Myroslav Marynovich, ex preso de conciencia, con personal de AI en Londres, Reino Unido, marzo de 2010.
© Amnistía Internacional
“Me uní a Amnistía Internacional en 1977, pero no como miembro, sino como preso de conciencia.”
Myroslav Marynovich
Un ex preso de conciencia encontró el modo de decir “gracias” a las personas que hicieron campaña para conseguir que quedara libre.
• Myroslav Marynovich fue condenado a siete años de trabajos forzados y a cinco años en el exilio.
• Luego creó el primer Grupo de Amnistía Internacional en Ucrania.
Myroslav Marynovich era un decidido defensor de los derechos humanos en la ex Unión Soviética. En la madrugada del 23 de abril de 1977, 20 agentes estatales acudieron a su casa y lo detuvieron. Tras un prolongado juicio fue condenado a siete años de trabajos forzados y a cinco años de exilio por “agitación y propaganda antisoviética”.
Miembros de Amnistía Internacional de todo el mundo escribieron a las autoridades soviéticas pidiendo que lo dejasen en libertad. El Grupo local de Aviñón, en Francia, fue especialmente activo. “Me uní a Amnistía Internacional en 1977, pero no como miembro, sino como preso de conciencia”, dijo Myroslav en una entrevista muchos años después.
Durante su exilio en Kazajistán, Myroslav se enteró del trabajo que hacía Amnistía Internacional. Decidió crear un Grupo en su ciudad natal, Drohobych, en el oeste de Ucrania, como “forma de dar las gracias a Amnistía Internacional”.
En 1991 hizo realidad esta aspiración, tras una visita al Grupo de Aviñón que había hecho campaña para lograr su puesta en libertad. Su Grupo de Drohobych empezó a trabajar en favor de otros presos de conciencia de todo el mundo e inició un programa de educación en derechos humanos para profesores. El Grupo pronto se unió a los que había en otros pueblos y ciudades de Ucrania. En la actualidad siguen creciendo. En una entrevista reciente, Myroslav Marynovich afirmó: “Siento una profunda gratitud hacia Amnistía Internacional”.
La campaña de Amnistía Internacional por la libertad de expresión pide a los gobiernos que pongan fin a la represión, dejen en libertad a los presos de conciencia, y procesen a los responsables de abusos contra los derechos humanos. Visita http://www.amnesty.org/es/50/campaigns/freedom-of-expression.
La aplicación para iPhone de Amnistía Internacional es la forma más rápida de actuar en favor de los derechos humanos.
Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 3 millones de simpatizantes, miembros y activistas en más de 150 países y territorios.