Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

13 noviembre 2008

Armenia: Las mujeres sufren en silencio

El gobierno afirma que la violencia doméstica no es un problema en este país. Yo quiero que tanto el Estado como la sociedad simplemente reconozcan que sí existe este problema en Armenia.
Superviviente de violencia doméstica

Más del 25 por ciento de las mujeres de Armenia han recibido golpes o palizas a manos de un miembro de su familia, y alrededor de dos tercios han sufrido maltrato psicológico; pese a ello, el Estado no previene, investiga ni castiga la violencia contra las mujeres, según afirma Amnistía Internacional en un informe publicado hoy, 13 de noviembre de 2008.

“Las mujeres de Armenia sufren actos de violencia o abusos psicológicos y sexuales de manera desproporcionada tanto en el seno de la familia como en el lugar de trabajo. Esto las convierte en víctimas de discriminación y, por tanto, de una violación de sus derechos humanos. Por desgracia, este aspecto en general no se comprende en Armenia; por el contrario, el apoyo declarado a la familia perpetúa los abusos ocultos” ha afirmado Laurence Broers, experto de Amnistía Internacional sobre Armenia.

“No se puede dar prioridad a la protección de la familia en detrimento del derecho de las mujeres y las niñas a vivir con dignidad.”

El informe de Amnistía Internacional, titulado Sin orgullo y en silencio: Violencia sexual y de género  en el ámbito familiar en Armenia, aborda las distintas formas de violencia contra las mujeres, entre ellas la violencia doméstica y sexual y el acoso sexual en el lugar de trabajo. Pone al descubierto las causas de que un número importante de estos delitos no se denuncie y de que los perpetradores queden sin castigo.

El dicho armenio “la mujer es como la lana: cuanto más la golpeas, más suave se queda” refleja una cultura profundamente arraigada de aceptación de la violencia doméstica, que es uno de los principales obstáculos a los que se enfrentan las mujeres. Otros son la estigmatización de las víctimas de violación, la resistencia de la policía a investigar los casos de violencia doméstica, contribuyendo a perpetuarla; y la falta de casas refugio y apoyo para las mujeres que sufren los abusos.

Las mujeres contaron a la delegación de Amnistía Internacional cómo eran golpeadas por sus maridos y otros familiares, violadas e insultadas y controladas hasta el extremo de no poder ver a sus progenitores y amistades, y expresaron la impotencia que les hacían sentir.

G.M., de 45 años, perdió la visión tras sufrir la violencia durante años: “Cualquiera podía pegarme si le apetecía. Si algo fallaba en la casa, la culpa siempre era mía. Se abalanzaban sobre mí y me golpeaban, todos a la vez”. Otra mujer, G.L., trató en vano de escapar de una relación violenta: “En varias ocasiones intenté marcharme, pero no tenía adonde ir. Tengo dos hijos pequeños, y si me marcho él no me dejará volver. Quiero el divorcio, pero él no.”

Las autoridades armenias no están dando oportunidades a las mujeres para que abandonen una relación violenta al no poner en marcha un sistema funcional de protección inicial contra la violencia en el ámbito familiar o de apoyo a más largo plazo a través del empleo y la vivienda.

“Es necesario un cambio radical de actitud en todos los niveles del sistema de justicia penal y en la sociedad en su conjunto para contrarrestar la presión que se ejerce sobre las víctimas de violencia doméstica o sexual para que no intenten obtener justicia” ha manifestado Laurence Broers.

Amnistía Internacional insta a las autoridades armenias a combatir todas las formas de violencia contra las mujeres mediante la implementación de estrategias legislativas, institucionales y de educación pública, y en concreto a:
* tipificar como delito la violencia doméstica mediante la promulgación de una ley específica;
* establecer un sistema de orientación multidisciplinar en el que participen la policía, los servicios de salud, los jueces, las casas refugio, los centros de crisis y las organizaciones no gubernamentales;
* sensibilizar a la opinión pública para que asuma que la violencia contra las mujeres es un delito generalizado y una violación de derechos humanos.

Información complementaria

La violencia contra las mujeres es un fenómeno global que afecta de una u otra forma prácticamente a una de cada tres mujeres.

El informe, titulado Sin orgullo y en silencio: Violencia sexual y de génro en el ámbito familiar en Armenia, forma parte de una serie de documentos publicados por Amnistía Internacional en el marco de su
campaña mundial con el lema “No más violencia contra las mujeres”, emprendida en marzo de 2004. La campaña insta a los gobiernos a cumplir con su obligación de combatir la discriminación contra mujeres y niñas, contraída en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.

Amnistía Internacional ha puesto al descubierto la violencia contra las mujeres en países muy diversos, desde Estados Unidos, Francia y España hasta Rusia, Georgia, Bielorrusia, Ucrania y Turquía.

Índice AI: PRE01/284/2008
Región Europa y Asia Central
País Armenia
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