Documento - Sudán: Estudiantes golpeados, detenidos y, según informes, torturados en "casas fantasma"
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Comunicado de prensa
Índice AI: AFR 54/003/2006 (Público)
Servicio de Noticias 038/06
13 de febrero de 2006
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR540032006
Sudán: Estudiantes golpeados, detenidos y, según informes, torturados en “casas fantasma”
Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que el sábado 11 de febrero de 2006, hacia las 12 de la mañana, agentes de policía y de seguridad armados llegaron a la Universidad de Juba, situada en Bahri (Jartum), a bordo de 15 vehículos, atendiendo a una llamada de las autoridades universitarias. Sin previo aviso empezaron a repartir golpes con porras entre un grupo de estudiantes que estaban reunidos pacíficamente ante el edificio de administración.
Durante la refriega que tuvo lugar a continuación, los estudiantes prendieron fuego a cinco vehículos (la mayoría pertenecientes a la administración del centro universitario), quemaron tres cafeterías y parte de la biblioteca del centro.
Se detuvo a un gran número de jóvenes, hombres y mujeres. Los que no fueron detenidos corrieron a esconderse en las zonas circundantes de Bahri. La policía salió tras ellos y, a lo largo de las horas siguientes, los agentes detuvieron a todas las personas que tomaron por estudiantes participantes en las protestas y las condujeron a la comisaría de Um Deriyo, en el norte de Bahri (Jartum). El número total de detenidos ascendió a 200: 149 mujeres y 51 varones. Tras un recurso de apelación presentado por un representante del Movimiento de Liberación Popular de Sudán, ese mismo día fueron puestas en libertad sin cargos todas las mujeres, a las 5 de la tarde. Se ha negado el acceso de representantes de la Misión de las Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) a todos los detenidos.
Según una fuente verosímil, los detenidos fueron conducidos por la noche a lugares de detención no oficiales de la Seguridad Nacional denominados "casas fantasma", donde los han torturado. Los informes recibidos indican asimismo que además los han privado de alimentos y de acceso a abogados y familiares.
Algunas de las razones aducidas para mantener detenidos a los 51 estudiantes varones restantes son: destrucción de propiedad pública, provocación de incendios, alteración del orden público y delitos contra el Estado que podrían comportar la imposición de la pena de muerte. Aún no han comparecido ante una autoridad judicial que determine la legitimidad de su detención.
“Condenamos el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y las fuerzas de seguridad, y pedimos a las autoridades sudanesas que respeten el derecho de todas las personas detenidas y privadas de libertad a ser procesadas con las debidas garantías, lo que incluye el derecho a comparecer sin demora ante un juez y el derecho a recibir asesoramiento letrado, asistencia médica y la visita de familiares”, manifestaba Amnistía Internacional.
La organización ha pedido garantías al gobierno sudanés de que ningún detenido es sometido a tortura u otras formas de pena o trato cruel, inhumano o degradante, y de que los presuntos autores de violaciones de derechos humanos comparecen ante un tribunal con todas las garantías de imparcialidad que exigen las normas internacionales.
Asimismo, la organización ha pedido a las autoridades sudanesas que permitan a los detenidos entrevistarse con observadores de derechos humanos de la Misión de las Naciones Unidas en Sudán.
Información complementaria
A finales de la década de los ochenta, el gobierno de Sudán trasladó la sede de la Universidad de Juba al norte del país debido a las condiciones de inseguridad creadas por la guerra en el sur. Desde enero de 2006 se ha prometido a los estudiantes de esa universidad, en su mayoría procedentes del sur, que la universidad volvería a establecerse en Juba, en el sur de Sudán, en su emplazamiento original. Actualmente está ubicada en terrenos de un instituto perteneciente a la Universidad de Sudán.
Las demoras para trasladar de nuevo el centro universitario a Juba se han justificado por la falta de instalaciones y edificios allí, aunque ciertamente aún quedan algunos edificios. El jueves, los estudiantes enviaron una carta a los gestores universitarios con varias peticiones, entre ellas que la Universidad detuviera la construcción de nuevas instalaciones en Jartum y las edificara en Juba. Los estudiantes consideraron que la construcción de nuevas instalaciones en Jartum era un indicio de que no se produciría el traslado de la universidad a Juba. El sábado por la mañana se congregaron ante la sede de la administración universitaria en espera de una respuesta a su carta. Les dijeron que la administración no estaba facultada para dar respuesta a sus demandas, y al cabo de tres horas los responsables llamaron a la policía para que dispersara a una multitud que hasta ese momento se había mostrado pacífica.