25 junio 2011
Ya es hora de ofrecer una disculpa a Maher Arar

Maher Arar, ciudadano canadiense y padre de dos hijos, regresaba a su casa en Canadá después de visitar a la familia de su esposa en Túnez en 2002. Mientras hacía transbordo en el aeropuerto JFK de Nueva York, las autoridades estadounidenses lo detuvieron y lo mantuvieron retenido durante 12 días. Posteriormente fue trasladado en secreto a Siria, a través de Jordania, donde lo mantuvieron recluido durante año y medio y lo torturaron.

Fue puesto en libertad sin cargos y se le permitió regresar a Canadá. Una investigación llevada a cabo por las autoridades judiciales canadienses confirmó que había sido torturado en Siria, consideró probable que las autoridades estadounidenses hubiesen confiado en información inexacta facilitada por las autoridades canadienses y señaló que investigaciones exhaustivas llevadas a cabo por las autoridades canadienses no habían encontrado de hecho “ninguna información que pudiese implicar al Sr. Aran en actividades terroristas”. Posteriormente, el gobierno canadiense reconoció el papel desempeñado por funcionarios canadiense en la terrible experiencia que vivió, por lo que le otorgaron una indemnización y le ofrecieron una disculpa oficial.

Por el contrario, Estados Unidos se negó rotundamente a colaborar con la investigación canadiense y, aunque en una sesión del comité celebrada en 2007 en la Cámara de Representantes de Estados Unidos un reducido número de congresistas tomó la iniciativa a título personal de ofrecer sus disculpas a Maher Arar por videoconferencia en Canadá, el presidente estadounidense y el Congreso en pleno no se han disculpado ni han ofrecido a Maher Arar reparación de ningún tipo. De hecho, el Departamento de Justicia ha logrado impedir que Maher Arar obtenga reparación ante los tribunales, basándose, no en los fundamentos de la demanda, sino en supuestos “importantes asuntos de seguridad nacional”.

Funcionarios canadienses han solicitado asimismo al gobierno estadounidense que elimine el nombre de Maher Arar de la lista de sospechosos que maneja Estados Unidos, solicitud que ha sido rechazada. Por este motivo, le sigue resultando imposible viajar a Estados Unidos o sobrevolar el espacio aéreo estadounidense, y tiene dudas constantes sobre otros países que podrían haber adoptado la lista de sospechosos estadounidense. Además, cree firmemente que eliminar su nombre de la lista contribuiría en gran medida a recuperar su reputación.

La tortura es inmoral e ilegal y constituye un delito. Pide disculpas a Maher Arar y ayuda a acabar con la tortura para siempre. Insta al presidente Obama y al Congreso a hacer lo mismo.

Foto: Gulfstream III: N829MG (Vuelto a registrar posteriormente como N259SK) En un avión de la misma marca se trasladó en secreto a Maher Arar de Estados Unidos a Siria donde permaneció recluido sin cargos durante 13 meses, tiempo durante el cual lo torturaron.

Derechos de la foto:Sam Chui

Actúa

La tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes son siempre execrables. Constituyen una violación de las obligaciones internacionales contraídas por los Estados en materia de derechos humanos, y estos abusos no se pueden justificar bajo ninguna circunstancia. Diez años después de que funcionarios estadounidenses lo enviasen a Siria, donde fue torturado, se sigue negando a Maher Arar la posibilidad de conseguir que el gobierno estadounidense le conceda una reparación.

El 26 de junio de 2011, en conmemoración del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura, actúa para poner fin a la tortura y exigir que se ofrezca a Maher Arar y a todas las víctimas de tortura las disculpas y otros recursos y reparaciones que merecen.

1) Añade tu nombre a la petición de Amnistía Internacional.

2) Copia y pega la carta y envíasela al presidente Obama a la dirección: http://www.whitehouse.gov/contact.

Ya es hora de ofrecer una disculpa a Maher Arar

Sr. Presidente Barack H. Obama:

Le instó a pedir disculpas a Maher Arar por la tortura que sufrió a causa de las actuaciones de funcionarios estadounidenses. Es lo que debe hacerse y lo que la ley exige al gobierno estadounidense.

