Al menos 1.200 personas fueron ejecutadas en 2007, y muchas más fueron
víctimas de homicidios cometidos en secreto por el Estado, en países
como China, Mongolia y Vietnam.
Vietnam: Tran Quoc Hien fue detenido en enero de 2007, dos días después de ser elegido portavoz de la Organización de Trabajadores-Agricultores Unidos.