Jordania: Protege los derechos de las empleadas domésticas migrantes

30 octubre 2008

En Jordania, decenas de miles de empleadas domésticas migrantes sufren aislamiento, explotación y abusos. La protección que reciben del Estado es escasa o inexistente.

Las empleadas domésticas migrantes desempeñan un papel crucial en la economía jordana, ya que contribuyen al bienestar de los hogares en donde trabajan y son una fuente vital de ingresos para su propia familia y comunidad. Muchas de ellas sufren explotación y abusos:

  •   muchas trabajan entre 16 y 19 horas diarias sin ningún día libre;
  •   los abusos físicos, psicológicos y sexuales son un fenómeno corriente;
  •   muchas permanecen cautivas de hecho en la casa de sus empleadores;
  •   muchas mujeres no cobran su escaso sueldo o no perciben una parte de él, en ocasiones durante años.

Hasta este verano, el Código Laboral jordano excluía a las personas empleadas en el servicio doméstico de la protección ofrecida a otros trabajadores, como el salario mínimo, las bajas por enfermedad y los días libres. El Parlamento jordano aprobó varias enmiendas y señaló que se promulgaría una normativa especial con objeto de definir las condiciones laborales del personal doméstico. Esta iniciativa supone un paso adelante, pero se necesitan más medidas para garantizar la protección de los derechos de las empleadas domésticas migrantes en consonancia con las normas internacionales de derechos humanos.

ActúaPide al gobierno de Jordania que garantice que las nuevas medidas protegen de manera efectiva los derechos de estas trabajadoras.