Papúa-Nueva Guinea: Las autoridades deben actuar de inmediato para evitar nuevas cazas de brujas

10 febrero 2009

El gobierno de Papúa-Nueva Guinea debe actuar de inmediato para poner fin a la oleada de más de 50 homicidios relacionados con acusaciones de brujería, según ha manifestado Amnistía Internacional hoy, 10 de febrero.

El asesinato de un padre y un hijo en el poblado de Ban, a unos kilómetros de Mount Hagen, el domingo 8 de febrero de 2009 es el más reciente de los homicidios relacionados con la brujería.

Unos vecinos mataron a tiros a Plak Mel Doa, de 60 años, y arrojaron su cuerpo a una hoguera, mientras que a su hijo, Anis Dua, lo sacaron a rastras de su casa y lo quemaron vivo. Los habitantes de la zona los acusaban de haber causado, mediante brujería, la muerte de un destacado miembro de la comunidad.

“Puesto que se ha dado muerte a decenas de personas tras cazas de brujas –literales–, está claro que el gobierno no ha hecho lo bastante para proteger a sus propios ciudadanos y mantener el Estado de derecho”, ha manifestado Apolosi Bose, investigador de Amnistía Internacional sobre las Islas del Pacífico. “La policía y las autoridades judiciales deben intervenir de inmediato antes de que otra persona tenga que hacer frente a este tipo de violencia parapolicial.”

Amnistía Internacional ha señalado que la Real Policía de Papúa-Nueva Guinea a menudo no tiene capacidad para hacer cumplir la ley. Por ejemplo, tras los homicidios del 8 de febrero, la policía informó de que quería visitar el lugar del crimen y confirmar la muerte de los dos hombres, pero residentes de la zona fuertemente armados les impidieron llevarse los cadáveres al hospital para que les hicieran la autopsia.

“La gente a menudo no se fía de la policía ni del poder judicial, y opta por culpar de las cosas que suceden a causas sobrenaturales y por castigar a los presuntos brujos”, ha manifestado Apolosi Bose. “La policía, la fiscalía y otras autoridades pertinentes deben redoblar sus esfuerzos por frenar esta violencia parapolicial y por dar a conocer a las comunidades las formas en las que se puede pedir legítimamente justicia.”

Amnistía Internacional pide a la Real Policía de Papúa-Nueva Guinea que investigue enérgicamente todos los casos y garantice que los responsables comparecen ante la justicia.

El 26 de enero de 2009, Amnistía Internacional y Human Rights Watch enviaron cartas conjuntas al ministro de Justicia, el Hon. Dr. Alan Marat, y al jefe de la Policía, Gari Baki, manifestando su preocupación por los constantes informes sobre homicidios, especialmente de mujeres, relacionados con la brujería, y pidiendo que las autoridades actúen con más energía para frenar la violencia y los asesinatos. Hasta el momento no se ha recibido respuesta.

Información complementaria

A lo largo del último año, ha habido un aumento del número de informes sobre homicidios relacionados con la brujería en Papúa-Nueva Guinea. Esto puede deberse a un aumento de este tipo de casos, o a que los medios de comunicación informan más sobre ellos.

El 30 de enero de 2009, un tribunal local, compuesto por pastores de la iglesia y funcionarios locales, declaró a un hombre de 40 años de un poblado del distrito de Unggai-Bena, provincia de las Tierras Altas Orientales, culpable de brujería, y lo condenó a muerte. Un grupo de hombres del poblado lo mató a golpes de machete.

El 6 de enero, un grupo de hombres desnudó a una mujer, la amordazó y la quemó viva en el vertedero de Kerebug, Mount Hagen, tras acusarla de practicar brujería.