Carta Olímpica, Principios fundamentales, párrafo 2
Carta Olímpica, Principios fundamentales del Olimpismo, principio 1
La celebración de los Juegos Olímpicos es una antigua tradición que encarna la promoción de una sociedad pacífica y el esfuerzo de los atletas del mundo por alcanzar la excelencia. Constituye una enorme responsabilidad para la nación que oficia de anfitriona y una inmensa fuente de orgullo para la población de la ciudad elegida. En el curso de las actividades de promoción de su candidatura, las autoridades chinas prometieron reiteradamente mejorar el respeto por los derechos humanos en el país. Las Olimpiadas son un poderoso símbolo de prestigio y prominencia global, lo cual conlleva responsabilidad global y expectativas globales.
Unos Juegos Olímpicos que fomenten los principios del olimpismo asociarán la cultura con la educación y mejorarán las condiciones de vida y los derechos humanos de la ciudadanía. Unos Juegos Olímpicos exitosos en Pekín promoverán estos principios y fomentarán la excelencia en el terreno del deporte. Es esta alianza lo que asegurará el éxito de los Juegos.
Las autoridades chinas tienen ahora una oportunidad singular de hacer honor a la promesa que hicieron de mejorar la situación de los derechos humanos si se elegía a Pekín como sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008. Los compromisos contraídos por China en la esfera de los derechos humanos, así como el espíritu del olimpismo, que afirma que "[l]a práctica del deporte es un derecho humano" y promete respetar los "principios éticos fundamentales universales", indican que el respeto a los derechos humanos es consustancial al movimiento olímpico.
El Comité Olímpico Internacional ha expresado claramente en reiteradas ocasiones su esperanza de que mejore la situación de los derechos humanos en China como consecuencia de la elección de Pekín para la celebración de los Juegos Olímpicos. El Comité ha manifestado que cuenta con que organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional vigilen la situación de los derechos humanos en China e informen sobre ella y que se compromete a escuchar la voz de dichas organizaciones. De no abordarse adecuadamente las violaciones graves de los derechos humanos como parte de los preparativos para los Juegos, el Comité se verá obligado a actuar. En abril de 2002, Jacques Rogge señaló que el Comité había "instado al gobierno chino a mejorar lo antes posible su actuación en materia de derechos humanos" y que "si la seguridad, la logística y la situación de los derechos humanos no se modifican de forma que nos satisfaga, nos pondremos en acción".
Si bien es cierto que la responsabilidad principal recae sobre las autoridades chinas, también es cierto que el Comité Olímpico Internacional tiene obligaciones conforme a la Declaración Universal de Derechos Humanos, que establece que todos los individuos y las instituciones tienen el deber de promover el respeto a los derechos humanos.
Según la Carta Olímpica, uno de los principios fundamentales del olimpismo es favorecer "el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana". La pena de muerte viola el derecho a la vida y la prohibición de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes. Es una afrenta a la dignidad humana. Las tan anunciadas reformas al sistema de "reeducación por el trabajo" parecen haberse estancado al aproximarse las Olimpiadas. El 8 de mayo de 2006, las autoridades municipales de Pekín anunciaron que se utilizaría la "reeducación por el trabajo" para limpiar la imagen de la ciudad con miras a la celebración de los Juegos.
Manifestación frente a la Oficina de Enlace de China en Hong Kong el 14 de julio de 2005. Los carteles muestran fotos de personas naturales de Hong Kong ejecutadas en la China continental por delitos relacionados con las drogas. © Kin Cheung/AP/PA Photos
El colectivo de defensores de los derechos humanos chinos sigue enfrentado a graves obstáculos para el desempeño de su labor de difusión de los abusos que se cometen en el país, algunos de los cuales están directamente relacionados con la celebración de los Juegos Olímpicos, como los desalojos forzosos vinculados con la infraestructura olímpica. El trabajo de los defensores y defensoras de los derechos humanos está ligado a la promesa de las autoridades chinas de que durante los preparativos para los Juegos y en el curso de éstos los medios de comunicación disfrutarían de plena libertad, lo cual debe incluir la ausencia de restricciones al uso legítimo de Internet.
