Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

20 diciembre 2011

Sudán del Sur/Sudán: La ONU debe reforzar la seguridad para permitir el retorno de los civiles desplazados de Abyei

Las Naciones Unidas deben intensificar sus esfuerzos para establecer las condiciones de seguridad que necesitan las decenas de miles de civiles abandonados a su suerte en campamentos improvisados de Sudán del Sur para volver a sus hogares tras su huida de los combates en Abyei hace más de seis meses; así lo ha afirmado hoy Amnistía Internacional.
Más de 100.000 personas –prácticamente la totalidad de la población– tuvieron que desplazarse como consecuencia de la violencia de mayo de 2011; la inseguridad continua, la presencia de fuerzas armadas y milicias y el peligro que representan las minas terrestres les impiden regresar.
“El ejército sudanés y sus milicias aliadas han expulsado prácticamente a toda la población de Abyei y han incendiado sus casas para evitar su regreso” ha señalado Donatella Rovera, asesora general de Respuesta la Crisis de Amnistía Internacional, quien visitó Abyei a finales de noviembre; era la primera visita de una organización internacional a la localidad desde los sucesos de mayo de 2011.
“Las viviendas calcinadas y los esqueletos de edificios saqueados dan testimonio del horror que tuvo lugar en Abyei, que ahora es una ciudad fantasma. Lo han saqueado todo, incluidas las instalaciones de organizaciones humanitarias, y ahora las únicas señales de vida son los soldados y el personal de mantenimiento de la paz de la ONU.”
Lo que pasó en Abyei no se ha investigado debidamente y hasta ahora no se sabe con certeza cuántas personas murieron o resultaron heridas, ni quiénes siguen en paradero desconocido.
La ONU debe garantizar una investigación adecuada y, mientras tanto, hacer público cualquier dato obtenido por la misión de la ONU destinada en ese momento en Abyei o por otros órganos de la ONU en el momento de los hechos y posteriormente.
El Consejo de Seguridad y el secretario general de la ONU deben asegurarse asimismo de que se aplica sin más demora el componente de vigilancia de los derechos humanos del mandato de la actual misión de la ONU.
La mayoría de las personas desplazadas por los combates viven actualmente en precarias condiciones en campamentos improvisados, o hacinados con familiares en comunidades donde hay poco o nada que compartir. Dependen de las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria para tener refugio, alimento, agua y asistencia médica.
“No tenemos casi comida ni nada –contaba a Amnistía Internacional Angelina Aguir, madre de dos niños de corta edad alojada en un campamento en el pueblo de Mayen Abun–. No sé qué habrá sido de nuestro hogar. No podemos volver mientras el ejército esté allí.”
Los temores por la seguridad también han impedido que las organizaciones humanitarias regresen a Abyei, por lo que los residentes desplazados tienen aún más difícil el retorno, ya que han perdido sus casas y cosechas y necesitan ayuda desesperadamente para rehacer su vida.
Las fuerzas de mantenimiento de la paz que integran la Misión de la ONU en Sudán (UNMIS) estaban destacadas en Abyei cuando comenzaron los actos de violencia y destrucción el pasado mes de mayo, pero no tomaron ninguna medida significativa para evitar los ataques, lo que dio lugar al desplazamiento de más de 100.000 civiles.
Ex personal de la UNMIS contó a Amnistía Internacional que se había tomado la decisión de no enfrentarse militarmente a las Fuerzas Armadas de Sudán porque éstas estaban mejor equipadas.
Cuando el ejército sudanés voló el puente que unía Abyei con Sudán del Sur, aparentemente para evitar el regreso de la población, el personal de la UNMIS no intervino.
Desde julio de 2011 hay una nueva fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU presente en Abyei, la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA). Entre otras cosas, tiene encomendada la protección de la población civil. El 14 de diciembre, el Consejo de Seguridad de la ONU asignó a la UNISFA tareas adicionales relacionadas con la desmilitarización de Abyei, y ampliará su mandato otros seis meses antes de su vencimiento el 27 de diciembre.
“Es indispensable que la ONU aprenda de los errores de la UNMIS y garantice el despliegue íntegro de la UNISFA y que dispone de los recursos humanos y materiales necesarios para cumplir su mandato de protección de la población civil” ha afirmado Donatella Rovera.
“El primer paso es crear las condiciones de seguridad necesarias en Abyei para el retorno seguro de la población y poner en funcionamiento mecanismos sólidos para implementar la protección de los civiles y la vigilancia de los derechos humanos, incluidas en el mandato de la UNISFA” ha señalado Rovera.
La condición de Abyei sigue siendo motivo de grave controversia, ya que tanto Sudán como Sudán del Sur la reclaman como parte de su territorio e intentan consolidar su dominio de la zona. En enero estaba previsto celebrar un referéndum para determinar el futuro de Abyei, pero ha sido aplazado indefinidamente debido a las discrepancias sobre el derecho al voto de los dos grupos étnicos principales: los dinka ngok, del sur, y los miseriyas, seminómadas del norte.

Índice AI: PRE01/635/2011
Región África
País Sudán
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