Hora de hacer justicia a las víctimas del conflicto de Guatemala

Cortejo fúnebre con los féretros de 64 víctimas de una masacre exhumadas de diversos lugares de Baja Verapaz, 2004.

Cortejo fúnebre con los féretros de 64 víctimas de una masacre exhumadas de diversos lugares de Baja Verapaz, 2004.

© ADVIMA


25 February 2009

Se ha instado a las autoridades guatemaltecas a que renueven sus esfuerzos por garantizar justicia a los cientos de miles de víctimas del conflicto armado interno.

Diez años después de la publicación de un histórico informe en el que se concluyó que cientos de miles de personas, la mayoría pertenecientes a pueblos indígenas, habían sido víctimas de desaparición forzada u homicidio durante el conflicto, ningún alto mando militar ni autoridad política ha rendido cuentas por los crímenes de guerra cometidos.

Amnistía Internacional ha instado al Congreso de Guatemala a que apruebe una ley para la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas Forzada e Involuntariamente, como paso fundamental para poner en práctica las recomendaciones formuladas hace diez años por la Comisión para el Esclarecimiento Histórico guatemalteca.

"El informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico fue un enorme hito para los derechos humanos en Guatemala", ha manifestado Kerrie Howard, directora adjunta del Programa para América de Amnistía Internacional. "Es hora de que el gobierno imparta algo de justicia."

"Resulta muy decepcionante que tantas de las recomendaciones del informe continúen pendientes, y que todavía no se haya hecho justicia para los centenares de miles de casos de desaparición forzada, homicidio y tortura perpetrados durante el largo conflicto guatemalteco."
El informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico guatemalteca, elaborado en virtud de los acuerdos de paz promovidos por la ONU que pusieron fin al conflicto, se publicó el 25 de febrero de 1999.

En él se concluía que, durante el conflicto armado interno de Guatemala -entre 1960 y 1996-, unas 200.000 personas fueron víctimas de desaparición forzada o fueron asesinadas, y que se perpetraron 669 masacres, la mayoría de ellas en poblados indígenas. La Comisión concluyó también que el ejército guatemalteco y sus aliados habían sido responsables de la inmensa mayoría de los abusos, y que algunos de esos casos habían constituido genocidio.

El 5 de diciembre de 1982, 250 hombres, mujeres, niños y niñas indígenas murieron cuando las fuerzas de seguridad guatemaltecas irrumpieron en su poblado de Dos Erres. Desde que se inició oficialmente la investigación sobre esta masacre en 1994, la defensa ha presentado al menos 30 apelaciones, y ha invocado otros procedimientos judiciales que han retrasado el proceso en unas 49 ocasiones.

Hasta la fecha, más de catorce años después, ningún alto mando ni autoridad ha comparecido ante la justicia por su papel a la hora de ordenar, planificar o ejecutar las violaciones de derechos humanos generalizadas y sistemáticas que tuvieron lugar en Guatemala. Las pocas investigaciones que se iniciaron fueron deplorablemente lentas e inadecuadas.

"Las autoridades guatemaltecas tienen el deber legal y moral de garantizar que se investigan los delitos cometidos durante el conflicto armado interno del país, muchos de los cuales constituyen crímenes de lesa humanidad, y que los responsables comparecen ante la justicia", ha manifestado Kerrie Howard. "Sin justicia, Guatemala no podrá avanzar y dejar atrás su oscuro pasado."

Guatemala: Justice and Impunity: Guatemala's Historical Clarification Commission 10 years on

Download:
Index Number: AMR 34/001/2009
Date Published: 25 February 2009
Categories: Guatemala

Ten years ago, Guatemala's Historical Classification Commission delivered its landmark report on human rights violations committed during the 36-year internal armed conflict. Some of the Commission's key recommendations have never been implemented, depriving survivors, victims and their families of justice and reparation. In this document Amnesty International urges the Guatemalan authorities to release crucial military files; to allow exhumation of clandestine cemeteries; and to bring to justice those responsible for such crimes as extrajudicial execution and enforced disappearance.


This document is also available in:

Spanish:

How you can help

AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE