Libertad para una defensora de los derechos de las mujeres iraníes
Ronak Safarzadeh, miembro de la minoría kurda de Irán, cumple en la actualidad una pena de seis años de prisión. La detuvieron en octubre de 2007, poco después de asistir a una reunión en la que había distribuido folletos de la Campaña por la Igualdad y recogido firmas para pedir la igualdad para las mujeres en Irán.
En abril de 2009 fue absuelta del delito de “animosidad contra Dios” –que puede castigarse con la pena de muerte– en relación con su presunta participación en un ataque con bomba en Sanadnaj que tuvo lugar después de su detención.
Sin embargo, fue declarada culpable de pertenecer al Partido por una Vida Libre en Kurdistán (PJAK, un grupo armado de oposición kurdo) y condenada a un año de prisión por “propaganda contra el Estado”.
Su abogado recurrió la decisión en su nombre y declaró: “Las actividades de mi cliente se limitaron a actividades en el ámbito de la ONG Organización de Mujeres Azar Mehr, y sus actividades dentro del PJAK se llevaron a cabo también con este fin. Mi cliente deseaba investigar ‘las razones que llevan a las mujeres a participar en el PJAK en condiciones difíciles’”.
Amnistía Internacional no ha visto ninguna prueba de que Ronak Safarzadeh haya empleado personalmente la violencia o hecho apología de ella y la considera presa de conciencia, detenida exclusivamente por su labor en pro de los derechos de las mujeres y de la minoría kurda de Irán.
En abril de 2009 fue absuelta del delito de “animosidad contra Dios” –que puede castigarse con la pena de muerte– en relación con su presunta participación en un ataque con bomba en Sanadnaj que tuvo lugar después de su detención.
Sin embargo, fue declarada culpable de pertenecer al Partido por una Vida Libre en Kurdistán (PJAK, un grupo armado de oposición kurdo) y condenada a un año de prisión por “propaganda contra el Estado”.
Su abogado recurrió la decisión en su nombre y declaró: “Las actividades de mi cliente se limitaron a actividades en el ámbito de la ONG Organización de Mujeres Azar Mehr, y sus actividades dentro del PJAK se llevaron a cabo también con este fin. Mi cliente deseaba investigar ‘las razones que llevan a las mujeres a participar en el PJAK en condiciones difíciles’”.
Amnistía Internacional no ha visto ninguna prueba de que Ronak Safarzadeh haya empleado personalmente la violencia o hecho apología de ella y la considera presa de conciencia, detenida exclusivamente por su labor en pro de los derechos de las mujeres y de la minoría kurda de Irán.