Activistas juveniles de Bielorrusia que han recibido penas de “libertad restringida” por asistir a una manifestación pacífica han descrito a Amnistía Internacional la persecución de que han sido objeto a manos de las autoridades.
Amnistía Internacional ha acusado a Israel de negar a la población palestina el derecho al agua al ejercer el control total de los recursos hídricos comunes y aplicar políticas discriminatorias.
Amnistía Internacional ha condenado la sentencia condenatoria dictada contra un periodista tunecino, al que se ha encarcelado por seis meses tras declararlo culpable de cargos falsos en un juicio injusto.
Tras la confirmación de que los restos mortales recuperados la semana pasada son los de un periodista británico desaparecido desde 1985, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades que intensifiquen los esfuerzos por esclarecer la suerte de miles de personas secuestradas durante la guerra civil que asoló el país.
La propuesta, que es consecuencia de una iniciativa de miembros de dos partidos suizos, preguntará al electorado suizo si desea agregar la frase siguiente a la Constitución: “La construcción de minaretes está prohibida”.
Las autoridades de Tayikistán deben enjuiciar debidamente los casos de violencia contra las mujeres y no hacer caso omiso de ellos considerándolos un mero “asunto de familia privado”.
En octubre, las autoridades de Myanmar detuvieron al menos a 10 periodistas y activistas políticos por tratar de ayudar a sobrevivientes del ciclón Nargis. Hoy se desconoce su paradero.
Amnistía Internacional ha instado a las autoridades filipinas a que lleven a cabo una investigación exhaustiva sobre un brutal ataque perpetrado en la provincia meridional de Maguindanao que se ha saldado con al menos 46 muertos.
Amnistía Internacional ha reiterado su llamamiento para que todas las personas detenidas reciban un trato humano, tras los informes que señalan que el soldado israelí capturado Gilad Shalit podría quedar en libertad en un intercambio de prisioneros.
Al menos 130.000 personas desplazadas por la guerra con los Tigres de Liberación de Eelam Tamil siguen recluidas en campos bajo control militar y privadas de su libertad de circulación.