Hora de rendir cuentas en Gaza y el sur de Israel
26 enero 2009
En el frágil alto el fuego en Gaza y el sur de Israel se va aclarando progresivamente en toda su magnitud la devastación causada en las últimas semanas.
El equipo de investigación de Amnistía Internacional que trabaja en Gaza y el sur de Israel ha encontrado indicios de que todas las partes en conflicto han cometido crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional.
Las operaciones militares israelíes en Gaza han matado a centenares de civiles palestinos, devastado las infraestructuras del territorio y creado una catástrofe humanitaria. Algunos de los ataques se dirigieron contra civiles o edificios civiles de la Franja de Gaza, o su naturaleza fue desproporcionada.
La delegación de Amnistía Internacional ha hallado indicios irrefutables sobre la utilización generalizada del agente químico fósforo blanco contra población civil palestina en zonas residenciales densamente pobladas de Gaza. El jefe de la unidad de quemados del principal hospital de Gaza dijo a la delegación que se estaba ingresando a pacientes, niños entre ellos, con quemaduras de fósforo blanco que no cicatrizaban.
El uso reiterado de fósforo blanco de forma inherentemente indiscriminada es un crimen de guerra.
Durante el mismo periodo, los cohetes lanzados de forma indiscriminada por Hamás y otros grupos armados palestinos han matado a varios civiles israelíes.
El lanzamiento de armas de efecto indiscriminado contra centros de población también es un crimen de guerra.
Amnistía Internacional pide a las Naciones Unidas, y en concreto al Consejo de Seguridad, que adopte decisiones inmediatas para que todas las partes implicadas en el conflicto rindan cuentas por las infracciones del derecho internacional que hayan cometido.
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