Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

Comunicados de prensa

8 julio 2010

Alemania debe investigar las denuncias de abusos policiales

Oí que algo se quebraba y se partía; sentí un golpe en el hombro, luego otro en la frente y otro más en la parte posterior de la cabeza. Después perdí el conocimiento.

PW describiendo el trato que recibió a manos de la policía

Alemania ha denegado a las víctimas de abusos el derecho a la justicia al no investigar exhaustivamente las denuncias de uso excesivo de la fuerza y malos tratos policiales, afirma Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.

El informe, Unknown Assailant - Insufficient investigation into alleged ill-treatment by police in Germany, detalla 3 muertes y 12 casos de lesiones graves a consecuencia de la acción policial, aunque se cree que podría haber muchos más.

“Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no están por encima de ella: están sometidos a sus disposiciones. Esto significa que la policía debe rendir cuentas ante la ley, el Estado y la opinión pública”, ha afirmado David Díaz-Jogeix, director adjunto del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“El incumplimiento de las normas internacionales sobre investigaciones efectivas e independientes está conduciendo a un clima de impunidad y a la ausencia de rendición de cuentas”.

El informe describe cómo se utiliza fuerza excesiva durante las detenciones, contra sospechosos recluidos en comisarías, contra manifestantes, durante las expulsiones y en otras ocasiones.

También documenta las razones por las que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley rara vez rinden cuentas por violaciones de derechos humanos.

La falta de información sobre cómo presentar una denuncia, las dificultades para identificar a los agentes de policía y las investigaciones inadecuadas han impedido a las víctimas y sus familiares obtener justicia.

Amnistía Internacional ve con preocupación que a pesar de las obligaciones de Alemania en virtud del derecho nacional e internacional, siguen produciéndose abusos a manos de la policía.

Las autoridades deben llevar a cabo investigaciones exhaustivas, independientes e imparciales en todos los casos de presuntas violaciones de derechos humanos a manos de agentes de policía.

La noche del 20 de agosto de 2005, MM, ingeniero de comunicaciones, celebraba su despedida de soltero en una discoteca berlinesa. Hacia la 1:30 am, unos 300 agentes de policía irrumpieron en el lugar para efectuar un registro. Habían recibido información según la cual entre 150 y 250 hinchas de fútbol iban a reunirse en ese lugar. Algunos policías ocultaban su rostro con pasamontañas o cascos.

“Nuestra fiesta terminó súbitamente cuando unas figuras enmascaradas irrumpieron en la discoteca golpeando indiscriminadamente a todo lo que se movía”, afirmó MM.

Según su relato, a él le golpearon en la cabeza con una porra con mango en forma de “L” (tonfa). Al parecer, perdió el equilibrio y uno de los agentes enmascarados volvió a golpearle en el rostro. A MM le diagnosticaron un traumatismo y dos desgarros en la cabeza.

A Amnistía Internacional le causa preocupación que no se pudiera identificar a los agentes de policía implicados en los malos tratos, lo que impidió que rindieran cuentas.

La organización ha encontrado deficiencias en el sistema actual e insta a las autoridades alemanas a adoptar medidas para mejorarlo, entre ellas:

• Establecer órganos independientes encargados de las denuncias contra la policía;
• Garantizar que los agentes de policía son identificables cuando se encuentran de servicio;
• Ofrecer regularmente a los agentes de policía formación sobre el uso legal, seguro y proporcionado de la fuerza.

“Durante el desempeño de las labores policiales pueden producirse errores y darse casos de conducta indebida. Se reconoce ampliamente que los agentes de policía llevan a cabo una tarea difícil y peligrosa, a menudo con un gran riesgo personal, y que la gran mayoría de los agentes cumplen con su deber profesionalmente y de acuerdo con la ley”, ha afirmado David Díaz-Jogeix. “Sin embargo, los agentes responsables de conductas delictivas deben comparecer ante la justicia en procesos completos y justos. Las víctimas tienen derecho a recibir reparación y remedio efectivo.”  

Casos de muertes bajo custodia
El 7 de enero de 2005, Oury Jalloh, solicitante de asilo de Sierra Leona, murió carbonizado después de haber sido atado a una cama de una celda en la comisaría de Dessau, en el estado federado de Sajonia-Anhalt. Oury Jalloh había sido detenido por acosar presuntamente a cuatro mujeres bajo la influencia de las drogas y el alcohol. Amnistía Internacional siente honda preocupación por que a Oury Jalloh se lo dejó solo en la celda encontrándose inmovilizado, la policía no controló regularmente su seguridad y bienestar e ignoró la alarma contra incendios inicial que avisó del peligro que corría el detenido. Los agentes de policía acusados que se encontraban de servicio cuando Oury perdió la vida siguen en activo, aunque ya no trabajan en la misma comisaría.

El 5 de marzo de 2008, Adem Özdamar, de 26 años, murió en el hospital al que fue trasladado desde la comisaría de Hagen, donde lo habían atado a una camilla durante un ataque de pánico. La noche del 17 de febrero de 2008, sobre las 2 de la madrugada, Adem Özdamar llamó a la policía afirmando que tenía miedo porque lo perseguían. Amnistía Internacional siente preocupación por el hecho de que no pudiera esclarecerse la razón por la que Adem Özdamar fue conducido a la comisaría y no a un establecimiento psiquiátrico aunque era evidente que padecía problemas de salud mental. Las circunstancias del incidente ocurrido en la comisaría de Hagen no se esclarecieron lo suficiente y tampoco se adoptaron medidas disciplinarias contra ningún agente de policía.

Véase también:
De nuevo en el centro de todas las miradas – Denuncias de uso excesivo de la fuerza y malos tratos policiales en Alemania, enero de 2004

 

 

Índice AI: PRE01/215/2010
Región Europa y Asia Central
País Alemania
Si deseas más información, ponte en contacto con Oficina de Prensa Internacional »

Oficina de Prensa Internacional

Teléfono : +44 (0) 20 7413 5566
9.30 - 17.00 GMT de lunes a viernes
Teléfono : +44 (0) 777 847 2126
Línea operativa 24 horas
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
Oficina de Prensa Internacional
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
Reino Unido
Sigue a la Oficina de Prensa Internacional en Twitter
@amnestypress