Documento - Chad. Las fuerzas de seguridad matan a 68 personas al ir a detener a un líderespiritual musulmán

Amnistía Internacional

Declaración pública

Índice AI: AFR 20/006/2008(público)
10 de julio de 2008


Chad

Las fuerzas de seguridad matan a 68 personas al ir a detener a un líder espiritual musulmán

Amnistía Internacional expresa su preocupación por el homicidio de al menos 68 personas por disparos de las fuerzas de seguridad chadianas el domingo 29 de junio de 2008 en Kouno, localidad situada 300 km al sureste de la capital, Yamena.

La organización condena que las fuerzas de seguridad chadianas hicieran uso excesivo de medios letales al ir a detener a un líder espiritual musulmán, Sheikh Ahmet Ismael Bichara, que ha amenazado con emprender una yihad, o guerra santa, “desde Chad hasta Dinamarca”. Al menos 68 seguidores del líder espiritual y cuatro miembros de las fuerzas de seguridad murieron y más de 51 personas más resultaron heridas de gravedad en el enfrentamiento. Sheikh Ahmet Ismael Bichara y siete de sus asistentes fueron detenidos y trasladados a Yamena, donde se los mostró en una conferencia de prensa organizada por las autoridades chadianas el 2 de julio.

Amnistía Internacional reconoce que las autoridades chadianas tienen la obligación de mantener el orden público en el país y garantizar la protección de toda la población. Al mismo tiempo, la organización recuerda que las fuerzas de seguridad deben hacer uso de la fuerza de manera proporcional a la situación y en la medida en que sea estrictamente necesario.

El ministro chadiano de Asuntos Internos, Ahmat Mahamat Bachir, ha anunciado que unos 700 seguidores del líder musulmán atacaron Kouno el 1 de julio, incendiando 158 chozas, dos iglesias, un centro local de salud y el puesto de la gendarmería, antes de sustituir la bandera nacional de Chad por otra en la que aparecía escrito el lema “Au nom d’Allah, Dieu est Grand” (“En el nombre de Alá, Dios es grande”). El ministro dijo que Sheikh Ahmet Ismael Bichara y sus seguidores blandían lanzas, espadas y flechas envenenadas. Añadió que el líder espiritual era un extremista y terrorista peligroso. También explicó que las fuerzas del gobierno lograron liberar a 90 mujeres y 121 menores.

Según defensores de los derechos humanos y un medio de comunicación independiente de Chad, la respuesta de las fuerzas de seguridad al ataque de Sheikh Ahmet Ismael Bichara y sus seguidores sobre Kouno fue claramente desproporcionada e innecesaria. De acuerdo con la información recibida, las fuerzas de seguridad, dispararon indiscriminadamente y mataron de manera ilegítima a algunas personas a las podían haber detenido en vez de disparar contra ellas. Fuentes chadianas han asegurado que el gran número de personas muertas ilustra hasta qué punto se hizo uso desproporcionado de la fuerza. Además, activistas locales de derechos humanos han afirmado que el panorama de desolación que presentaba Kouno en las imágenes que aparecieron en la televisión local también indica que las fuerzas de seguridad hicieron uso excesivo de medios letales. Cuando Sheikh Ahmet Ismael Bichara comenzó, antes de 2006, su “guerra santa” contra la corrupción de la fe islámica y por el restablecimiento de la justicia en Chad desde la ciudad de Sarh, en el sureste del país, antes de trasladarse a Kouno, las autoridades locales y nacionales eran conscientes del peligro de sus actividades y sus discursos sobre otras comunidades religiosas. El movimiento de este líder espiritual generaba tensiones entre musulmanes, cristianos y animistas en esas zonas, pero no se hizo nada para impedirlo.

Amnistía Internacional pide al gobierno de Chad que ordene realizar de inmediato una investigación independiente, imparcial y competente para determinar con claridad las circunstancias de los homicidios. Los resultados han de hacerse públicos. Los miembros de las fuerzas de seguridad y demás funcionarios implicados han de ser investigados, y si se determina que ordenaron, aprobaron o cometieron de manera ilegítima homicidios o lesiones deben ser puestos a disposición judicial. En el informe de la investigación se deben también recomendar al gobierno medidas para prevenir sucesos similares en el futuro. Asimismo, el gobierno tiene que garantizar que las personas heridas reciben atención médica y apoyo psicológico adecuados y que todas las víctimas tienen acceso a una indemnización justa.

Información complementaria

Chad ha sufrido oleadas de violencia en los últimos cinco años, especialmente a lo largo de su frontera oriental con la región sudanesa de Darfur y en Yamena. En el este, los frecuentes enfrentamientos entre distintos grupos étnicos, ataques de grupos armados de oposición (incluidas las milicias yanyawid de Sudán) contra civiles y combates entre grupos armados y el ejército de Chad han causado el desplazamiento de más 170.000 civiles chadianos. Los sucesivos ataques de grupos armados de oposición contra Yamena y otras ciudades, especialmente en abril de 2006 y febrero y junio de 2008, han agravado una situación que era ya mala.

El sureste de Chad es predominantemente cristiano y animista, mientras que las partes norte y este son sobre todo musulmanas. En Kouno viven tanto cristianos como musulmanes.