Desde 2001, al referirse al probable legado positivo de las Olimpiadas para Pekín y toda China, tanto el gobierno chino como el Comité Olímpico Internacional se han venido centrando en las mejoras a la economía, el medio ambiente y la imagen internacional del país. Ninguno de los dos ha puesto mucho énfasis en el legado de los Juegos en el terreno de los derechos humanos. El crecimiento sin precedentes de la economía china durante los dos últimos decenios ha dado lugar a grandes transformaciones sociales, pero sigue existiendo un desequilibrio entre los avances económicos y las restricciones que pesan sobre el libre disfrute de los derechos humanos. Este estancamiento deliberado del progreso en materia de derechos humanos debe acabar y las reformas deben aplicarse a un paso mucho más acelerado.
El respeto, la protección y la realización de los derechos humanos pueden ser uno de los legados positivos de los Juegos Olímpicos. De no mejorar la situación de los derechos humanos, no sólo no se recordarán positivamente los Juegos sino que además la imagen de China seguirá siendo la de un país que reprime a su ciudadanía. China debe elegir. El movimiento olímpico comparte esta responsabilidad.
Gimnasia rítmica en los Juegos Olímpicos de 2000 en Sidney. © Jon Buckle/EMPICS Sport/PA Photos La campaña de Amnistía Internacional sobre los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín
Protesta contra la construcción de un centro de deportes acuáticos en las afueras de Pekín para las Olimpiadas de 2008, junio de 2005. © EMPICS
Pese a las promesas de las autoridades, en China se siguen cometiendo violaciones graves de los derechos humanos. Entre ellas figura el encarcelamiento de personas que se han dirigido al Comité Olímpico Internacional en cartas abiertas en las que pedían mejoras en la situación de los derechos humanos y condenaban el desalojo forzoso, y en muchos casos ilegal, de miles de residentes de Pekín en el marco de los preparativos para los Juegos. Según cálculos no oficiales, el número de desalojos forzosos es mucho más elevado, pero resulta sumamente difícil determinar el número exacto de personas desalojadas en violación del derecho a la vivienda consagrado en las normas internacionales de derechos humanos. Las autoridades chinas han intensificado las medidas represivas contra ciertos grupos de los que temen que puedan poner al país en una situación embarazosa durante las Olimpiadas llamando la atención sobre motivos de preocupación en la esfera de los derechos humanos. Las organizaciones internacionales de derechos humanos siguen teniendo un acceso limitado a China para llevar a cabo su labor de investigación y documentar y sacar a la luz los abusos contra los derechos humanos. Aunque Amnistía Internacional tiene motivos de preocupación más amplios en torno a la situación de los derechos humanos en China, a medida que se aproxima el comienzo de los Juegos Olímpicos de 2008 la organización está vigilando con especial atención la actuación del gobierno chino en varias áreas vinculadas directamente con los preparativos para los Juegos, con los principios fundamentales de la Carta Olímpica y con la promesa de mejoras en el ámbito de los derechos humanos realizada por las autoridades chinas en 2001, cuando se eligió a Pekín como sede de los Juegos. Las áreas en cuestión son las siguientes: el uso persistente de la pena de muerte y de formas abusivas de detención administrativa; el encarcelamiento, tortura y hostigamiento de personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, entre ellas periodistas y profesionales del derecho; y la censura de Internet.
