Documento - Brasil: Comunidad en riesgo inminente de desalojo forzoso.
AU: 229/10 Índice: AMR 19/015/2010 Brasil Fecha: 29 de octubre de 2010
ACCIÓN URGENTE
COMUNIDAD EN RIESGO INMINENTE DE DESALOJO FORZOSO
La comunidad de Restinga corre peligro inminente de desalojo forzoso a causa de la construcción de una carretera en Recreio dos Bandeirantes, Río de Janeiro. Tras meses de amenazas, el 22 de octubre, a las nueve de la mañana, trabajadores municipales, acompañados de agentes de la policía civil y la policía militar fuertemente armados, empezaron a derribar un barrio comercial que existe desde hace más de veinte años, y destruyeron cinco tiendas.
A la comunidad no se le dio ningún aviso previo de la demolición, en la que participaron más de un centenar de funcionarios del estado, entre ellos policías fuertemente armados.Cuando los miembros de la comunidad pidieron a los trabajadores municipales que les mostraran la orden judicial de demolición, les respondieron que no era necesaria y que debían “quedarse callados” y “no interferir”. Los residentes exigieron a los trabajadores que les mostraran su identificación, pero la respuesta fue amenazarlos con detenerlos.
Los trabajadores municipales dijeron a los residentes que regresarían el 5 de noviembre para demoler las casas y que, si encontraban resistencia, utilizarían la fuerza y les quitarían sus pertenencias. Según el relato de un residente a Amnistía Internacional, el 22 de octubre los trabajadores municipales destruyeron su tienda sin previo aviso, por lo que se vio obligado a construir un puesto improvisado para proteger sus bienes y maquinaria. Tres días después, los trabajadores regresaron y derribaron el puesto, llevándose su mercancía.
Desde que se anunció la intención de construir la carretera Transoeste y se publicaron las listas de comunidades afectadas, entre las que se encontraba Restinga, los residentes de esta comunidad de 153 familias, establecida hace más de 50 años, no han recibido notificación alguna de los planes del ayuntamiento ni han tenido ocasión de discutir el asunto con las autoridades. Los residentes dijeron a Amnistía Internacional que, en un intento anterior de llevar a cabo el desalojo, el 22 de julio, los trabajadores municipales llegaron sin avisar y pintaron con spray las letras “SMH” (“Secretaria Municipal de Habitação”, Secretaría Municipal de Vivienda) en las casas que iban a ser demolidas. Les dijeron que las casas se demolerían en un plazo de cinco días, y los trabajadores municipales trataron de que los residentes firmaran –sin permitirles leerlos– unos documentos en los que les ofrecían apartamentos en complejos residenciales a 30 km de distancia. También les dijeron que, si trataban de impugnar judicialmente la decisión, les dejarían sin nada. El desalojo sólo se frenó tras la intervención de la Defensoría Pública.
ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en portugués, en inglés o en su propio idioma:
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pidiendo una suspensión inmediata de los desalojos de las comunidades afectadas por la construcción de la carretera Transoeste, entre ellas Restinga;
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instando a las autoridades a que cumplan con las obligaciones que han contraído en virtud del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la legislación municipal y la Constitución brasileña, y proporcionen a las comunidades información completa y detallada sobre las propuestas gubernamentales que afectan a su comunidad, mantengan una negociación auténtica con la comunidad para explorar todas las alternativas al desalojo y, cuando sea necesario, ofrezcan a los afectados una indemnización completa o una vivienda alternativa adecuada cerca de la comunidad existente;
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pidiendo a las autoridades que investiguen todas las acciones presuntamente ilegales, las amenazas y la intimidación por parte de las autoridades contra las comunidades designadas para el desalojo.
ENVÍEN LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 10 DE DICIEMBRE DE 2010, A:
Alcalde de Río de Janeiro
Eduardo Paes
Prefeito
Prefeitura Municipal do Rio de Janeiro
Centro Administrativo São Sebastião
Rua Afonso Cavalcanti, 455
Cidade Nova (Estácio)
20.211-110 - Rio de Janeiro/RJ – Brasil
Fax: + 55 21 2273 9977
Tratamiento: Exmo. Sr. Prefeito
Secretario municipal de Vivienda
Pierre Batista
Secretário Municipal de Habitação
Secretaria Municipal de Habitação – SMH
Rua Afonso Cavalcanti, 455 / 4º andar - Anexo – Cidade Nova
Cep: 20.211 - 110 - Rio de Janeiro/RJ – Brasil
Fax: + 55 21 2293-8694 (fax)
Tratamiento: Exmo. Sr. Secretário
Y copia a:
Dr. Alexandre Mendes
Núcleo de Terras e Habitação
Defensoria Pública Geral do Estado
Av. Marechal Câmara, 314, 2º andar – Centro
20.020-080 - Rio de Janeiro/RJ - Brasil
Envíen también copia a la representación diplomática de Brasil acreditada en su país. Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar los llamamientos después de la fecha antes indicada.
ACCIÓN URGENTE
COMUNIDAD EN RIESGO INMINENTE DE DESALOJO FORZOSO
InformaCiÓn ADICIONAL
La ciudad de Río de Janeiro está siendo escenario de amplias obras de infraestructura para prepararse para acoger la Copa del Mundo en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016. Hay previstos tres corredores de transporte para servicios de autobús express: TransOlímpica, TransOeste y TransCarioca. Muchas comunidades se ven amenazadas de desalojo a lo largo de estas rutas. Según la Defensoría Pública de Río de Janeiro, en muchos casos las autoridades municipales han actuado ilegalmente denegando información básica a las comunidades afectadas, no negociando con las comunidades ni explorando alternativas al desalojo, y no ofreciendo viviendas alternativas adecuadas.
Muchos de los residentes con los que Amnistía Internacional ha hablado dijeron que el ayuntamiento los estaba presionando para que abandonen sus casas. También dijeron que las indemnizaciones que les ofrecían eran insuficientes para comprar una casa similar en su zona, y que la única alternativa eran pequeños apartamentos en complejos residenciales a 30-40 kilómetros de su domicilio actual. Muchos de esos complejos residenciales están en Campo Grande, la zona oeste de la ciudad, dominada actualmente por grupos parapoliciales que actúan como mafias, una zona que no es adecuada para el reasentamiento.
Amnistía Internacional visitó la comunidad de Restinga en octubre de 2010. Durante la visita, los residentes entregaron a la organización una declaración que decía: “Sufrimos una presión constante, vivimos con miedo, sin poder dormir en paz, asustados por la idea de que nos expulsarán sin respetar nuestros derechos garantizados por la Constitución […] No tenemos otro lugar donde ir, muchos de nosotros somos ancianos, jubilados, sin familia; otros tenemos hijos y nietos que estudian y trabajan en la zona [...] La idea del ayuntamiento es que abandonemos nuestras casas, nuestras empresas y nuestra vida social a cambio de un apartamento minúsculo muy lejos de nuestra zona [...] Queremos que el ayuntamiento respete la ley […], que nos otorga el derecho a una indemnización justa. Queremos vivir en nuestro barrio, donde tenemos nuestras raíces”.
AU: 229/10 Índice: AMR 19/015/2010 Fecha de emisión: 29 de octubre de 2010
