Venezuela: Atacar la Convención Americana sobre Derechos Humanos pone en peligro el bienestar general

15 enero 2009

Al rechazar una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y pedir al gobierno que denuncie la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela transmite el peligroso mensaje de que los derechos humanos son algo accesorio, ha manifestado Amnistía Internacional hoy, 15 de enero de 2009.

Amnistía Internacional hace esta declaración tras la publicación de un fallo del Tribunal Supremo de Justicia venezolano en el que se rechaza una decisión de agosto de 2008 donde la Corte Interamericana de Derechos Humanos pedía que se rehabilitara e indemnizara a tres jueces despedidos en 2003.

"La decisión del Tribunal Supremo de Justicia venezolano es sorprendente y decepcionante --ha manifestado Kerrie Howard, directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para América--. El Tribunal no debe ver esta sentencia como una crítica, sino como una oportunidad para consolidar la protección y el respeto de los derechos humanos."

A pesar del fallo del Tribunal Supremo de Justicia, Venezuela sigue teniendo la obligación internacional de respetar la Convención Americana y las sentencias de la Corte Interamericana.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, que data de 1969, es una de las primeras muestras del compromiso de una región de hacer valer los derechos humanos en los países que la integran independientemente del gobierno que tengan. Junto con la Comisión y la Corte, es una de las piedras angulares del sistema interamericano de derechos humanos.

"El sistema se estableció por iniciativa de los propios países americanos en su lucha histórica contra las violaciones de derechos humanos, la impunidad y la represión ejercida en el pasado -ha señalado Kerrie Howard--. El sistema interamericano ha desempeñado un papel fundamental en la mejora de la situación de los derechos humanos en la región durante más de 40 años."

"Rechazar órganos y convenciones de derechos humanos es prejudicial no sólo para la credibilidad de Venezuela ante la comunidad internacional, sino también para un sistema que ha contribuido a mejorar los derechos humanos de muchos hombres, mujeres, niños y niñas en toda la región", ha afirmado Kerrie Howard.