Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

4 febrero 2009

Sri Lanka: Intolerable ataque con bombas de racimo contra un hospital

Amnistía Internacional ha denunciado el uso, según informes, de bombas de racimo en una zona civil por parte del ejército de Sri Lanka como una violación grave del derecho internacional humanitario.

Según un portavoz de la ONU, el hospital principal de la ciudad de Puthukkudiyiruppu fue alcanzado por varias bombas de racimo y tuvo que ser evacuado. El hospital, que ha sido objeto de varios ataques en los últimos días, fue bombardeado durante 16 horas.

“El uso de bombas de racimo en estas circunstancias podría constituir un crimen de guerra —ha declarado Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional—. Estas bombas son intrínsecamente indiscriminadas debido a la amplia superficie que cubren las numerosas bombas que liberan y al peligro que representa para todas las personas, civiles incluidos, que entran en contacto con ellas. Las bombas de racimo están prohibidas por la Convención sobre Municiones en Racimo.”

“No ha habido rendición de cuentas por parte de ninguno de los dos bandos en relación con las violaciones graves del derecho internacional humanitario que se están cometiendo en este conflicto. El gobierno de Sri Lanka tiene la obligación de investigar los crímenes de guerra y, siempre que haya pruebas admisibles suficientes, de enjuiciar a las personas presuntamente responsables de estos crímenes”, añadió Sam Zarifi.

Información complementaria

Con arreglo a la Convención sobre Municiones en Racimo de 2008, Amnistía Internacional se opone al uso, transferencia y almacenamiento de municiones de racimo y pide a todos los Estados que ratifiquen la Convención. Sri Lanka no es parte de la Convención.

Las bombas o granadas de racimo dispersan veintenas de pequeñas bombas o submuniciones en una superficie amplia, por lo general del tamaño de uno o dos campos de fútbol. Pueden ser lanzadas desde un avión o disparadas con armas de artillería o lanzacohetes. Dependiendo del tipo de submunición utilizado, entre el 5 y el 20 por ciento de las pequeñas bombas del racimo no explosionan y quedan como restos explosivos de guerra, representando para la población civil una amenaza similar a la de las minas terrestres antipersonal. El uso de estas bombas en zonas donde existe una concentración de civiles vulnera la prohibición de los ataques indiscriminados.

Además, los restos explosivos que dejan las bombas de racimo obstaculizan las labores de reconstrucción y rehabilitación posconflicto, y la peligrosa labor de limpieza de bombas de racimo consume unos fondos que podrían dedicarse a otras necesidades humanitarias urgentes.


En la actualidad, hay más de 300.000 civiles atrapados en la región nororiental de Sri Lanka, donde se intensifican los combates entre los Tigres de Liberación de Eelam Tamil y el ejército. Cientos de personas han perdido la vida o han resultado heridas en la región de Wanni. Informes recientes indican que ambas partes están violando las leyes de la guerra al atacar a civiles e impedirles que huyan a lugares seguros.

Región Asia y Oceanía
País Sri Lanka
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