial para Nepal.


"La presión internacional puede influir. El año pasado, ayudó a que hubiera un descenso en los informes de "desapariciones" en Nepal. Ahora es hora de que se preste la misma atención a los homicidios ilegítimos y otros abusos contra los derechos humanos”, ha afirmado Ingrid Massage.


Información complementaria


Nepal se encuentra sumido desde hace nueve años en un conflicto entre los insurgentes maoístas y las fuerzas gubernamentales. Los combates se han recrudecido y la situación de los derechos humanos se ha deteriorado radicalmente tras romperse el 27 de agosto de 2003 el último acuerdo de alto el fuego. Los defensores de los derechos humanos se han visto cada vez más amenazados y ambos bandos han obstaculizado el trabajo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.


Amnistía Internacional siempre ha condenado los homicidios ilegítimos cometidos por ambos bandos. La organización ha pedido al gobierno que cumpla con sus obligaciones internacionales de derechos humanos, incluida la de respetar y hacer respetar el derecho a la vida. También ha instado a los maoístas a que respeten su compromiso expreso con las normas fundamentales de derechos humanos y los Convenios de Ginebra, que prohíben la ejecución de civiles y de quienes no participen activamente en el combate.


La Comisión Nacional de Derechos Humanos ha elaborado un Acuerdo sobre Derechos Humanos por el que tanto el gobierno como los maoístas se comprometen a respetar y a hacer respetar los derechos humanos y a aceptar una observación exhaustiva. Amnistía Internacional insta a ambas partes a firmar el acuerdo, paso fundamental para la protección de los derechos humanos en Nepal.


El informe Nepal: Killing with impunity está en http://web.amnesty.org/library/index/engasa310012005