Declaración Universal de Derechos Humanos, 60 aniversario: Hora de cumplir

9 diciembre 2008

Índice AI: PRE01/312/2008

Amnistía Internacional ha instado hoy a los gobiernos a tomar el 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, no sólo como un motivo de celebración, sino también como una oportunidad para la acción.

“Los incomprensibles homicidios de Mumbai (Bombay), el conflicto de la República Democrática del Congo, que provoca la huida de miles de personas, las penosas condiciones en las que viven, atrapadas, cientos de miles de personas en Darfur, Gaza y el norte de Sri Lanka y la recesión económica mundial, que puede sumir en la pobreza a millones de personas más, nos han llevado a una situación en la que la necesidad de actuar en materia de derechos humanos es imperiosa”, declaró Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional.

Ahora que se cumplen 60 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y habida cuenta del panorama internacional, Amnistía Internacional advierte de que el mundo se enfrenta a numerosos desafíos.

Tras haber denunciado los atentados terroristas de Mumbai, Amnistía Internacional alertó a los gobiernos contra los recortes de derechos humanos en nombre de la seguridad. “Los gobiernos tienen la obligación de proteger a su población del terrorismo, pero deteniendo a personas de forma indefinida sin cargos ni juicio, tolerando o practicando la tortura y socavando el Estado de derecho no conseguiremos hacer del mundo un lugar más seguro”, afirmó Irene Khan.

En relación con la crisis económica mundial y su impacto en los países pobres, que amenaza con hundir en la pobreza a millones de personas, Amnistía Internacional instó a los gobiernos a proteger los derechos económicos y sociales con idéntico rigor que los derechos políticos y civiles.

“La grandeza de la Declaración Universal de Derechos Humanos estriba en las nociones de universalidad e indivisibilidad. Los derechos humanos son universales. Todas las personas nacen libres e iguales en derechos y dignidad. Los derechos humanos son indivisibles. Todos ellos, ya sean económicos, sociales, civiles, políticos o culturales, revisten igual importancia. No existe una jerarquía de derechos”, aseguró Irene Khan.

“A pesar de los avances experimentados en muchas áreas durante los últimos decenios, la injusticia, las desigualdades y la impunidad persisten en demasiadas partes del planeta. El verdadero problema es que los gobiernos prometen y aprueban leyes, pero no cumplen sus promesas”.

“Es el momento de que los gobiernos enmienden seis decenios de fracasos en el ámbito de los derechos humanos y cumplan lo prometido”.

 

NOTAS A LOS EDITORES

  • Algunos de los éxitos de estos seis decenios en materia de derechos humanos son los siguientes:
  • Tratados internacionales y leyes nacionales sobre derechos humanos.
  •  Reconocimiento de los derechos de la mujer y de la infancia. 
  •  Creación de la Corte Penal Internacional y juicios por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad ante tribunales internacionales y ante algunos tribunales nacionales. 
  •  Establecimiento de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de comisiones nacionales de derechos humanos en determinados países. 
  •  Abolición de la pena capital en dos tercios del mundo. 
  •  Avances con respecto al control de armas. 
  •  Apoyo decidido de la sociedad civil a los derechos humanos, materializado, por ejemplo, en la creación de redes mundiales de defensores y defensoras de los derechos humanos y de organizaciones de derechos humanos.

Algunos de los fracasos de estos seis decenios en el ámbito de los derechos humanos son los siguientes: 

  •  Violaciones masivas del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos en los conflictos armados.
  •  Incremento de los ataques terroristas y de grupos armados contra la población civil.
  •  Violencia contra las mujeres y los niños, incluido el reclutamiento de niños y niñas oldados.
  •  Negación de los derechos económicos y sociales para millones de personas que viven en la pobreza. 
  •  Sistemas judiciales corruptos e injustos en numerosos países. 
  •  Empleo de la tortura y de otras formas de malos tratos.
  •  Negación de los derechos de los refugiados y los migrantes.
  •  Ataques contra activistas, periodistas y defensores y defensoras de los derechos humanos.
  • Supresión de la disidencia en numerosos países.
  • Discriminación por motivos de raza, religión, género e identidad.