Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

4 noviembre 2010

Indonesia: Barreras que impiden a las mujeres acceder a la salud reproductiva

Un nuevo informe de Amnistía Internacional muestra la gran cantidad de mujeres y niñas indonesias, especialmente las procedentes de comunidades pobres y marginadas, que luchan por acceder a la salud reproductiva frente a leyes, políticas y prácticas restrictivas.
El informe, titulado Left Without a Choice (“Sin elección”), describe cómo las restricciones del gobierno y las tradiciones discriminatorias amenazan la vida de muchas mujeres y niñas indonesias al poner los servicios de salud reproductiva fuera de su alcance.
“El gobierno indonesio se ha comprometido a mejorar la igualdad de género, pero muchas mujeres indonesias todavía luchan por conseguir un trato justo y equitativo”, dijo Salil Shetty, Secretario General de Amnistía Internacional. “La combinación de actitudes sociales incuestionables, leyes no equitativas y roles de género estereotipados suele relegar a las mujeres a un estatus de segunda clase.”
La investigación de Amnistía Internacional muestra cómo prácticas discriminatorias y leyes ambiguas están restringiendo el acceso a la contracepción para niñas y mujeres solteras y permitiendo matrimonios precoces de niñas menores de 16 años. También describe cómo la ley requiere que las mujeres obtengan el consentimiento de su esposo para acceder a ciertos métodos de contracepción, o a un aborto cuando su vida corre peligro, y de qué manera los profesionales de la salud niegan con frecuencia todos los servicios de contracepción legalmente disponibles a las mujeres solteras o a las mujeres casadas sin hijos.
Si bien el gobierno ha tomado medidas para una mejor protección de las mujeres que son víctimas de violencia, no está garantizando que las sobrevivientes de violación puedan tener acceso a información y servicios de salud. Aun cuando el aborto está legalmente disponible para mujeres y niñas que quedan embarazadas como resultado de una violación, este hecho no se conoce bien, incluso entre los trabajadores de la salud, por lo que las víctimas de violación pueden enfrentar obstáculos significativos para tener acceso a los servicios de aborto seguro.
En las entrevistas realizadas a decenas de mujeres y niñas indonesias, así como a profesionales de la salud, destaca cómo estas restricciones aumentan los embarazos no deseados y obligan a muchas mujeres y niñas a casarse jóvenes o a dejar la escuela. Muchas otras optan por abortos ilegales. Cada año, en Indonesia, se realizan aproximadamente 2 millones de abortos, muchos de ellos en condiciones inseguras. De acuerdo con cifras oficiales del gobierno, los abortos inseguros dan razón de entre el cinco y el once por ciento de muertes maternas en Indonesia.
El caso de Sharifah es un ejemplo típico. Cuando quedó embarazada a los 17, su novio la dejó y fue expulsada de su escuela. Los curanderos tradicionales en su pueblo le provocaron un aborto, pero en poco tiempo desarrolló complicaciones. Dos días después murió a causa de una hemorragia.
“Las restricciones en los derechos a la salud sexual y reproductiva están poniendo obstáculos severos y potencialmente fatales en la forma en que muchas mujeres y niñas pueden tener acceso a información y servicios de salud reproductiva,” dice Salil Shetty. “Indonesia debe hacer más por garantizar que los estereotipos y modos de pensar del pasado sean reemplazados con un reconocimiento más progresista de los problemas y las necesidades que enfrentan todas las mujeres: las esposas, hermanas e hijas de Indonesia.”
Amnistía Internacional encontró que algunos grupos de mujeres y niñas enfrentan otras amenazas a sus derechos a la salud sexual y reproductiva debido a que el Estado no las protege en entornos vulnerables. Las trabajadoras domésticas, por ejemplo, enfrentan riesgos específicos de abuso debido a que no cuentan con una protección legal completa como trabajadoras, mientras que sus condiciones de trabajo las ponen en un mayor riesgo de acoso sexual y violencia y están en riesgo de abuso en el periodo del embarazo.
“El gobierno indonesio ha hecho mucho por materializar su compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, especialmente en materia de igualdad entre los géneros y mejorar la salud materna,” dijo Salil Shetty. “Con este informe, hemos resaltado áreas importantes donde la ley necesita reformas, o una implementación mucho mejor, con el fin de superar las prácticas discriminatorias y normas sociales que desempoderan a las mujeres y ponen su salud en riesgo.”
Amnistía Internacional ha estado haciendo campaña a favor de los derechos de las personas a la salud y a la autonomía sexual y reproductiva –en Indonesia y el resto del mundo– como parte de su campaña Exige Dignidad. La campaña pide a los gobiernos garantizar a todas las personas el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva sin discriminación, coerción ni amenaza de criminalización.
Amnistía Internacional pide a las autoridades indonesias que tomen las siguientes medidas de manera prioritaria:

  •  Derogar todas las leyes y disposiciones, tanto en el nivel central, como local, que violen los derechos a la salud sexual y reproductiva, garantizando que mujeres y niñas puedan ejercer sus derechos sin coerción, discriminación ni amenaza de criminalización.
  •  Despenalizar el aborto en todas las circunstancias con el fin de combatir la gran cantidad de abortos ilegales e inseguros, garantizando el acceso a servicios de aborto seguro en casos de embarazo no deseado de mujeres y niñas como resultado de una violación, o cuando el embarazo represente una amenaza para la vida o salud de la mujer.
  •  Promulgar una ley de Trabajadores y Trabajadoras Domésticas de conformidad con las normas internacionales, garantizando que se otorgue a las trabajadoras domésticas, mujeres y niñas, el mismo nivel de protección que los demás trabajadores en Indonesia y que se anexen disposiciones relativas a las necesidades especiales de las mujeres, incluyendo disposiciones referentes a la maternidad.

CONCLUSIONES
Notas para periodistas:

  •  Este informe se publica como parte de la campaña global Exige Dignidad de Amnistía Internacional, lanzada en el 2009, la cual tiene el objetivo de exponer y combatir las violaciones a los derechos humanos que impulsan e intensifican la pobreza.
  •  Este informe se fundamenta en trabajos previos de Amnistía Internacional sobre la violencia contra las mujeres en comunidades pobres y marginadas en Indonesia. El informe de febrero de 2007 de Amnistía Internacional, Explotación y abusos: la grave situación de las trabajadoras domésticas, resaltó los factores que ponen a las trabajadoras domésticas, mujeres y niñas, en riesgo de violencia doméstica, así como su falta de protección legal como trabajadoras. Posteriormente, en julio del 2007, Amnistía Internacional suministró información concreta sobre esta cuestión al Comité para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer. 
  •  Este informe es también una continuación del informe de 2009 de Amnistía Internacional titulado Unfinished Business: Police Accountability (“Cuestión sin resolver: rendición de cuentas de la policía”), el cual destacó, entre otras cosas, la vulnerabilidad de las mujeres y niñas de comunidades pobres y marginadas, en particular en entornos urbanos, a los abusos de la policía sin tener acceso adecuado a un recurso legal.
  •  Left Without a Choice se basa en el trabajo realizado en Indonesia por Amnistía Internacional en marzo del 2010. El equipo de investigación entrevistó a muchas personas, entre ellas profesionales de la salud, como doctores y parteras, comadronas tradicionales, funcionarios públicos y mujeres y niñas tanto de áreas urbanas, como rurales. Hay disponibles estudios de casos.
Índice AI: PRE01/362/2010
Región Asia y Oceanía
País Indonesia
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