Afganistán: Los candidatos deben poner fin a la intimidación de periodistas

7 octubre 2009

El presidente afgano Hamid Karzai y su principal rival en las elecciones, Abdullah Abdullah, deben hacer que sus partidarios dejen de intimidar a los periodistas y observadores que informan de las alegaciones de fraude en las elecciones presidenciales celebradas recientemente en el país, ha declarado hoy (7 de octubre de 2009) Amnistía Internacional.

Desde los comicios del 20 de agosto, Amnistía Internacional ha recibido datos sobre al menos 20 casos de intimidación, hostigamiento y violencia contra periodistas y medios de comunicación afganos por informar de presuntos casos de fraude o irregularidades electorales.

Amnistía Internacional también ha recibido informes sobre actos de intimidación y hostigamiento contra trabajadores y observadores electorales cometidos por funcionarios del gobierno afgano y personas próximas a candidatos poderosos.

“Millones de mujeres y hombres afganos emitieron su voto el 20 de agosto a pesar de la grave inseguridad y de las amenazas de los talibanes y de los grupos armados, decidiendo expresar su voluntad a través de las papeletas y confiando en un futuro mejor”, ha declarado Sam Zarifi, director del programa de Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

“Mientras continúa la incertidumbre sobre los resultados, el hostigamiento de periodistas y observadores erosiona aún más la credibilidad y legitimidad de las elecciones y socava los votos de los ciudadanos.”

Amnistía Internacional ha recibido informes verosímiles sobre casos de intimidación contra periodistas especialmente en las provincias de Kabul, Herat, Baghlan, Kapisa, Mazar-e-Sharif y Parwan.

Rahimullah Samander, director de la Asociación Independiente de Periodistas de Afganistán, ha declarado a Amnistía Internacional que los periodistas que informan de fraude e irregularidades electorales han sido acusados de favorecer a candidatos rivales por los partidarios de Karzai y Abdullah.

“Todos los candidatos y, en concreto, los máximos aspirantes, Karzai y Abdullah, tienen que demostrar su compromiso de respetar la ley afgana y derechos humanos básicos como la libertad para informar de los medios de comunicación”, añadió Zarifi.
 
Un activista afgano que actuó como observador de las elecciones presidenciales y del proceso poselectoral, incluido el recuento de los votos, declaró a Amnistía Internacional que un ministro del gobierno le había amenazado por teléfono en varias ocasiones después de que hablara con los medios de comunicación locales sobre el fraude electoral y las irregularidades cometidos por partidarios de Karzai.

“El ministro me amenazó con matarme la próxima vez que me atreviese a criticar al presidente por fraude”, dijo el activista a Amnistía internacional.  

Amnistía Internacional pide al gobierno agano que realice una investigación independiente sobre los casos de intimidación y acoso a periodistas y a trabajadores y observadores electorales, así como que garantice que no se viola su libertad para comunicar información.

“Una función clave de los medios de comunicación es actuar de órgano de control del gobierno, especialmente en un momento en el que existe una gran incertidumbre y se acumulan las alegaciones de fraude en las elecciones presidenciales—, afirmó Zarifi—. A menos que se adopten medidas drásticas para resolver los problemas habidos en estas elecciones, es probable que las próximas elecciones parlamentarias sean peores”, añadió.

Información complementaria

Los resultados preliminares de las recientes elecciones presidenciales de Afganistán, celebradas el 20 de agosto, dan la victoria al presidente en ejercicio, Hamid Karzai, con un 54,6 por ciento de los votos.

Sin embargo, una serie de alegaciones de fraude electoral y de adulteración de votos, que acusan en concreto al presidente Karzai, han desembocado en una crisis electoral en el país y en las críticas de los países que proporcionan apoyo en materia de seguridad y económico al proceso electoral.
 
La Comisión de Denuncias Electorales ha ordenado repetir el recuento del 10% de los votos.

También se han producido casos de intimidación contra periodistas durante la campaña electoral, así como en el mismo día de las elecciones, a manos de los candidatos a la presidencia.

Se han producido 15 casos graves de intimidación en todas las provincias del país y en la capital, Kabul, se han documentado19 casos de violencia grave contra periodistas, cometidos por los candidatos presidenciales y funcionarios del gobierno.