Durante la Reunión del Consejo Internacional de Amnistía Internacional, unas delegadas de la organización estampan y firman un cartel como parte de la campaña sobre las Olimpiadas de Pekín, agosto de 2007. © AI
Amnistía Internacional exhorta al gobierno chino a cumplir con su promesa de desarrollar el respeto por los derechos humanos como parte del legado olímpico. Un legado positivo deberá construirse sobre la base del respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho. Amnistía Internacional insta a las autoridades chinas a que: 1. Tomen medidas para reducir de manera drástica el uso de la pena de muerte en China como una medida encaminada a su abolición total. Para finales de 2008, ello deberá incluir: · publicar regularmente cifras estadísticas oficiales sobre el número total de condenas de muerte y ejecuciones, proporcionando de forma sistemática a los familiares y representantes letrados de las personas condenadas a muerte la posibilidad de comunicarse con ellas, así como información sobre cuestiones administrativas y procedimentales; · reducir el número de delitos punibles con la muerte mediante reformas sustanciales en lo relativo a los delitos no violentos. 2. Garanticen que todas las formas de detención que se utilicen en China se ajustarán a las normas y principios internacionales de derechos humanos mediante medidas que deberán incluir proteger el derecho a un juicio que reúna las debidas garantías y prevenir la tortura. Para finales de 2008, ello deberá incluir: · abolir los sistemas de "reeducación por el trabajo", "rehabilitación forzosa por uso de drogas" y "custodia y educación", garantizando que la toma de decisiones sobre la detención dejará de quedar en manos de la policía exclusivamente; · garantizar que estos sistemas no se utilizarán en relación con la celebración de las Olimpiadas de Pekín como método de "limpieza" de la ciudad durante los preparativos para los Juegos y en el curso de éstos.
La policía patrulla la Plaza de Tiananmen el Día Nacional de China, 1 de octubre de 2005. El cartel dice: "Sociedad armoniosa y socialista". © Dubin
Denegación de derechos laborales La Federación de Sindicatos de Toda China, agrupación oficial, suele permanecer inactiva a la hora de proteger los intereses de sus miembros, y los sindicatos independientes siguen siendo ilegales. La exigüidad de la remuneración de los trabajadores, la falta de pago de los salarios, los despidos masivos, las malas condiciones laborales y la corrupción en las prácticas de gestión han causado una oleada de conflictos laborales a los que las autoridades han respondido a menudo con actos de intimidación y, a veces, detenciones y prolongadas penas de prisión. Los migrantes internos que se trasladan desde zonas rurales a las ciudades en busca de trabajo siguen enfrentados a la discriminación generalizada en lo relativo al acceso al empleo, los servicios de salud y la educación para sus hijos e hijas en comparación con la población urbana. Sin-kiang y Tibet La comunidad de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang, predominantemente musulmana uigur, se ve sometida a una dura represión. Las autoridades chinas se han valido del pretexto del extremismo religioso para cerrar mezquitas, prohibir ciertos libros y encarcelar a los llamados "terroristas, separatistas y extremistas religiosos" tras juicios carentes de garantías. En Tibet la libertad de expresión, religión y asociación sigue sujeta a fuertes restricciones. Decenas de presos de conciencia, entre ellos monjes y monjas budistas, permanecen en prisión. HOJA INFORMATIVA El desafío para China Poner fin a las ejecuciones China sigue siendo el país del mundo donde más se aplica la pena capital. No obstante, se desconoce el número exacto de ejecuciones llevadas a cabo anualmente en el país. Las cifras oficiales sobre condenas a muerte y ejecuciones se consideran secreto de Estado, circunstancia que dificulta el análisis objetivo de la aplicación de la pena capital en China. Basándose en informes públicos, Amnistía Internacional calcula que en 2006 se ejecutó a no menos de 1.010 personas y se condenó a muerte a 2.790. Estas cifras representan el 63 por ciento del total de ejecuciones de las que se tiene noticia en el resto del mundo. A principios de 2006, Liu Renwen, catedrático de derecho penal chino, calculó que todos los años se llevan a cabo 8.000 ejecuciones en China. Basándose en datos obtenidos de fuentes chinas que tienen acceso a información oficial, la Fundación Dui Hua, con sede en Estados Unidos, calcula que en 2006 se ejecutaron entre 7.500 y 8.000 condenas de muerte.
En consonancia con el principio olímpico fundamental de preservar la dignidad humana, un legado positivo sería que se pusiera fin al récord mundial de China en materia de ejecuciones. Un primer paso hacia la abolición de la pena capital sería que China hiciera públicas las cifras reales de personas ejecutadas y redujera drásticamente el número de delitos punibles con la muerte.
