Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

7 septiembre 2009

Fiyi: Violaciones sistemáticas de derechos humanos tras la campaña de represión militar

El deterioro de la situación de los derechos humanos en Fiyi tras la campaña represión militar que comenzó en abril de 2009 exige la atención internacional, sobre todo la de China, uno de los mayores donantes extranjeros de Fiyi en la actualidad, afirma Amnistía Internacional en un informe que ha hecho público hoy (7 de septiembre de 2009).

Basado en las investigaciones realizadas en Fiyi por Amnistía Internacional durante la campaña de represión, el informe titulado Fiyi: Paradise Lost (“Fiyi: Paraíso perdido”) documenta toda una serie de tácticas represivas empleadas por el gobierno militar provisional para sofocar cualquier protesta e intimidar a los críticos, entre las que figuran palizas, arrestos y detenciones arbitrarios, hostigamiento a defensores y defensoras de derechos humanos y severas restricciones de los derechos fundamentales a la libertad de expresión, de opinión y de asociación..

“Las fuerzas de seguridad de Fiyi se ciernen cada vez más amenazantes sobre las personas que se oponen al régimen, incluidos periodistas y defensores y defensoras de derechos humanos —ha declarado Apolosi Bose, investigador sobre Oceanía de Amnistía Internacional—. Fiyi está atrapado en una espiral descendente de violaciones de derechos humanos y represión. Sólo la presión internacional concertada puede romper este ciclo.”

Amnistía Internacional pide al régimen militar que revoque la Normativa Pública de Excepción (Public Emergency Regulations, PER) impuesta el 10 de abril, cuando el entonces presidente Ratu Josefa Iloilo derogó la Constitución de Fiyi y volvió a nombrar primer ministro al comodoro Frank Bainimarama.

Según la PER, las fuerzas militares y de seguridad de Fiyi conservan el control absoluto sobre la población del país y los soldados y la policía gozan de total impunidad frente al procesamiento por sus actos, incluidas violaciones graves de derechos humanos.

El informe de Amnistía Internacional documenta una constante de injerencias del gobierno en el poder judicial, una censura severa de los medios de comunicación y el hostigamiento y detenciones de quienes critican al gobierno.

“El hostigamiento y las detenciones arbitrarias de periodistas, abogados, miembros del clero, líderes comunitarios y críticos que están llevando a cabo las autoridades en aplicación de las disposiciones, generales y amplias, de la Normativa Pública de Excepción es una táctica empleada para reprimir cualquier forma de disidencia”, ha manifestado Bose.

Amnistía Internacional pide a los donantes e inversores internacionales de Fiyi que presionen al gobierno para que restaure el Estado de derecho. En concreto, China, que ha aumentado de forma masiva su ayuda económica a Fiyi desde el golpe de Estado de 2006, debería utilizar su influencia para resolver la crisis constitucional.

“China afirma desde hace tiempo que no se injiere en los asuntos de otro país, pero en Fiyi, China ha favorecido claramente a una de las partes de un prolongado conflicto político, y en el proceso ha hecho caso omiso de la situación de los derechos humanos del país”, ha declarado Donna Guest, directora adjunta para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

• Desde el 10 de abril hasta el 20 de mayo de 2009, la policía, el ejército y otros funcionarios del gobierno detuvieron a unas 40 personas, entre las que había varios periodistas. Aunque posteriormente todas fueron puestas en libertad, las autoridades están utilizando las detenciones breves y la intimidación como táctica para sofocar la libertad de expresión.

• El 17 de abril la policía detuvo al político sexagenario Iliesa Duvuloco y a otros cinco hombres en aplicación de la PER, y los mantuvo detenidos cuatro días por repartir panfletos muy críticos hacia los líderes del gobierno provisional. Oficiales del ejército golpearon a los seis hombres y los obligaron a realizar  ejercicios de corte militar.

Nota para periodistas:

El 5 de diciembre de 2006, tras un prolongado enfrentamiento público entre el gobierno de coalición encabezado por Laisenia Qarase y el ejército, las Fuerzas Militares de la República de Fiyi dirigidas por el comodoro Frank Bainimarama dieron un golpe de Estado contra el gobierno de Qarase.

Una de las consecuencias directas del golpe de Estado militar de 2006 fueron las amplias violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad. Destacadas personalidades políticas, entre ellas críticos del gobierno militar, fueron detenidas arbitrariamente y sometidas a tortura o a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes por los militares. En febrero de 2007, los militares reconocieron haberse llevado a más de 1.100 personas a los cuarteles, donde fueron objeto de palizas o de otros tratos inhumanos y obligados a realizar ejercicios de corte militar, como correr o llevar cargas pesadas.

El golpe de Estado de Fiyi comenzó en mayo de 1987, cuando el entonces teniente coronel Sitiveni Rabuka derrocó al gobierno de la Coalición del Partido Laborista y la Federación Nacional, dominado por personas de origen indio. El golpe de Estado de Rabuka y las subsiguientes medidas del gobierno provisional formado con posterioridad presenciaron el auge del etnonacionalismo, que culminó en una Constitución que mantenía el liderazgo político y otros cargos constitucionales sólo para los indígenas de Fiyi. Estos cambios marginaron a la comunidad india, formada por descendientes de personas traídas desde la India por el entonces gobierno colonial británico.


Apolosi Bose, investigador de Amnistía Internacional sobre Oceanía y autor del informe, estuvo en Fiyi el 10 de abril, cuando se derogó la Constitución, y realizó una amplia investigación en la que entrevistó a más de 80 personas, representantes de diversas organizaciones y ciudadanos corrientes entre ellas. Bose y otros investigadores de Amnistía Internacional continúan siguiendo de cerca de situación y registrando los abusos contra los derechos humanos que se cometen en Fiyi a medida que son denunciados.
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Región Asia y Oceanía
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