El petróleo ha contaminado la tierra y el agua del delta del Níger, arruinando la vida y los medios de subsistencia de la población. Su salud y su futuro corren peligro. Los responsables no pueden desentenderse sin más. Éste fue el mensaje transmitido por Amnistía Internacional en el año de su 50 aniversario, cuando puso de relieve las demoledoras consecuencias de dos importantes vertidos de petróleo en 2008 en la comunidad de Bodo, en el delta del Níger.
En abril de 2012, miles de activistas y simpatizantes de Amnistía Internacional en más de 16 países se sumaron a las ONG nigerianas y comunidades del delta del Níger para celebrar una semana mundial de acción. Enviamos un mensaje contundente a la empresa petrolera Shell: que ya es hora de admitir, pagar y limpiar.
Los activistas organizaron manifestaciones y actos públicos para pedir a Shell que limpie los residuos de los vertidos e indemnice a las personas afectadas por ellos. A través de Internet, los activistas inundaron de mensajes y fotografías las páginas de Shell en Facebook y Twitter para obligar a la empresa a responder. Al final de la semana, las comunidades afectadas y la sociedad civil nigeriana captaron la atención de los medios de comunicación con una marcha de protesta hasta las oficinas de Shell en Port Harcourt, en el delta del Níger.
Seguimos manteniendo la presión. En la Junta General Anual que Shell celebró el 22 de mayo de 2012, volvimos a encarar a la empresa en relación con las demoledoras consecuencias de sus operaciones para los habitantes y las comunidades del delta del Níger.
“El mundo entero está escuchando ahora nuestro grito y viene en nuestra ayuda gracias a Amnistía Internacional y al Centro para el Medio Ambiente, los Derechos Humanos y el Desarrollo.”
Hyacinth Lema, presidente del Consejo de Jefes y Ancianos de Bodo
Más información sobre el enorme impacto que tienen las empresas en comunidades de todo el mundo.
La aplicación para iPhone de Amnistía Internacional es la forma más rápida de actuar en favor de los derechos humanos.
Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 3 millones de simpatizantes, miembros y activistas en más de 150 países y territorios.