Moldavia: Las autoridades hostigan a un manifestante pacífico
30 enero 2009
Las autoridades moldavas siguen hostigando a manifestantes pacíficos y dificultando sus actos a pesar de una nueva ley sobre reuniones, ha declarado hoy (30 de enero de 2009) Amnistía Internacional ante la detención de un manifestante pacífico en la capital, Chisinau.
"Con el hostigamiento de manifestantes pacíficos las autoridades incumplen su obligación de hacer respetar los derechos a la libertad de reunión, de asociación y de expresión", manifestó Nicola Duckworth, director del Programa Regional para Europa y Asia Central.
La mañana del 29 de enero de 2009, Día del Fiscal en Moldavia, Anatol Matasaru fue detenido frente a las oficinas del fiscal general de Chisinau, cuando realizaba una protesta en solitario disfrazado de cerdo y portando un equipo de audio que reproducía los chillidos de un cerdo. Matasaru protestaba por los malos tratos que presuntamente sufrió manos de la policía en 2006 y porque la fiscalía no abrió una investigación cuando denunció el incidente. También se quejaba de dos investigaciones penales abiertas contra él que, según afirma, se basaron en pruebas falsificadas.
Anatol Matasaru llevaba un cartel en la espalda que decía: "Hoy es el día de mi profesión". Además, colgó entre dos árboles imágenes de cerdos en diferentes contextos, con textos explicativos como: "Los fiscales ocultan los abusos de la policía", "Moldavia: un Estado controlado por la policía", "No al terror policial", "No a los expedientes falsificados" y "Dejen de falsificar acusaciones".
Anatol Matasaru permaneció detenido alrededor de cinco horas y fue acusado formalmente de no informar debidamente al alcalde, desobedecer las órdenes de la policía, resistirse a la detención e insultar a la policía y a los fiscales. Matasaru afirma que, mientras estaba detenido, un policía le propinó un puñetazo.
Anatol Matasaru había sido detenido el 18 de diciembre de 2008 cuando preparaba una protesta similar, con un lechón y un burro. El lechón iba vestido como un fiscal y el burro como un agente de policía. Matasaru fue acusado formalmente de delitos similares y el 22 de diciembre de 2008 fue declarado culpable y condenado al pago de una multa de 200 lei (13 libras esterlinas). Recurrió la sentencia, recurso que sigue pendiente de trámite ante el Tribunal de Apelación de Chisinau.
Información complementaria
El 22 de febrero de 2008, el parlamento moldavo aprobó una nueva ley sobre reuniones, que entró en vigor el 22 de abril y representó un paso significativo hacia una mayor libertad de expresión en el país. Los organizadores de actos públicos deben informar a las autoridades locales del acto, pero ya no están obligados a solicitar autorización, y las reuniones de menos de 50 personas pueden realizarse sin notificación. La ley establece asimismo que las reuniones sólo pueden ser prohibidas por un tribunal.
A pesar de estas disposiciones, la policía y las autoridades locales siguen restringiendo las libertades de reunión, asociación y expresión. Desde que entró en vigor la nueva ley, la policía ha obstaculizado la celebración de más de 30 protestas pacíficas. Más recientemente, Amnistía Internacional ha observado que estas injerencias vienen incluyendo la detención de los manifestantes antes de los actos.
Los derechos a la libertad de reunión, de asociación y de expresión están garantizados por diversas normas internacionales de derechos humanos de los que Moldavia es Estado parte, incluidos el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Además, el derecho internacional establece con claridad que las autoridades deben tolerar más (y no menos) las críticas que los ciudadanos particulares. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha subrayado en reiteradas ocasiones que el derecho a la libertad de expresión se aplica no sólo a la información o a las ideas que se reciben favorablemente o se consideran inofensivas o neutras, sino también a las ofensivas, escandalosas o perturbadoras.
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres llamando al número + 44 20 7413 5871, o por correo electrónico en press@amnesty.org. Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para documentación general traducida al español consulten http://www.amnesty.org/es/library.
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