Comunicados de prensa
Chad: Justicia denegada a miles de víctimas de desalojos forzosos
Decenas de miles de personas desalojadas forzosamente de sus casas desde 2008 sin el proceso debido o sin indemnización adecuada en la capital de Chad, Yamena, han quedado sin hogar y sin empleo. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional en un breve informe presentado hoy en Yamena.
El documento, titulado No Homes, No Justice, No Dignity: Victims of forced evictions in Chad pide al gobierno de Chad que cese de inmediato los desalojos forzosos y que garantice que todas las víctimas tienen acceso a la justicia, incluida una indemnización justa.
“Algunas de las víctimas de estos desalojos forzosos llevan los últimos tres años viviendo en chozas improvisadas”, ha manifestado Christian Mukosa, investigador de Amnistía Internacional sobre Chad. “Otras han tenido que regresar a sus poblados de origen.”
“Muy pocas familias han recibido indemnización por sus pérdidas. Cuando los tribunales han fallado a favor de las víctimas, las resoluciones rara vez se han cumplido.”
Las autoridades empezaron con los primeros desalojos forzosos en Yamena en febrero de 2008. Las autoridades nacionales y municipales han seguido desde entonces demoliendo casas y negocios, afirmando que estas nuevas oleadas de desalojo son parte de un plan de remodelación urbana.
Muchos de los lugares de donde se había desalojado forzosamente a la gente seguían sin ocupar a finales de mayo de 2011. En otros, parece que las parcelas se han asignado a otras personas para que edifiquen en ellas, mientras muchos de los desalojados permanecen sin acceso a una vivienda adecuada.
“Es injusto; lo menos que las autoridades podían hacer es darnos una reparación”, dijo Apollinaire Djeria a Amnistía Internacional. La casa de este hombre fue destruida en abril de 2009. Su hija ha perdido dos años de escolarización porque su familia tuvo que alojarse con unos familiares muy lejos de su escuela.
Los desalojos forzosos son una violación de derechos humanos, en particular del derecho a una vivienda adecuada, y contravienen una serie de tratados en los que Chad es parte. Según el derecho internacional de los derechos humanos, los desalojos sólo pueden llevarse a cabo como último recurso, una vez que se han explorado todas las demás alternativas factibles y una vez que se han establecido las salvaguardias adecuadas de procedimiento.
“Las oleadas de demoliciones de casas que se están llevando a cabo en Yamena en los últimos tres años constituyen un incumplimiento de las obligaciones internacionales, regionales y nacionales contraídas por Chad”, ha manifestado Christian Mukosa. “Deben cesar.”


