5 julio 2008
Durante la década de 1930, antes y después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés obligó a miles de mujeres conocidas como “mujeres de solaz” a servir como esclavas para las fuerzas armadas. En el marco de lo que acabó denominándose un sistema de “esclavitud sexual militar”, las mujeres eran secuestradas, golpeadas, violadas y obligadas a proporcionar servicios sexuales al ejército japonés.