Kenia: Amnistía Internacional pide que se investiguen los homicidios de dos activistas de derechos humanos
6 marzo 2009
Amnistía Internacional pidió al gobierno de Kenia hoy, 6 de marzo, que investigara de inmediato los homicidios de dos activistas de derechos humanos perpetrados ayer al estilo de ejecuciones.
Los dos activistas fueron abatidos a disparos en su automóvil, detenido en el tráfico del centro de Nairobi, en lo que pareció una emboscada coordinada. Según los testigos, al menos dos hombres armados huyeron del lugar de los hechos.
Oscar Kamau Kingara y Paul Oulu trabajaban con el bufete de asistencia letrada gratuita de la Oscar Foundation haciendo campaña contra los homicidios ilegales perpetrados por la policía y para que ésta respete los derechos humanos en sus operaciones de seguridad contra presuntos miembros de Mungiki, grupo prohibido por el gobierno que opera en ciertas partes de Nairobi y del centro de Kenia.
La Oscar Foundation ha demandado al gobierno ante los tribunales y ha pedido que se investiguen los homicidios ilegales de presuntos miembros de Mungiki a manos de la policía.
“Kenia no debe convertirse en un lugar donde sea peligroso ser defensor de los derechos humanos. Las autoridades kenianas deben dejar claro que las agresiones contra quienes promueven los derechos humanos son totalmente inaceptables y que cualquier persona que las lleve a cabo será puesta a disposición judicial.”
Los homicidios se perpetraron tras la emisión en directo de las palabras de un portavoz del gobierno, Alfred Mutua, que afirmó: "Mungiki tiene una ONG, la Oscar Foundation, que utiliza para conseguir fondos del extranjero [...] Se trata de una fachada para poder seguir llevando a cabo sus actividades”.
“Es inaceptable que el gobierno de Kenia haga declaraciones sugiriendo que oponerse a los homicidios ilegítimos de la policía equivale a apoyar a un grupo prohibido”, ha dicho Erwin van der Borght. “El gobierno debe dejar claro que no es así y comprometerse a apoyar y proteger a todo el que desempeñe una actividad legítima en favor de los derechos humanos, aunque ello suponga criticar las prácticas del propio gobierno”.
Nota a los periodistas:
Amnistía Internacional, la Comisión Nacional Keniana de Derechos Humanos y otras organizaciones kenianas de derechos humanos han documentado la ejecución extrajudicial de cientos de presuntos miembros de Mungiki a manos de las fuerzas de seguridad kenianas. El 27 de febrero de 2009, tras una misión de investigación en Kenia, el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias emitió una declaración condenando estos homicidios y pidiendo que los policías que los habían cometido fueran puestos a disposición judicial. Asimismo pidió la dimisión del director general de la policía y del fiscal general de Kenia.
El grupo Mungiki opera principalmente en Nairobi y en zonas del centro de Kenia. Los miembros del grupo afirman estar guiados por creencias religiosas y morales tradicionales, y sostienen que su función es mantener el orden público y el funcionamiento del transporte público en zonas de Kenia.
Presuntos miembros de Mungiki han exigido “cuotas de protección” a propietarios de vehículos de servicio público y han estado implicados en homicidios y en agresiones a la población.
Los líderes del grupo han afirmado públicamente que éste cuenta con el apoyo tácito de destacadas autoridades del gobierno actual y de los anteriores, pero hasta el momento no han dicho el nombre de ninguna.
El gobierno anterior prohibió el grupo el 8 de marzo de 2002. En ese momento y según los informes, el entonces director general de la policía describió a Mungiki como uno de “los culpables del desgobierno y la inseguridad en el país. Es un grupo ilegal, y se advierte a los kenianos que se mantengan alejados de él y de sus actividades. Quienes lo apoyen serán detenidos y llevados ante los tribunales”.
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