Túnez: El juicio de los sindicalistas, una parodia de justicia

12 diciembre 2008

Índice AI: PRE01/318/2008

Amnistía Internacional pide a las autoridades tunecinas que pongan en libertad incondicional inmediatamente a todas las personas detenidas y juzgadas por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión y reunión, y vuelvan a juzgar a las demás en actuaciones justas acordes con las obligaciones internacionales de Túnez.

La organización lanzó su llamamiento al conocer las penas de prisión impuestas ayer, 11 de diciembre, a 30 sindicalistas y manifestantes tras ser juzgados sin garantías por su participación en las manifestaciones de la zona de Gafsa.  

“Las sentencias y las condenas han sido una subversión de la justicia y no debe permitirse que se mantengan”, ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui, subdirectora del Programa Regional para Oriente Medio y Norte de África de Amnistía Internacional.
 
Un tribunal de Gafsa condenó a penas de hasta 10 años de cárcel a 33 sindicalistas y manifestantes acusados de encabezar los disturbios que se produjeron en protesta por el desempleo y el elevado coste de la vida la primera mitad de este año en la región sureste tunecina de Gafsa, rica en fosfatos. Cuatro de ellos fueron juzgados in absentia.

Los imputados, que formaban parte de los cientos de personas detenidas tras la oleada de protestas, estaban acusados de “formación de grupo criminal con el objetivo de destruir propiedades públicas y privadas” y “rebelión armada y agresión de funcionarios en el ejercicio de su deber”.

“Las autoridades tunecinas deben dejar inmediatamente de criminalizar las protestas sociales. En lugar de juzgar a los manifestantes y los sindicalistas pacíficos, deben investigar las denuncias de torturas presentadas previamente por los acusados”, ha añadido Hassiba Hadj Sahraoui.

Amnistía Internacional teme que se hayan cometido graves violaciones de las garantías procesales, como no permitir a los abogados defensores presentar el caso de sus clientes, no interrogar a los acusados en el tribunal y rechazar el tribunal las peticiones de los abogados de que se realizara un examen médico a sus clientes en busca de indicios de posibles torturas y que se contrainterrogara a los testigos.  

Según los informes, las sentencias de ayer se dieron a conocer en medio de una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad, desplegadas a lo largo de las calles que conducen al tribunal –al parecer bloqueadas por los agentes, que impidieron a varios activistas de derechos humanos llegar al edificio– y también en las principales carreteras de acceso a la ciudad de Gafsa.

“El juicio vuelve a poner en cuestión la independencia del poder judicial en Túnez y muestra la determinación de las autoridades tunecinas de sofocar cualquier voz independiente que trate de alzarse en el país”, ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui.

El jefe del sindicato y portavoz del Movimiento de Protesta Social de Gafsa, Adnan Hajji, fue condenado a 10 años de cárcel, al igual que otros 6 acusados, y el resto de los procesados fueron condenados a penas de prisión de entre 2 a 6 años, siendo al menos 8 de ellas condenas condicionales. El periodista Fahem Boukadous y la activista de derechos humanos radicada en Francia Mouheiddine Cherbib, fueron condenados in absentia a 6 y 2 años de cárcel respectivamente.