Una mujer condenada por asesinato da voces al oír su sentencia antes de ser trasladada al patíbulo en la ciudad meridional de Guangzhou, 11 de abril de 2001. © Reuters
La pena de muerte viola el derecho a la vida y la prohibición de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes. Es una afrenta a la dignidad humana. Este principio rige tanto para el sistema de utilización de la pena capital en general como para las condiciones de reclusión de las personas condenadas a muerte en China.
El 1 de enero de 2007 las autoridades chinas introdujeron una importante reforma al sistema de aplicación de la pena capital al volver a implantar el procedimiento de revisión judicial de todas las condenas de muerte por el Tribunal Supremo Popular. Amnistía Internacional exhorta a las autoridades a consolidar esta reforma e introducir un mayor grado de transparencia, tanto garantizando que los familiares y abogados de las personas condenadas a muerte tendrán acceso a ellas y a la información pertinente a sus casos como haciendo público el número de personas ejecutadas en todo el país. Amnistía Internacional insta a las autoridades a reducir el ámbito de aplicación de la pena de muerte con miras a su abolición total en la legislación china.
Aumentar la transparencia del sistema de aplicación de la pena capital en China
Aunque acoge positivamente el restablecimiento de la revisión judicial a cargo del Tribunal Supremo Popular, Amnistía Internacional observa que ésta parece tener el objetivo de asegurar que se han seguido correctamente todos los procedimientos y que la pena capital se aplica de forma coherente en todo el país y no de determinar los hechos de cada caso. Amnistía Internacional sigue abrigando el temor de que este procedimiento no saque a la luz graves violaciones de derechos humanos, como el uso de la tortura para obtener confesiones, a menos que las pruebas de dichos abusos ya se hayan introducido previamente durante el juicio.
Reducir el número de delitos punibles con la muerte
Una oportunidad para el gobierno de China
Por tratarse de una violación del derecho a la vida y de la prohibición de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes, la pena de muerte menoscaba de una manera fundamental el "mantenimiento de la dignidad humana" que forma parte esencial de la Carta Olímpica. Amnistía Internacional insta a las autoridades chinas a aplicar medidas que reduzcan considerablemente el uso de la pena capital con miras a su abolición. Para finales de 2008, dichas medidas deberán incluir: · publicar regularmente cifras estadísticas oficiales sobre el número total de condenas de muerte y ejecuciones, proporcionando a los familiares y abogados de las personas condenadas a muerte acceso a éstas y a información administrativa y procedimental; · reducir el número de delitos punibles con la muerte mediante reformas sustanciales relativas a los delitos no violentos.
HOJA INFORMATIVA El desafío para China Juicios justos y no más detención sin juicio
Un legado olímpico positivo sería que se celebraran juicios que reunieran las garantías reconocidas en las normas internacionales y se pusiera fin a la detención arbitraria impuesta por la policía. Como primer paso, China debe abandonar todos los usos de la "reeducación por el trabajo" y de la "rehabilitación forzosa por uso de drogas" para "limpiar" Pekín antes de las Olimpiadas.
En marzo de 2004, China modificó su Constitución para incluir la siguiente cláusula: "el Estado respeta y protege los derechos humanos". Amnistía Internacional acogió esta medida con satisfacción, considerando que era una señal de que había mayor voluntad para hacer frente a las violaciones de derechos humanos, si bien indicó que, para garantizar la protección de los derechos humanos en la práctica, la medida debía ir acompañada de otras reformas jurídicas e institucionales.
La "Opinión orientativa para abogados que se encarguen de causas colectivas" publicada por el Colegio de Abogados de China en mayo de 2006 endurece las medidas de control sobre los abogados que representan a grupos de víctimas que presentan demandas: afirma que tales abogados deben presentarse ante el Colegio de Abogados de China a los efectos de "supervisión y orientación" y les advierte que no fomenten peticiones colectivas ni participen en ellas.
