Eslovaquia: El ministro de Justicia debe detener una extradición

22 enero 2008

Amnistía Internacional siente una profunda consternación por la decisión anunciada hoy, 22 de enero, por el Tribunal Supremo de Eslovaquia de dar luz verde a la extradición de Mustapha Labsi a  Argelia, donde corre grave peligro de sufrir tortura o malos tratos. La organización pide al ministro eslovaco de Justicia, Štefan Harabin, que detenga la extradición.
“La devolución de Mustapha Labsi a Argelia supondrá un incumplimiento por parte de Eslovaquia de su obligación, contraída en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, de no enviar a una persona a un país en el que corra un peligro real de sufrir tortura, malos tratos u otras violaciones graves de derechos humanos. El caso de Mustapha Labsi, y el cumplimiento por parte de Eslovaquia de sus obligaciones internacionales, están ahora en manos del ministro de Justicia. Sólo él puede ya detener la extradición de Mustapha Labsi a Argelia”, ha manifestado Ruben Barbado, investigador de Amnistía Internacional sobre Eslovaquia.
Mustapha Labsi, ciudadano argelino, lleva bajo custodia en Bratislava desde el 3 de mayo de 2007 a causa de una petición de extradición presentada por Argelia. Solicitó el asilo el 27 de junio, y el 24 de septiembre se le denegó. El Tribunal Regional de Bratislava resolvió el 30 de noviembre que podía ser extraditado.
Según la información enviada a Eslovaquia por las autoridades argelinas, Mustapha Labsi fue juzgado in absentia en Argelia y condenado a cadena perpetua por cargos relacionados con el terrorismo.
“Las garantías dadas por Argelia respecto a que Mustapha Labsi, de ser devuelto, tendrá derecho a un nuevo juicio, un juicio justo, no valen el papel en el que están impresas”, ha manifestado Ruben Barbado. El Comité de Derechos Humanos de la ONU evaluó recientemente el cumplimiento por parte de Argelia de sus obligaciones en virtud del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, incluida su obligación de respetar la prohibición de la tortura y los malos tratos y garantizar juicios justos. Sus conclusiones, y las investigaciones llevadas a cabo por Amnistía Internacional, indican que las personas acusadas de “terrorismo” son recluidas por sistema en régimen de incomunicación y en lugares secretos, lo que las expone a sufrir tortura u otros malos tratos.
“Las autoridades eslovacas no deben basar la decisión de extraditar a Mustapha Labsi en las promesas de los diplomáticos argelinos. Tal como han subrayado la Asamblea General de la ONU, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y el relator especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura, esas ‘garantías’ no eximen a las autoridades eslovacas de su obligación, contraída en virtud del derecho internacional, de no enviar a una persona a un lugar en el que corra un peligro real de sufrir violaciones graves de derechos humanos tales como la tortura y los malos tratos.