Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

25 mayo 2011

Costa de Marfil: Ambos bandos son responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad

Tanto las fuerzas aliadas al ex presidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo como las aliadas al presidente en ejercicio Alassane Ouattara cometieron crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad durante los seis meses de mortal violencia que siguieron a las controvertidas elecciones, ha manifestado Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.

El nuevo informe, titulado “They looked at his identity card and shot him dead”: Six months of post-electoral violence (“Miraron su carné de identidad y lo mataron de un disparo”: seis meses de violencia postelectoral), contiene impresionantes testimonios de víctimas y testigos de matanzas, violaciones y persecuciones, y en su conclusiones se determina que las fuerzas leales a ambos bandos cometieron graves violaciones del derecho internacional humanitario.

“Todavía se cometen violaciones de derechos humanos contra partidarios o presuntos partidarios de Laurent Gbagbo tanto en Abiyán como en el oeste del país”, ha manifestado Gaëtan Mootoo, investigador de Amnistía Internacional para África occidental.

“El hecho de que Alassane Ouattara no condene estos actos podría hacer creer a sus fuerzas de seguridad y a otros elementos armados que han combatido junto con ellas que les está dando luz verde para que continúen cometiéndolos. Alassane Ouattara debe manifestar públicamente que debe cesar de inmediato toda forma de violencia contra la población civil.”

Una delegación de Amnistía Internacional que pasó más de dos meses en Costa de Marfil, recogió los testimonios de más de un centenar de testigos que habían sobrevivido a una matanza cometida el 29 de marzo de 2011 en Duékoué (localidad situada unos 500 kilómetros al oeste de Abiyán) y los pueblos vecinos.

Todas las declaraciones apuntan a una serie sistemática y selectiva de homicidios a manos de miembros uniformados de las FRCI (Forces Républicaines de Côte d’Ivoire, creadas por Alassane Ouattara el 8 de marzo de 2011), que ejecutaron a centenares de hombres de todas las edades por motivos políticos y étnicos.

Antes de matarlos, les preguntaban el nombre o les pedían el carné de identidad. Se han encontrado algunos carnés al lado de los cadáveres.

Una mujer que vivía en Duékoué contó a Amnistía Internacional:

“[Las FRCI] llegaban a los patios e iban a por las mujeres. Luego ordenaban a los hombres que se pusieran en fila y les pedían que dijeran su nombre y apellido y enseñaran el carné de identidad. Luego los ejecutaban. Vi cómo separaban a los hombres. A tres jóvenes, uno de alrededor de 15 años, los mataron delante de mí.”

En el informe de Amnistía Internacional se expone también la inacción de la Operación de las Naciones Unidas en Costa de Marfil (UNOCI), que tenía su base a sólo un kilómetro del escenario principal de los homicidios de Duékoué. Las víctimas dijeron a Amnistía Internacional que habían solicitado reiteradamente ayuda a la UNOCI y no habían recibido ninguna respuesta.

La presencia de la UNOCI en la región de Duékoué estaba limitada, además, a un batallón de sólo 200 soldados, por lo que no se prestaba protección a las decenas de miles de desplazados.

Amnistía Internacional ha hecho varios llamamientos a la UNOCI públicamente y en privado para que aumente su presencia en la zona, pero no lo ha hecho.

“La UNOCI tiene el mandato de proteger a la población civil, pero es evidente que en algunos casos no lo ha hecho” ha manifestado Gaëtan Mootoo. “Los mandos de la UNOCI nos dijeron que es deber del Estado proteger a los civiles; pero, si primeramente con Laurent Gbagbo y luego con Alassane Ouattara, las propias fuerzas nacionales cometían horribles delitos, ¿cómo iban a proteger a la población civil?”.

En las primeras semanas de mayo continuaron produciéndose ataques contra pueblos habitados por personas de grupos étnicos considerados partidarios de Laurent Gbagbo. Entre el 6 y el 8 de mayo fueron incendiados varios pueblos y se mató a decenas de personas. Las FRCI justificaron estos actos diciendo que se trataba de operaciones realizadas en busca de armas y mercenarios liberianos.

Desde diciembre de 2010, las fuerzas y milicias leales a Laurent Gbagbo cometieron también crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluidas ejecuciones extrajudiciales, tortura y violaciones.

A finales de febrero, estas fuerzas comenzaron a bombardear un barrio densamente poblado de Abiyán que estaba bajo control de elementos armados contrarios a Gbagbo, matando a varias personas.

Un testigo del bombardeo contó a Amnistía Internacional:

“Todavía veo a esas dos mujeres a las que el bombardeo voló la piernas. Las llevaron al hospital, pero no sobrevivieron.”

Las milicias leales a Laurent Gbagbo han quemado también a personas. Las víctimas eran principalmente personas de nombre musulmán o que llevaban ropa musulmana.

Un testigo presencial contó a Amnistía Internacional cómo habían quemado viva a una persona el 27 de febrero de 2011:

"Los milicianos estaban golpeando a un joven. Iban armados con machetes, palos y ladrillos. Mientras lo golpeaban, dijeron que no era del barrio y lo acusaron de ser un rebelde. Le pusieron varios neumáticos en el cuello, y estaba todavía vivo cuando prendieron fuego a los neumáticos.

Las violaciones masivas cometidas por todas la partes en los seis últimos meses han dejando a millares de víctimas, a sus familias y grandes sectores de la población terriblemente afectados y traumatizados. Amnistía Internacional insta a las nuevas autoridades a que reestablezcan con urgencia el Estado de derecho y la confianza de la población en unas fuerzas de seguridad imparciales.

Sin justicia para todas las víctimas cualquiera que sea su filiación política o grupo étnico, todo llamamiento a la reconciliación corre el riesgo no dar lugar más que a un acuerdo inestable e insatisfactorio, que podría generar más derramamiento de sangre y venganza en el futuro.

“Durante más de un decenio, en Costa de Marfil han imperado la amnesia y las amnistías, pues los sucesivos gobiernos se han negado deliberadamente a asumir su obligación de combatir la impunidad. Esta espiral debe acabar”, ha señalado Gaëtan Mootoo.

“El presidente Ouattara se ha comprometido a poner fin a la impunidad. Para evitar más ataques de venganza y más violencia, debe cumplir su compromiso.”

Índice AI: PRE01/264/2011
Región
País
Si deseas más información, ponte en contacto con Oficina de Prensa Internacional »

Oficina de Prensa Internacional

Teléfono : +44 (0) 20 7413 5566
9.30 - 17.00 GMT de lunes a viernes
Teléfono : +44 (0) 777 847 2126
Línea operativa 24 horas
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
Oficina de Prensa Internacional
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
Reino Unido
Sigue a la Oficina de Prensa Internacional en Twitter
@amnestypress