La pena de muerte es la forma más extrema de negación de los derechos humanos. Es el homicidio premeditado y a sangre fría de un ser humano a manos del Estado y en nombre de la justicia.
La pena de muerte se aplica a menudo de forma discriminatoria, y se utiliza de forma desproporcionada contra los pobres y las minorías. No se ha demostrado que constituya una medida disuasoria efectiva contra la comisión de delitos, y niega la posibilidad de reconciliación y rehabilitación. Prolonga el sufrimiento de la familia de la víctima de asesinato y el de los seres queridos de la persona condenada. Y sobre todo, en la medida en que la justicia humana sigue estando sujeta a error, nunca se podrá eliminar el riesgo de ejecutar a inocentes.
La pena de muerte es un síntoma de una cultura de violencia, no una solución a ella. Es una afrenta a la dignidad humana. Debe ser abolida.
Las acciones durante el 50 aniversario de Amnistía Internacional se centrarán en Arabia Saudí, Bielorrusia, China, Estados Unidos, Irán y Mongolia.
La aplicación para iPhone de Amnistía Internacional es la forma más rápida de actuar en favor de los derechos humanos.
Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 3 millones de simpatizantes, miembros y activistas en más de 150 países y territorios.