En China, quienes tratan de informar sobre violaciones de derechos humanos desafiando políticas que se consideran políticamente delicadas, o intentan atraer a otros para defender su causa, se exponen gravemente a sufrir abusos. Varios activistas con base en Pekín han visto aumentar el acoso y la vigilancia a medida que se aproximan las Olimpiadas. Los abusos contra defensores y defensoras de los derechos humanos en otros lugares de China también parecen ir en aumento mientras la atención se concentra en los preparativos de las Olimpiadas en Pekín. Se sigue acusando y encarcelando a muchos activistas como presos de conciencia tras juicios por motivos políticos, mientras que a otros se los recluye en su propio domicilio bajo custodia de la policía, que realiza labores intrusivas de vigilancia y monta guardia a la entrada de sus viviendas. Resulta especialmente preocupante que cada vez se apliquen más las diversas modalidades de "arresto domiciliario" o "vigilancia domiciliaria" a los activistas de derechos humanos. Si bien la Ley de Procedimiento Penal china cita la "vigilancia domiciliaria" entre una serie de medidas que pueden ser aplicadas por la policía a presuntos delincuentes, en la práctica casi nunca se muestra a los activistas una nota oficial con la explicación de los motivos de su detención, y a menudo el periodo de reclusión excede el límite máximo de seis meses que prescribe la ley. La aplicación sistemática y reiterada de medidas de control, vigilancia y detención arbitraria por parte de la policía es cada vez más frecuente en China contra los activistas y sus familiares, especialmente durante actos públicos importantes. Así que es probable que las autoridades chinas empleen tales tácticas cuando se celebren las Olimpiadas en 2008. Si se recluye a activistas en comisarías o en sus domicilios, su detención sin cargos será implícitamente arbitraria y supondrá una violación de las normas internacionales de derechos humanos. Abogados de derechos humanos en peligro El activista de derechos humanos y asesor legal ciego Chen Guangcheng asistía a los habitantes de Linyi en una demanda contra las autoridades locales, responsables de una campaña de esterilizaciones y abortos forzosos para cumplir con el cupo de nacimientos. Tras varios meses en detención arbitraria, fue juzgado el 18 de agosto de 2006 por "dañar la propiedad pública y congregar a numerosas personas para obstaculizar el tráfico" y actualmente cumple una pena de cuatro años y tres meses de cárcel. Según informes, el 16 de junio de 2007 fue objeto de fuertes golpes y patadas por parte de compañeros reclusos por orden de los guardias penitenciarios al negarse a que le afeitaran la cabeza. Amnistía Internacional considera que Chen Guangcheng es un preso de conciencia al que han encarcelado por sus actividades legítimas de defensa de los derechos humanos, y solicita su excarcelación inmediata e incondicional. Chen Guangcheng entrevistando a habitantes de Linyi, provincia de Shandong. © Boxun Desalojos forzosos
El escritor y periodista Huang Jinqiu, detenido en 2003. ©: Centro PEN de China
Yang Tongyan (seudónimo: Yang Tianshui), escritor independiente. ©: Centro PEN de China
En enero de 2007, el reportero Lan Chengzhang fue golpeado hasta morir al intentar investigar las operaciones de una mina ilegal de carbón en la comarca de Hunyuan, provincia de Shanxi. Murió de una hemorragia cerebral tras ser presuntamente golpeado por unos matones contratados por el propietario de la mina. Las autoridades locales insinuaron al principio que no era un periodista acreditado y que era posible que hubiera intentado cobrar sobornos al propietario de la mina a cambio de no informar de los problemas de la explotación minera. Tales afirmaciones fueron rebatidas en algunos periódicos chinos pero, según informes, la policía local obstruyó las actividades de periodistas que se desplazaron a Hunyuan para investigar la muerte de Lan Chengzhang. Los informes recibidos indican que, a raíz de la intervención de altos cargos del gobierno central, entre ellos el presidente, Hu Jintao, las autoridades de Shanxi asignaron la investigación del caso a 70 agentes de policía. Cierres y otras medidas represivas En torno a las mismas fechas en que las autoridades locales de la provincia de Shanxi abrieron una investigación criminal, un semanario de Pekín que informó del caso