Pese a las promesas formuladas por los partidos políticos en el marco del proceso de paz, no se ha procesado a nadie por las más de 1.300 desapariciones ocurridas durante los 10 años que duró el conflicto en Nepal.
El 17 de febrero de 2004, miembros del ejército nepalí se llevaron de su domicilio a Maina Sunuwar, de 15 años, y la torturaron hasta matarla en un campamento militar cercano.