Comisiones militares de Guantánamo: Una parodia de la justicia
Las reglas y procedimientos que rigen los juicios ante las comisiones militares en Guantánamo no son conformes con el derecho internacional. El sistema es defectuoso desde su base, y debe ser abandonado.
El 17 de octubre de 2006, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmó la entrada en vigor de la Ley de Comisiones Militares que, entre otras cosas, autoriza al presidente a convocar comisiones militares para juzgar a ciudadanos extranjeros a los que el gobierno estadounidense considera “combatientes enemigos ilegales”.
Los juicios en virtud de la Ley de Comisiones Militares no cumplen las normas internacionales. Por ejemplo, esta legislación:
- autoriza juicios ante comisiones militares que no son independientes de las ramas del gobierno que han autorizado y aprobado violaciones de derechos humanos contra quienes comparecerán como acusados;
- permite que las comisiones militares admitan como prueba información obtenida mediante trato cruel, inhumano o degradante y otras prácticas ilegítimas;
- limita el derecho de los acusados a ser representados por un abogado de su elección;
- discrimina sobre la base del origen nacional. Los ciudadanos estadounidenses acusados de los mismos delitos serían juzgados por tribunales que aplican normas más elevadas;
- permite al gobierno pedir y obtener condenas de muerte tras juicios injustos.
Incluso aunque un detenido sea absuelto por una comisión militar, puede ser devuelto a la custodia militar como “combatiente enemigo” si así lo decide el gobierno.
Justicia postergada y justicia denegada
Para octubre de 2008, tras casi siete años de detenciones en Guantánamo, sólo dos de los más de 750 detenidos recluidos en la base habían sido declarados culpables por el gobierno estadounidense.
El ciudadano australiano David Hicks se declaró culpable en virtud de la Ley de Comisiones Militares tras alcanzar un acuerdo previo al juicio por el cual fue liberado de Guantánamo para cumplir una breve condena en Australia.
El ciudadano yemení Salim Hamdan fue el primer detenido de Guantánamo que fue declarado culpable tras ser juzgado en virtud de la Ley de Comisiones Militares.
Las autoridades estadounidenses han manifestado que planean juzgar ante comisiones militares a hasta 80 detenidos de Guantánamo.
Queda por ver si el próximo gobierno estadounidense continúa con estos juicios. Amnistía Internacional le instará a que no lo haga.
¿qué debe suceder?
Amnistía Internacional quiere que el gobierno estadounidense:- derogue o reforme sustancialmente la Ley de Comisiones Militares;
- abandone los juicios ante comisiones militares;
- libere a los detenidos de Guantánamo a menos que vayan a ser acusados y juzgados ante tribunales civiles ordinarios en Estados Unidos;
- retire cualquier petición de pena de muerte;
- cierre Guantánamo para siempre.
PARA SABER MÁS SOBRE LAS COMISIONES MILITARES:

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