Chad - Viviendas destruidas, vidas destrozadas

Desde febrero de 2008, decenas de miles de personas se han quedado sin hogar en la capital de Chad, Yamena, tras ser desalojadas por la fuerza de sus viviendas. Se han demolido casas y otras edificaciones en varios barrios, y las demoliciones continúan, por lo que hay más personas que corren el riesgo de ser desalojadas por la fuerza.

La primera oleada de demoliciones se produjo después del ataque armado contra Yamena perpetrado en febrero de 2008 por una coalición de grupos armados de oposición. El 22 de febrero de 2008, el presidente Idriss Déby Itno promulgó un decreto por el que se autorizaba la demolición de edificios y construcciones levantados ilegalmente en dos barrios de Yamena: Gardole y Walia Angosso. El programa de demoliciones se aplicó después a otras zonas, como Farcha, Atrone y Chagoua.

La mayoría de los desalojos forzosos corrieron a cargo de las fuerzas de seguridad, que en algunos casos, según informes, han recurrido a la violencia. Incumpliendo abiertamente la ley y denegando el proceso debido, las autoridades no consultaron con los residentes antes de proceder a su desalojo. En muchos casos se avisó a los residentes con escasa antelación o no se les avisó en absoluto. En contadas ocasiones tuvieron la oportunidad de impugnar los desalojos a través de los tribunales.

La inmensa mayoría de las familias que han perdido su hogar no han recibido una vivienda alternativa ni ninguna otra forma de indemnización. Algunas se fueron a vivir con miembros de la familia o parientes, otras regresaron a sus aldeas de origen. Muchas se quedaron en sus barrios, a menudo para vivir entre las ruinas de lo que fue su hogar.