de Lan Chengzhang, Democracia y Tiempos Legales, fue obligado, según informes, a despedir simultáneamente a ocho miembros de su personal. Un periodista chino informó de que funcionarios chinos habían ordenado a sitios web no publicar en secciones destacadas ninguna información de Democracia y Tiempos Legales. El motivo de las medidas adoptadas contra este consolidado e influyente semanario jurídico no está claro, pero otros periodistas temen que guarde relación con el hecho de que informe de cuestiones delicadas, entre las que posiblemente figuren el caso de Lan Chengzhang y un asunto de presunta corrupción judicial en Shenyang, provincia de Liaoning, sobre el que ha informado recientemente. El hostigamiento de los medios de comunicación aumentó con el cierre de varias publicaciones. El 4 de julio de 2007, las autoridades de Pekín clausuraron la publicación Informe de Desarrollo en China. De gran difusión entre grupos de la sociedad civil china y donantes internacionales, esta publicación independiente fundada en 1995 informaba de temas relacionados con el desarrollo y la sociedad civil en China. Su director y fundador, Nick Young, ciudadano británico, manifestó que había sido acusado de realizar "encuestas no autorizadas" infringiendo la Ley de Estadística de 1983. Ese mismo mes las autoridades tomaron medidas para restringir la distribución de otra publicación de la sociedad civil, Minjian, revista en chino publicada cada tres meses por la Universidad de Zhongshan en la ciudad de Guangzhou, provincia de Guangdong. El 17 de julio de 2007, el periódico oficial China Daily publicó información en la que se advertía que el número de organizaciones y personas extranjeras que realizaban "encuestas ilegales" en China iba en aumento, con lo que "se corre el riesgo de revelar secretos de Estado y se pone en peligro la seguridad nacional". La noticia hacía especial hincapié en el posible uso bélico de datos geográficos sobre China por otros países y no hacía referencia específica a las medidas contra Informe de Desarrollo en China, Minjian o publicaciones similares. Internet libre de censura En febrero de 2006, veteranos dirigentes del Partido Comunista Chino enviaron una declaración conjunta al presidente de China, Hu Jintao, y al primer ministro, Wen Jiabao, para denunciar el férreo control de la información en respuesta al cierre de la publicación Bing Dian (Punto de Congelación) por parte de las autoridades, así como al despido, la detención y el encarcelamiento de periodistas, directores de publicaciones y usuarios de Internet. Desde que se introdujo Internet en China en 1994, el gobierno chino ha intentado controlar su contenido y censurar la información que considera delicada. Con más de 162 millones de usuarios de Internet, China maneja el sistema de filtros de Internet más completo y tecnológicamente avanzado del mundo. El "Escudo Dorado" o "Gran Cortafuegos de China" es un proyecto de censura y vigilancia que permite al gobierno bloquear y filtrar los contenidos de Internet. Hay miles de agentes de policía especializada en Internet que vigilan el ciberespacio de China, y entre los términos y expresiones que se consideran censurables en línea están "derechos humanos", "democracia" y "libertad". Continúan prohibidos numerosos sitios web de organizaciones no gubernamentales y grupos políticos extranjeros en China. Amnistía Internacional ha documentado en torno a 50 casos de usuarios de Internet chinos encarcelados en la actualidad por actos como firmar una petición, pedir el fin de la corrupción, difundir información relativa a la salud y planear la creación de grupos pro democracia. Uno de ellos es Shi Tao, periodista que sigue cumpliendo una pena de 10 años de cárcel por enviar un correo electrónico en el que resumía un comunicado del Departamento Central de Propaganda sobre el modo en que los periodistas debían tratar el 15 aniversario de la represión del movimiento democrático de 1989. Amnistía Internacional lo considera preso de conciencia y ha pedido su excarcelación inmediata e incondicional. La organización ha expresado también su profunda inquietud por el papel que ha representado Yahoo! Ayudando a las autoridades a conseguir que se declare culpable a Shi Tao, y en general, por la participación de empresas internacionales de Internet en las medidas de censura aplicadas por el gobierno en China.