Con arreglo al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención de la ONU contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y otros tratados de derechos humanos, el gobierno estadounidense está obligado a hacer efectivo el derecho de las víctimas de tortura a recurso y reparación —incluida una disculpa— por el sufrimiento padecido.

Le insto a garantizar que el gobierno estadounidense cumple con la obligación de concecer a Maher Arar un recurso y una reparación plenos, entre otras cosas:

• formulando una disculpa pública oficial, en la que, entre otras cosas, se reconozcan los hechos relativos a las violaciones de derechos humanos a las que fue sometido, se asuman responsabilidades y se reconozca oficialmente la obligación de Estados Unidos de restablecer su dignidad, reputación y derechos: acceder a la solicitud del gobierno canadiense de que se elimine su nombre de la lista de sospechosos contribuiría enormemente al restablecimiento de su reputación;

• garantizando que tiene acceso a un proceso capaz de comprobar los hechos y haciendo pública toda la verdad sobre las violaciones de derechos humanos a las que fue sometido;

• confirmando públicamente la apertura de investigaciones independientes para identificar a los responsables e iniciar procedimientos para imponer sanciones penales y disciplinarias;

• garantizando que el gobierno estadounidense contribuye a su total recuperación, incluyendo su acceso a los cuidados médicos y psicológicos necesarios, así como a servicios jurídicos y sociales;

• garantizando que recibe una compensación completa por todos los perjuicios que se puedan evaluar económicamente causados por la detención de Estados Unidos y el traslado a Siria y su posterior tortura, por lo que respecta a: daños físicos y mentales; pérdida de oportunidades, en cuanto a empleo, entre otras, y cualquier beneficio social y educativo; daños materiales y pérdida de ganancias, incluida la pérdida de potencial adquisitivo; daños morales; y gastos necesarios para contar con asistencia profesional o legal, medicina y servicios médicos y servicios sociales y psicológicos.

Además, le insto a asegurarse de que no se volverá a repetir el trato que se dispensó a Maher Arar, entre otras cosas:

• garantizando que la ley no permite que las autoridades nieguen el acceso a la justicia (ya sea invocando la confidencialidad, inmunidades o cualquier otro impedimento) a cualquiera que afirme que ha sido sometido a tortura u otros malos tratos, desaparición forzada o parecidas violaciones de derechos humanos;

• garantizando que no se traslada al territorio de otro Estado ni se transfiere a su custodia a ninguna persona sin una oportunidad efectiva de conseguir que un tribunal emita una valoración independiente sobre el posible riesgo de tortura u otros malos tratos que la persona correría en ese país o en cualquier otro al que fuese trasladado;

• garantizando que el umbral probatorio para evitar estos traslados y transferencias se ajusta a las normas internacionales;

• prohibiendo la práctica de los traslados y transferencias concebidos para evitar procesos legales establecidos;

• prohibiendo la dependencia de garantías diplomáticas para justificar traslados y transferencias en caso de que exista riesgo de tortura o parecidas violaciones de derechos humanos.

• revisando y reformando las leyes que contribuyeron o permitieron que fuese trasladado a un país donde fue sometido a tortura y otros malos tratos, que fuese víctima de desaparición forzada y que no haya podido conseguir hasta el momento que Estados Unidos le conceda un recurso o reparacion efectivo;

• garantizando que las listas de personas no autorizadas a volar elaboradas por Estados Unidos no funcionan de forma discriminatoria y se contempla un proceso de revisión o recurso transparente, accesible y justo;

Para finalizar, le pido que garantice una total rendición de cuentas por las numerosas violaciones de derechos humanos cometidas por o en nombre del gobierno estadounidense en su lucha contra el terrorismo, incluidos los delitos de derecho internacional de tortura y desaparición forzada:

• creando un comisión de investigación independiente,

• procesando a quienes hayan violado la ley,

• haciendo efectivo el derecho de todas las víctimas a recurso y reparación,

La tortura constituye una grave violación de los derechos humanos, con la que se debe acabar para siempre.

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