Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

12 febrero 2010

Burkina Faso: El presidente se compromete a eliminar las barreras económicas a la salud materna

El presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, se ha comprometido a eliminar todas las barreras económicas a la atención obstétrica de urgencia y el acceso a la planificación familiar como parte de una estrategia para combatir la mortalidad materna en el país.    

El presidente Compaoré expresó su compromiso durante una reunión con una delegación de Amnistía Internacional encabezada por el secretario general provisional, Claudio Cordone, tras la publicación de un informe de Amnistía Internacional en el que se ponían de manifiesto los obstáculos a los que deben hacer frente las mujeres en Burkina Faso para recibir una atención a la salud adecuada durante el embarazo y el parto.

“La retirada de las barreras económicas a la atención obstétrica de urgencia, acompañada de mejoras de la calidad de la atención y de la planificación familiar supondrá una importante reducción en el número de muertes y complicaciones de las mujeres durante el parto”, ha dicho Claudio Cordone. “Toda mujer tiene derecho a la vida y derecho a la salud, y ninguna debería morir dando a luz cuando esa muerte podría haberse evitado”.

El gobierno de Burkina Faso ha hecho importantes esfuerzos para mejorar la salud materna durante la última década, y Amnistía Internacional acoge con satisfacción la actitud de apertura y compromiso constructivo que las autoridades han mostrado hacia la labor de la organización sobre esta cuestión. Aunque se han reducido significativamente los gastos que representan el embarazo y el parto en Burkina Faso, éstos siguen siendo un obstáculo para muchas mujeres del país.

En Burkina Faso la vida de las mujeres embarazadas puede peligrar debido a la distancia que deben recorrer para acceder a una atención adecuada, así como a las prácticas corruptas de cierto personal médico y a la falta de mecanismos eficaces que garanticen la vigilancia y la rendición de cuentas. Más de 2.000 mujeres siguen muriendo cada año durante el embarazo y el parto.

“En última instancia, para abordar plenamente la cuestión de la mortalidad materna, es preciso resolver las diversas formas de discriminación contra las mujeres que impiden a éstas tomar parte en decisiones sobre planificación familiar y acceso a la atención de la salud”, ha dicho Claudio Cordone.

“Amnistía Internacional continuará colaborando con organizaciones de la sociedad civil, asociaciones médicas y funcionarios para abordar esa discriminación y la pobreza que la agrava”.

La delegación de Amnistía Internacional se reunió también con la primera dama de Burkina Faso, Chantal Compaoré, el presidente de la Asamblea Legislativa, Roch Marc Christian Kaboré, el primer ministro, Tertius Zongo, el ministro de Salud, Seydou Bouda y la ministra para la Promoción de los Derechos Humanos, Salamata Sawadogo.

Durante estas reuniones, el secretario general provisional, Claudio Cordone, compartió los resultados y recomendaciones de un proyecto de investigación de dos años de duración publicados en el informe Nueva vida, peligro de muerte: Es hora de actuar para reducir la mortalidad materna en Burkina Faso.

Las reuniones con las autoridades se llevaron a cabo tras dos semanas de debates con profesionales de la salud, comunidades y autoridades locales de todo el país. Amnistía Internacional pudo hacer llegar hasta las autoridades de Burkina Faso los testimonios de las personas que sufren diariamente la pérdida de sus madres, esposas y hermanas.

“Todas las familias con las que nos reunimos nos dijeron que dar a luz debería ser un motivo de alegría, pero que con demasiada frecuencia se convierte en una odisea por la que nadie debería tener que pasar”, ha dicho Claudio Cordone.

Durante una reunión con donantes internacionales, Amnistía Internacional les instó a que continuaran apoyando al gobierno de Burkina Faso brindándole ayuda técnica y económica adecuada y sostenible a largo plazo para garantizar la disponibilidad y accesibilidad de la atención obstétrica de urgencia.

Amnistía Internacional también expresó su satisfacción por la adopción por parte de la Asamblea Nacional de Burkina Faso, en diciembre de 2009, de una ley de aplicación del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y pidió que se aboliera cuanto antes la pena de muerte.

Notas para los periodistas:
La versión completa del informe de Amnistía Internacional Giving Life, Risking Death puede consultarse (en inglés y francés) en la página web http://www.amnesty.org/en/library/info/AFR60/001/2009/en; encontrarán la versión resumida en español en http://www.amnesty.org/es/library/info/AFR60/001/2010/es.
La campaña para terminar con la mortalidad materna en Burkina Faso forma parte de la campaña de Amnistía Internacional Exige Dignidad, que comenzó en mayo de 2009. En septiembre de ese mismo año, Amnistía Internacional presentó una campaña para poner fin a la mortalidad materna en Sierra Leona y una caravana de campaña.
Con la campaña Exige Dignidad, Amnistía Internacional pide que se ponga fin a las violaciones de derechos humanos que originan y agravan la pobreza.
La campaña moviliza a personas de todo el mundo para exigir que gobiernos, empresas y otros agentes con poder escuchen la voz de quienes viven en la pobreza y reconozcan y protejan sus derechos. Si desean más información, visiten www.amnesty.org/demanddignity 

 

Índice AI: PRE01/048/2010
Región África
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