Shi Tao, periodista chino, cumple una pena de 10 años en China por enviar un mensaje por correo electrónico sobre un comunicado del Partido Comunista Chino. Envió el mensaje a Estados Unidos utilizando su cuenta de Yahoo. Las autoridades chinas lo acusaron de "suministrar ilegalmente secretos de Estado a entidades extranjeras". © Centro Pen de China
En marzo de 2007, la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión ordenó, según informes, el cierre de www.ccztv.com, sitio web que retransmitía noticias por Internet. Según informes, la medida siguió a una campaña de represión contra ocho empresas de televisión por Internet en diciembre de 2006, en un intento de impedir las emisiones de noticias no autorizadas. Ese mismo mes, el director de la Administración General de Prensa y Publicaciones, Long Xinmin, anunció que se habían elaborado nuevas normas para regular mejor las publicaciones en Internet. Señalando como principales retos la creación de blogs y el webcasting (emisión de contenidos multimedia) en particular, manifestó: "Debemos reconocer que, en una era en la que Internet avanza a un ritmo vertiginoso, las medidas y medios de control y vigilancia del gobierno se enfrentan a nuevos desafíos". Una de las personas contra las que se han dirigido estas medidas ha sido, al parecer, el abogado pekinés Pu Zhiqiang, quien descubrió recientemente que tres de sus blogs han sido retirados del popular portal chino de Internet sohu.com. La única explicación que recibió fue un mensaje del administrador según el cual "era una orden de las autoridades superiores". Pu Zhiqiang utilizaba sus blogs para debatir cuestiones jurídicas y asuntos relacionados con la libertad de expresión. El 6 de marzo de 2007, las autoridades anunciaron la prohibición de abrir más cibercafés durante el resto del año. Esta medida fue reforzada más adelante en el mismo mes cuando la agencia Xinhua informó de que las autoridades tomarían medidas enérgicas contra todo intento de vender nuevas licencias para la apertura de cibercafés. Tuo Zuhai, representante del Ministerio de Cultura, explicó que los casi 120.000 cibercafés de China ya satisfacían la demanda del mercado y que, de seguir aumentando, se generaría una "competencia negativa". image caption: Celebraciones en Pekín a raíz del anuncio de que China albergará los Juegos Olímpicos de 2008 © Greg Baker/AP/PA Photos Oportunidad para el gobierno chino Amnistía Internacional considera que las medidas restrictivas y de acoso contra los medios de comunicación y de censura en Internet que se siguen aplicando en China contravienen los principios básicos de la Carta Olímpica relativos al "respeto por los principios éticos fundamentales universales" y el "mantenimiento de la dignidad humana". La continuación de estas restricciones, el hostigamiento y la censura ensombrecerían gravemente el legado de las Olimpiadas para China, especialmente si se tienen en cuenta los recientes intentos de las autoridades chinas de introducir reformas para periodistas extranjeros. En consonancia con las promesas en materia de derechos humanos formuladas con antelación a las Olimpiadas, y de acuerdo con las intenciones declaradas de ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Amnistía Internacional pide a las autoridades chinas que garanticen el fin de la censura indebida y adopten medidas urgentes para impedir la detención arbitraria, el acoso o el despido injustificado de corresponsales y otros periodistas en contravención de su derecho a la libertad de expresión. Antes de concluir 2008, tales medidas deberían incluir:
ORGANIZACIONES ÚTILES
La versión en español de la Carta Olímpica, que recoge los Principios Fundamentales del Olimpismo, se encuentra en: http://www.coe.es/web/COEHOME.nsf/b8c1dabf8b650783c1256d560051ba4f/48781e452fd3070cc1256e23005a4454/$FILE/Charter_SPA_-_2004.pdf
