La violación es un delito frecuente en todo Burundi, pero en muchos casos, como en el de Kaneza, no se hace justicia. A menudo, las mujeres ni se atreven siquiera a denunciarlo por temor al rechazo de sus familiares y comunidades. Exige justicia en el caso de Kaneza, de 13 años de edad.
Durante la década de 1930, antes y después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés obligó a miles de mujeres conocidas como “mujeres de solaz” a servir como esclavas para las fuerzas armadas. En el marco de lo que acabó denominándose un sistema de “esclavitud sexual militar”, las mujeres eran secuestradas, golpeadas, violadas y obligadas a proporcionar servicios sexuales al ejército japonés.
A punto de cumplirse el centenario del Día Internacional de la Mujer, y
60 años después de que se consagraran los derechos humanos en la
Declaración Universal de Derechos Humanos, las niñas de todo el mundo
encuentran una serie de barreras a la educación: