Amnistía Internacional ha recibido preocupantes informes de primera mano de monjes que fueron testigos del brutal ataque contra una escuela de formación monástica en la ciudad de Myitkyina, al norte del país, el 25 de septiembre.
El centro de detención estadounidense ubicado en la bahía de Guantánamo está condenando a miles de personas a una vida de tormento, sufrimiento y estigmatización en todo el mundo.