Declaración Universal de Derechos Humanos: http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
Amnistía Internacional: amnesty.org
República Popular de China: La cuenta atrás para los Juegos Olímpicos: un año para cumplir las promesas en materia de derechos humanos (Índice AI: ASA 17/024/3007), 6 de agosto de 2007 http://web.amnesty.org/library/index/eslasa170242007
La cuenta atrás para los Juegos Olímpicos. La represión de activistas ensombrece las reformas sobre la pena de muerte y los medios de comunicación (Índice AI: ASA 17/015/2007), 30 de abril de 2007 http://web.amnesty.org/library/index/eslasa170152007
La cuenta atrás hacia las Olimpíadas: El incumplimiento de las promesas relativas a los derechos humanos (Índice AI: ASA 17/046/2006), 21 de septiembre de 2006
http://web.amnesty.org/library/index/eslasa170462006
Los Juegos Olímpicos: empieza la cuenta atrás ¿Tres años de reformas de derechos humanos? (Índice AI: ASA 17/021/2005), 5 de agosto de 2005 http://web.amnesty.org/library/index/eslASA170212005
Campaña de Amnistía Internacional contra la censura en Internet: irrepressible.info
Movimiento Olímpico
Comité Olímpico Internacional (COI): olympic.org
Sitio web oficial de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008: en.beijing2008.cn
Sitio web oficial del Movimiento Olímpico: olympic.org/uk/index_uk.asp
Organizaciones que trabajan por la libertad de expresión y de información
Artículo 19: Campaña global para la libertad de expresión: article19.org
Comité para la Protección de los Periodistas: cpj.org
Centro PEN de China: penchinese.net/en/enindex.htm
PEN Internacional: internationalpen.org
Federación Internacional de Periodistas : ifj.org
Index on Censorship (Índice de la Censura): indexonline.org
OpenNet Initiative: opennet.net
Reporteros sin Fronteras: rsf.org
Proyecto sobre Medios de Comunicación de China (Universidad de Hong Kong): cmp.hku.hk
Organizaciones que trabajan sobre los derechos humanos en China
China Development Brief] Informe de Desarrollo en China: chinadevelopmentbrief.com
Defensores Chinos de los Derechos Humanos: crd-net.org
Boletín Laboral de China (ONG con base en Hong Kong): clb.org.hk
CSR Asia (Información y asesoramiento sobre responsabilidad social de las empresas): csr-asia.com
Derechos Humanos en China: hrichina.org
Campaña "Incorporar Responsabilidad: Pekín 2008" de Derechos Humanos en China: ir2008.org
Human Rights Watch en China: china.hrw.org/press
Campaña Internacional por Tíbet: savetibet.org
Institute of Contemporary Observation (Instituto de Observación Contemporánea): ico-china.org/guwm1/Einglish/Eksy.asp
Labour Action China (ONG con base en Hong Kong): lac.org.hk
Olympic Watch: olympicwatch.org
Campaña Play Fair 2008: playfair2008.org
The Dui Hua Foundation: duihua.org
Proyecto Uigur de Derechos Humanos: uhrp.org
Medios de comunicación chinos en lengua inglesa
Beijing Review: bjreview.com
Boxun News: boxun.com
China Daily: chinadaily.com.cn
Club de Corresponsales Extranjeros en China: fccchina.org
Sitio web oficial del diario People's Daily dedicado a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 (Publicación del Partido Comunista Chino): english.peopledaily.com.cn
South China Morning Post (Hong Kong): scmp.com
Agencia de Noticias Nueva China (Xinhua, agencia oficial de noticias de Pekín 2008): xinhuanet.com/english
Servicio de Noticias de la Agencia Xinhua sobre los 29º Juegos Olímpicos, "Pekín 2008": chinaview.cn/08olympics/index.htm
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Amnistía Internacional, Secretariado Internacional, 1 Easton Street, WC1X 0DW, Londres, Reino Unido. Traducción: Editorial de Amnistía Internacional, EDAI.
El estado de los derechos humanos en el mundo
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