Dinamarca: Detención de solicitantes de asilo iraquíes durante un asalto policial
14 agosto 2009
(Turquía) Amnistía Internacional siente honda preocupación por el desalojo de la iglesia de Brorson, en Copenhague, Dinamarca, y la posterior detención de 17 solicitantes de asilo iraquíes que, desde hace meses, y ante el temor de ser devueltos a Irak, estaban refugiados en la iglesia.
“Amnistía Internacional pide al gobierno danés que ponga en libertad de inmediato a los 17 detenidos y que conceda a los 282 iraquíes permiso para permanecer en el país hasta que se revise su caso”, ha manifestado Irene Khan, secretaria general.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha expuesto de forma clara y sin lugar a dudas, en una carta al gobierno danés, el peligro que corren los iraquíes que son devueltos a su país, y ha manifestado que no debe devolverse a Irak a ningún iraquí de las cinco regiones centrales hasta que se produzca una mejora sustancial en la situación tanto de seguridad como de derechos humanos del país.
Amnistía Internacional siente honda preocupación porque el asalto policial a la iglesia –llevado a cabo en plena noche por agentes vestidos, según los informes, con el uniforme antidisturbios completo– puede haber causado una angustia y un sufrimiento aún mayores a unas familias iraquíes con niños ya traumatizadas a consecuencia de la tortura, la guerra y una estancia de hasta 10 años en los centros de refugiados daneses.
“El gobierno danés debe, como mínimo, permitir que los iraquíes permanezcan en el país por motivos humanitarios”, ha manifestado Irene Khan, secretaria general. “Sin embargo, habida cuenta de la interpretación indebidamente restrictiva que el gobierno danés hace de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, de 1951, y la negativa a reconocer la valoración del ACNUR respecto a Irak, también pedimos que se revisen los casos de los iraquíes.”
Durante la noche del miércoles al jueves, la policía danesa asaltó la iglesia de Brorson, en Copenhague, para detener y expulsar a los iraquíes a los que se había denegado la solicitud de asilo. Al tratar de transportar a 17 solicitantes de asilo iraquíes desde la iglesia en un autobús de la policía, los agentes, al parecer, hicieron uso de una violencia excesiva –captada en una filmación– para retirar a los manifestantes. Los 17 solicitantes de asilo iraquíes fueron finalmente transportados a una instalaciones tipo prisión en el centro de detención de Sandholm y, según los informes, han iniciado una huelga de hambre.
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