Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

19 julio 2010

Brutal campaña del servicio de seguridad sudanés contra los opositores

“Pensaba suicidarme esa noche […] Estaba en peligro a cada hora. Sabía que era cuestión de tiempo hasta que [el servicio de seguridad] me encontrara”1

El Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional de Sudán (NISS, por sus siglas en inglés) está llevando a cabo una brutal campaña de detenciones arbitrarias, tortura e intimidación mental y física contra opositores y críticos al gobierno. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional en un nuevo informe presentado hoy.

El informe Agents of Fear documenta las violaciones de derechos humanos institucionalizadas –entre ellas detenciones arbitrarias, detenciones en régimen de incomunicación, malos tratos, homicidios ilegítimos y desapariciones forzadas– perpetradas durante años por el NISS en Sudán.

“El NISS controla Sudán mediante el temor. Las agresiones diversas y generalizadas que la población sudanesa sufre a manos de los servicios de seguridad mantienen a quienes critican al gobierno en un temor constante de sufrir detención, acoso o algo peor”, ha manifestado Erwin van der Borght, director del programa para África de Amnistía Internacional.

“Las autoridades sudanesas silencian brutalmente a la oposición política y a los defensores y defensoras de los derechos humanos de Sudán mediante la violencia y la intimidación. Los agentes del NISS gozan de total impunidad por las violaciones de derechos humanos que siguen cometiendo.”

Durante la primera mitad de 2010, Amnistía Internacional documentó la detención de al menos 34 personas a manos del NISS, entre ellas periodistas, activistas de derechos humanos y estudiantes.

Las detenciones se han intensificado en momentos de tensión política, por ejemplo tras el fuerte ataque lanzado por un grupo armado de Darfur contra Jartum en mayo de 2008, antes y después de que la Corte Penal Internacional dictara orden de detención contra el presidente Al Bashir en julio de 2008, y tras las elecciones de abril de 2010.

Los agentes del NISS han utilizado sistemáticamente la intimidación y diversas formas de malos tratos, incluida la tortura, contra simpatizantes de la oposición política, estudiantes, defensores de los derechos humanos, activistas de la sociedad civil, personal de ONG nacionales e internacionales, y cualquier persona a la que se considere una amenaza al gobierno.

El informe documenta una diversidad de métodos de tortura utilizados por el NISS: palizas a detenidos colgados cabeza abajo contra una pared, descargas eléctricas, latigazos, privación del sueño, patadas y pisotones a los detenidos, y golpes con tuberías.

Ahmed Ali Mohamed Osman, médico conocido también como Ahmed Sardop, fue detenido por el NISS el 20 de marzo de 2009 en Jartum tras escribir un artículo en el que criticaba la decisión del gobierno de expulsar a las organizaciones humanitarias de Sudán y condenaba las violaciones sexuales perpetradas en la región de Darfur.

“Me doblaron sobre una silla y me sujetaron por las manos y los pies mientras otros me golpeaban en la espalda, las piernas y los brazos con algo parecido a un cable eléctrico”, dijo a Amnistía Internacional.

“Me dieron numerosas patadas en los testículos mientras hablaban sobre el informe de las violaciones en Darfur.”

Ahmed Sardop presentó una denuncia ante la policía y fue examinado por un médico que confirmó sus denuncias de tortura.

Unos días después, empezó a recibir amenazas de muerte telefónicas: “Pronto te encontraremos y te mataremos”. Ahora vive en el exilio.

Los agentes del NISS someten a las familias a frecuentes amenazas e intimidaciones para ejercer una presión emocional aún mayor sobre la víctima.

Funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y agentes del NISS han acosado e intimidado también a mujeres, y las han agredido sexualmente mientras estaban bajo su custodia.

Desde las elecciones presidenciales y parlamentarias de abril de 2010, el NISS ha reanudado su represión contra la libertad de expresión.

Los agentes del NISS han reanudado la censura, previa a la publicación, de la prensa sudanesa, con visitas diarias a las oficinas de los periódicos y las imprentas.

Los periódicos de oposición han sido cerrados, han sido obligados a dejar de imprimir, o han dejado de imprimir ellos mismos en protesta por la censura. Algunos periodistas han sido detenidos y recluidos arbitrariamente.

Abuzar Al Amin, redactor jefe de Rai Al Shaab, periódico afiliado al Partido del Congreso Popular, fue detenido en su casa el 15 de mayo de 2010.

Lo pusieron bajo custodia del NISS, donde lo interrogaron sobre sus escritos y su trabajo periodístico y lo torturaron. Le dieron golpes y patadas, y le aplicaron descargas eléctricas en todo el cuerpo.

Los agentes del NISS siguen teniendo amplios poderes para detener y recluir, y, gracias a la Ley de Seguridad Nacional de 2010, gozan de inmunidad para todos los abusos que cometen.

“La Ley de Seguridad Nacional debe reformarse para que los agentes dejen de gozar de amplios poderes de detención y reclusión. Debe eliminarse toda inmunidad”, ha manifestado Erwin van der Borght.

“Las denuncias de violaciones de derechos humanos deben investigarse de forma inmediata y efectiva, y los responsables deben ser procesados por los delitos que cometen. Las víctimas deben recibir reparación.”

“Sin estos cambios, los agentes del NISS de Sudán seguirán siendo agentes del miedo.”

Nota para periodistas

Este informe se basa en investigaciones realizadas entre mayo de 2008, tras el ataque del Movimiento Justicia e Igualdad contra Omdurman, y junio de 2010. Amnistía Internacional se ha centrado en casos de abusos perpetrados por el NISS principalmente en Jartum, y en Darfur.

Amnistía Internacional se ha basado en testimonios de testigos y supervivientes de violaciones de derechos humanos y en información que le han facilitado individuos y organizaciones no gubernamentales.

La información, incluidos los testimonios, se obtuvo durante visitas de investigación realizadas a Uganda en 2010 y al este de Chad en 2009. Amnistía Internacional no ha recibido permiso para visitar el norte de Sudan con fines de investigación desde 2006.

Índice AI: PRE01/237/2010
Región África
País Sudán
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