Documento - Indonesia: Persiste la impunidad en Papúa mientras las milicias se consolidan

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Indonesia: Persiste la impunidad en Papúa mientras las milicias se consolidan


Amnistía Internacional ha manifestado hoy en un nuevo informe que el crecimiento que han experimentado últimamente las milicias en Papúa (Irian Jaya) y el hecho de que no se aborden las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad indonesias pueden provocar una grave escalada de la violencia en la provincia.


«La policía y el ejército continúan cometiendo en Papúa graves violaciones de derechos humanos, y las autoridades no hacen ningún esfuerzo creíble por poner a los responsables a disposición judicial —ha señalado la organización—. Hasta que las fuerzas de seguridad de Papúa sepan que no están por encima de la ley, los homicidios ilegítimos, la tortura y las detenciones arbitrarias continuarán».


La mayoría de las violaciones de derechos humanos se han cometido en el curso de manifestaciones en favor de la independencia de Papúa, entre ellas ceremonias de izamiento de la bandera, que son una forma de protesta popular en 1a provincia. En el último incidente, ocurrido el 22 de agosto, tres personas murieron y 12 más resultaron heridas al disparar miembros de la Brigada Móvil de Policía contra unas 60 personas que habían izado la bandera de Papúa a la entrada de una iglesia en Sorong. Se detuvo al menos a 28 personas, entre ellas cinco niños, y 15 se encuentran en paradero desconocido.


Los informes sobre tortura también son comunes. Un granjero llamado Yance Pekei fue torturado bajo custodia de la policía tras su detención a causa de un enfrentamiento entre independentistas y agentes de policía ocurrido en Nabire en marzo de este año. Ha manifestado que le quemaron los dedos y los hombros con plástico fundido, que le hicieron agujeros en las orejas con una grapadora y que lo golpearon con la culata de un fusil hasta dejarlo sin conocimiento. La policía lo ha negado. Amnistía Internacional pide que se realice una investigación exhaustiva, independiente e imparcial sobre el caso.


«Tras el optimismo inicial suscitado por la posibilidad de que el presidente Wahid mejorara la situación de los derechos humanos entablando un diálogo con los independentistas, la táctica de la línea dura y la represión parecen estar otra vez al orden del día», ha manifestado la organización.


En su informe, Amnistía Internacional expresa también preocupación por el crecimiento de las milicias en Papúa. La organización ha recibido informes según los cuales tanto las milicias independentistas como las partidarias del gobierno indonesio en la provincia han cometido abusos contra los derechos humanos.


«Es difícil no establecer un paralelismo con Timor Oriental —ha explicado la organización—. El año pasado las milicias, apoyadas por las fuerzas de seguridad indonesias, cometieron allí homicidios y actos de destrucción generalizados. El gobierno indonesio tiene que actuar ya para que no se corra el riego de crear una situación similar en Papúa».


Según informes, la Fuerza Roja y Blanca (Satgas Merah Putih, SMP), que es partidaria del gobierno de Indonesia en Papúa, tiene millares de seguidores. Hay indicios de que cuenta con el apoyo del ejército y la policía indonesios.


En marzo de este año, miembros de la SMP asaltaron y saquearon varias casas de Wayati, pueblo próximo a Fak Fak, tras dar un grupo de vecinos una paliza al jefe de distrito, a quien acusaban de intentar sobornarlos para que apoyaran el gobierno de Indonesia. Al parecer, la policía local permitió a los miembros del SMP intimidar a los detenidos en relación con la paliza.


Se cree que la milicia independentista Fuerza de Papúa (Satgas Papua) tiene también millares de partidarios. Informes recientes indican que las fuerzas de seguridad indonesias podrían estar relacionadas con su organización y coordinación. Este año sus miembros golpearon e intimidaron en Jayapura a varias personas durante el Segundo Congreso de Papúa, en el que prestaban servicios de seguridad.


«Con la violencia existente en Aceh y las Molucas, el gobierno indonesio no puede dejar que empeore la situación en otra provincia. Tiene que actuar ya e impedir que se cometan nuevas violaciones de derechos humanos acabando con la impunidad y deteniendo el crecimiento de las milicias».


Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, en el número + 44 20 7413 5566 o visiten nuestro sitio web en http://www.amnesty.org. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español consulten la sección «centro de documentación» de las páginas web de EDAI en http://www.edai.org/centro