Infancia y derechos humanos

En todo el mundo, hay niños y niñas a quienes se niega el derecho a la educación, a quienes se recluta por la fuerza en las fuerzas armadas y a quienes se somete a muchas otras formas de violencia.

Niños y niñas soldados

En el mundo entero, centenares de menores de 18 años han participado en conflictos armados prestando servicio en fuerzas armadas gubernamentales, grupos paramilitares, milicias civiles y toda una amplia variedad de grupos armados.

Muchos de esos niños y niñas son secuestrados en la escuela, en la calle o en su casa. En otros casos se alistan “voluntariamente”, por lo general porque no ven otra alternativa.

Niños y niñas participan en combates, donde con frecuencia sufren heridas o mueren. Otras veces se los utiliza como espías, mensajeros, porteadores, sirvientes o para colocar o quitar minas terrestres. Las niñas corren especial peligro de ser violadas y sometidas a otros abusos sexuales.

A estos menores les roban la infancia, exponiéndolos a terribles peligros y a sufrimientos físicos y psicológicos.

Otras formas de violencia contra niños y niñas

Los niños y las niñas sufren violencia de forma habitual en otros ámbitos: en la escuela, en instituciones pensadas para su protección, en centros de detención de menores y, demasiado a menudo, en su propia casa. La violencia contra menores ocurre en todo el mundo.

Un reducido –y en disminución– número de países ejecuta a personas que eran menores en el momento de cometerse el delito por el que fueron condenadas. Desde 2004, sólo China, Irán, Pakistán y Sudán han ejecutado a menores. El acabar con este tipo de ejecuciones es un objetivo primordial en sí mismo, y un importante paso en el camino a la abolición total de la pena de muerte.

El derecho a la educación

Todo el mundo tiene derecho a la educación, y esa educación debe ser gratuita, por lo menos la primaria. La educación es además indispensable para hacer realidad otros derechos humanos.

En todo el mundo, multitud de niños y niñas se quedan sin educación porque:

  • tienen que trabajar;
  • son reclutados en las fuerzas armadas;
  • sus familias no tienen medios para pagar sus estudios;
  • la discriminación y el racismo minan sus posibilidades de recibir educación;
  • son víctimas de violencia mientras cursan sus estudios.

Las tasas escolares y los gastos afines son una barrera frecuente para la educación. Estas tasas –que en ocasiones se describen como contribuciones “voluntarias”, costes de matriculación o gastos de examen– suponen una carga mayor para las familias pobres, y afectan de manera desproporcionada a las pertenecientes a minorías raciales y étnicas o comunidades indígenas y a las migrantes.

Las niñas tienen más probabilidades que los niños de verse excluidas de las escuelas cuando no hay dinero suficiente.

Datos clave

  • La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989 para proteger los derechos de la infancia, es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia. Engloba los derechos civiles y libertades, el entorno familiar, la salud y bienestar básicos, la educación, las actividades de ocio y culturales y las medidas especiales de protección para los menores.
  • Se calcula que, en todo el mundo, entre 100 y 150 millones de niños y niñas viven en la calle, y la cifra va en aumento. De ellos, entre el 5 y el 10 por ciento han huido de sus hogares o han sido abandonados por sus familias.
  • En virtud del derecho internacional, el reclutamiento de menores de 18 años en las fuerzas armadas está prohibido como norma general, y el reclutamiento y uso de menores de 15 años es un crimen de guerra.
  • En Pakistán hay recluidos unos 4.500 menores. A más de 3.000 no se les ha declarado culpables de delito alguno: su juicio ni siquiera ha comenzado o todavía no ha concluido.

¿Qué está haciendo Amnistía Internacional?

  • Como miembro de la Coalición para Acabar con la Utilización de Niños Soldados, Amnistía Internacional trabaja para poner fin al reclutamiento de menores en las fuerzas armadas y para reintegrar a los ex niños y niñas soldados en la vida civil.
  • Amnistía Internacional ha recomendado que Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia emprendan acciones inmediatas para prohibir la discriminación contra romaníes en la educación, y tomen medidas adicionales para eliminar la discriminación contra niños y niñas romaníes y promover su educación en condiciones de igualdad.
  • Miembros de Amnistía Internacional de todo el mundo, incluida su Red de Jóvenes y Estudiantes, están haciendo campaña para evitar el encarcelamiento innecesario de menores en Pakistán.

Logros

El 25 de mayo de 2000, la Asamblea General de la ONU adoptó el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, relativo a la participación de niños en los conflictos armados. Esta aprobación fue un hito en la protección de los niños y niñas para evitar su participación en conflictos armados.

Para conmemorar el sexto aniversario de la adopción del Protocolo, Amnistía Internacional, junto con la Coalición para Acabar con la Utilización de Niños Soldados, pidió a la Federación Rusa que lo ratificara sin más demora y que estableciera en 18 años la edad mínima general para el alistamiento voluntario en las fuerzas armadas. En aquel momento, tanto Rusia como China eran los dos únicos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que seguían sin ser parte en el Protocolo.

Ambos países ratificaron el documento en 2008, de manera que en el mes de febrero de 2014 eran 152 los países parte en el Protocolo y otros 20 signatarios del entorno ONU tenían previsto incorporarlo a su legislación.

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